Lo que dejó el día de la ira en Beirut: edificios tomados, heridos y más rabia

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Crece el malestar entre la gente de Beirut: manifestaciones convocadas este sábado para exigir cuentas por la explosión que destruyó media ciudad, terminaron en enfrentamientos con la policía, toma de edificios públicos, cientos de heridos, un policía muerto y un llamado a elecciones por parte del Gobierno. Un estallido de rabia acumulada por meses.

La potente explosión del martes en el puerto de Beirut no sólo destruyó media ciudad, mátó a más de 160 personas, hirió a 6.000 y destruyó miles de barrios y hogares; acabó con la paciencia de los libaneses, que este sábado salieron las calles llenos de rabia contra la clase política. Quieren que rindan cuentas por lo sucedido y exigen que se vayan ya.

“Ahora hay odio y sangre entre nosotros”: con horcas en la mano, miles de libaneses clamaron venganza contra sus dirigentes, a los que acusan de ser responsables de la explosión que sembró muerte y destrucción en Beirut.

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"¡Venganza, venganza, hasta la caída del régimen!", repiten los asistentes, de todas las edades, que agitan hojas blancas con el nombre de algunas de las alrededor de 150 personas que murieron por la explosión. Una enorme pancarta lleva sus nombres.

1. Las protestas

Mientras siguen buscando a sus seres queridos entre los escombros que dejó la onda explosiva que se originó en el puerto de Beirut, cerca de 7.000 personas, según un recuento de Reuters, se concentraron en la plaza principal de la capital libanesa. Los manifestantes ondearon banderas y levantaron escobas, uno de los símbolos de los voluntarios que recogen escombros en medio de la destrucción.

Algunos lanzaron piedras contra las fuerzas de seguridad y todos gritan una vieja consigna famosa en la Primavera Árabe: “¡El pueblo quiere la caída del régimen!”. Las pancartas rezan: “Fuera, todos son unos asesinos”. Las manifestaciones que comenzaron el sábado terminaron en enfrentamientos con la fuerza pública.

Y es que el dolor le dio paso a la rabia; una rabia que venía creciendo desde octubre de 2019 cuando miles de libaneses se tomaron las calles en protesta por la crisis económica, social y política que afectaba el país. Lo que hizo la explosión fue sacar a flote ese malestar, que solo creció por las razones de la explosión: el almacenamiento irresponsable durante seis años de 2.750 kilos de nitrato de amonio, un material tan peligroso que nadie se explica cómo antes no sucedió la tragedia.

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Miles de manifestantes convocados a través de las redes sociales se tomaron las calles pidiendo cambiar el sistema político. Bajo el lema ‘Día de la Ira’ fue creciendo la tensión. Los enfrentamientos con las autoridades dejaron más de 170 heridos y un policía muerto.

2. Toma de edificios

En medio de los enfrentamientos, un grupo de manifestantes, liderado por oficiales retirados del ejército libanés, tomaron por asalto el sábado el Ministerio de Relaciones Exteriores en Beirut y lo declararon “la sede central de la revolución”.

El asalto, retransmitido en directo por las televisiones locales, se produjo mientras las fuerzas de seguridad se concentraban en mantener el orden en la manifestación, celebrada a unos pocos centenares de metros del Ministerio, que reunió a miles de libaneses para pedir explicaciones por la explosión en el puerto hace cuatro días.

"Hemos tomado el ministerio de Relaciones Exteriores como sede central de la revolución", anunció el general retirado Sami Rammah en un comunicado, desde la elegante escalinata del ministerio ante unas 200 personas que gritaban "Revolución".

Los manifestantes desenrollaron dos enormes pancartas rojas en la entrada de la villa tradicional, que resultó dañada por la deflagración. En una de ellas se podía leer "Beirut, capital de la revolución" y en la otra "Beirut, ciudad sin armas".

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Sami Ramah exhortó a “los países árabes hermanos, todos los países amigos, la Liga Árabe y la ONU a considerar nuestra revolución como la verdadera representante del pueblo libanés”.

La televisión de Líbano también reportó la toma por asalto de la sede central de la Asociación de Bancos en el centro de Beirut, y le prendieron fuego antes de ser desalojados por el ejército, según un fotógrafo de la AFP en el lugar.

“¡Abajo el reino de los bancos!”, gritaban los manifestantes. Otros irrumpieron también en el Ministerio de Comercio. En el edificio que alberga las carteras de Economía y Medio Ambiente, se produjo un asalto y un incendio, informó el diario The Daily Star.

Las Fuerzas de Seguridad indicaron en Twitter que “un miembro del Ministerio del Interior murió en el proceso de mantener la seguridad mientras asistía a detenidos dentro del hotel Le Gray, después de ser atacado por varios alborotadores asesinos, lo que llevó a que cayera y muriera”.

El hotel Le Gray quedó en el medio de las protestas y un grupo de manifestantes prendieron un fuego a sus puertas lo que llevó a momentos de angustia en su interior. Horas después el ejército desalojó a un grupo de manifestantes del edificio de la Cancillería.

3. El gobierno propone elecciones

En medio de la tensión, el primer ministro libanés, Hassan Diab, anunció que propondrá elecciones parlamentarias anticipadas en el país, hundido en una crisis política y económica, tras la explosión en Beirut cuya población responsabiliza a la clase política.

En un discurso transmitido en televisión, el jefe del gobierno estimó que solo "elecciones anticipadas pueden permitir la salida de la crisis estructural", y añadió que estaba dispuesto a permanecer en el poder "durante dos meses", mientras las fuerzas políticas se ponen de acuerdo al respecto.

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"Pido a todos los partidos políticos que lleguen a un acuerdo sobre la próxima etapa", añadió Diab. Sus dirigentes "no tienen mucho tiempo, estoy dispuesto a seguir asumiendo mis responsabilidades durante dos meses hasta que se pongan de acuerdo", añadió.

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