Fuego y una nueva amenaza, el huracán Sally

Donald Trump, un desastre natural

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El debate sobre el origen de los incendios que están arrasando el oeste de Estados Unidos se metió en la campaña electoral. El presidente, un negacionista del cambio climático, dice que el clima se va a “enfriar pronto” mientras los demócratas se ponen del lado de la ciencia.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, confunde el tiempo con el clima. Ha dicho que: "Cómo puede el cambio climático, también conocido como calentamiento global, ser real si hace tanto frío afuera? En medio de los incendios que están consumiendo varias ciudades, insistió en su teoría y señaló: “el clima comenzará a enfriarse, solo observa”.

Los científicos le explicaron que, si hace frío cualquier día, una semana o un mes del año, no es indicativo de que el planeta se esté calentando o no… pero Trump, negacionista número uno del cambio climático les ha dicho que no cree “que la ciencia lo sepa realmente” que todo es un “invento chino para acabar con la industria de EE. UU.”.

La evidencia tampoco parece convencerlo, aunque buena parte de su país esté siendo arrasado por voraces incendios. Las decenas de focos que arrasan la costa oeste desde hace días han dejado al menos 35 muertos desde el inicio del verano, 27 de ellos en la última semana en los estados de Washington, Oregón y California. En total, cinco millones de hectáreas han sido arrasadas por el fuego en la costa oeste.

Lo grave es que la base electoral de Trump le cree su versión del calentamiento global. Varias personas en Oregon, en donde tiene muchos seguidores, se han negado a obedecer las órdenes de evacuación; sus entusiastas partidarios señalan, bandera en mano y vestidos con la gorra roja de Trump que, “no creen que el cambio climático sea el culpable de los gigantescos incendios”.

“Lo más importante es que tenemos que cuidar los bosques para que no vuelvan a arder de esta manera, en lugar de cerrar la industria petrolera, prohibir los aviones y hasta los pedos de vaca, ¡qué demonios!”, señaló un hombre en Oregon. Repiten lo que Trump ha dicho desde que llegó a la Casa Blanca y las palabras que se hicieron virales este lunes cuando visitó California. El presidente insiste en que los fuegos son el resultado de una mala gestión de los bosques en estos estados, todos en manos de demócratas, y sentenció que “el clima comenzará pronto a enfriarse”.

Pero el mandatario es el menos indicado para buscar culpables. Bajo su gobierno, Estados Unidos comenzó el proceso para abandonar el Acuerdo de París sobre clima y erosionó un centenar de iniciativas y regulaciones para proteger el medio ambiente. Y aun así Trump insiste regularmente en que quiere que el aire y el agua en su país sean “limpios”.

Además, su administración se dedicó a silenciar a quienes hacen comentarios y advertencias relacionados con la crisis climática, según denuncian científicos. Joel Clement, experto en políticas de tierras públicas con experiencia en clima, energía y adaptación climática, denunció que existe una “cultura de miedo, censura y represión” dentro de la administración Trump que impide a los científicos hacer su mejor trabajo y advertir sobre los riesgos del cambio climático. Un grupo de científicos consultados por el periódico inglés The Guardian denunciaron no solo censura, sino despidos de científicos y recorte de presupuesto para estudiar el clima.

Un pirómano climático electoral

El gobernador de uno de los estados más afectados por los incendios forestales, California, el demócrata Gavin Newsom, le respondió que los incendios son impulsados principalmente por el calentamiento global.

“No es algo ni siquiera debatible. Lo que vivimos es lo que mucha gente ha vaticinado hace décadas. Este es el futuro de todo el país si no actuamos rápidamente contra el cambio climático y nos quitamos de encima todas las sandeces que ha difundido un pequeño grupo de personas”, le advirtió.El tema que ha sido debatido durante años en EE. UU. entró de lleno al debate electoral. El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, acusó a Trump de ser un “pirómano del clima” por negar la realidad del cambio climático. “Si se le dan a un pirómano del clima cuatro años más en la Casa Blanca, ¿cómo podría uno sorprenderse de que Estados Unidos arda aún más?”, declaró.

Además de la pandemia, las protestas antirracistas, disturbios y la violencia policial, analistas políticos que los temas de transición ecológica y economía verde se han convertido, lenta pero sostenidamente, en prioridades para un número récord de estadounidenses, particularmente demócratas. “El cambio climático no había sido antes uno de los temas importantes para la base de uno de los dos partidos políticos”, dice Anthony Leiserowitz, investigador de la universidad de Yale que realiza desde 2008 encuestas de opinión sobre el cambio climático.En California han ardido ya 900.000 hectáreas, la mayor superficie quemada registrada en un año en el estado; en Oregón 40.000 personas han sido evacuadas; las llamas han devorado cinco ciudades enteras al sur de Portland.

Pero, la culpa no solo es de la administración Trump, aclaran algunos analistas. Los gobiernos locales han promovido durante décadas desarrollos urbanísticos en paisajes naturales: una de cada tres viviendas está en zonas proclives a incendios, denuncian.

“Esto es por el cambio climático, el gobierno esconde la cabeza en la arena” con el tema medioambiental, acusó este domingo el alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, en el programa “State of the Union”, de la cadena CNN . Por su parte, Jay Inslee, gobernador del estado de Washington (noroeste), subrayó en declaraciones a ABC: “Es irritante (...) tener a un presidente que niega que no se trata solamente de incendios forestales, sino de incendios climáticos”.Negacionismo climático

La evidencia choca contra el negacionismo republicano: temperaturas récord de calor, frecuencia creciente de fuertes huracanes, incendios propulsados por las olas de calor, inundaciones récords, que afectan estados gobernados por demócratas y republicanos; huracanes devastadoraes en 2017 y 2018 traumatizaron todo el sudeste del país, incluyendo Texas, Luisiana y Florida.

A los incendios actuales se suma una nueva amenaza, el huracán Sally que se aproxima a la costa de Estados Unidos en el Golfo de México, amenazando con inundaciones súbitas mortales a los estados Alabama y Misisipi.

Y aunque según el profesor de Ciencias Políticas Jon Krosnick, de la Universidad de Stanford, dice que “hoy, una de cada cuatro personas, son conscientes de la importancia del calentamiento del planeta y esto podría influir su voto”, este tema no definirá las elecciones, por lo que ningún candidato hará del medio ambiente su mensaje primordial de campaña.

Por eso Trump sigue haciendo alarde de su “talento natural para el clima” y poniendo cortinas de humo sobre las elecciones…. Un desastre natural.

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