EE. UU. se prepara para la guerra con Corea del Norte

El ejército estadounidense lleva semanas acelerando las maniobras y prácticas para un posible conflicto con Pyongyang.

El presidente norcoreano, Kim Jong-un, en una ceremonia con el ejército de su país. La tensión con EE.UU. sigue. / AFP

La prensa de Estados Unidos insiste: el gobierno de Donald Trump estaría preparando una ofensiva contra Corea del Norte. The Wall Street Journal informó la semana pasada que se está evaluando si es “posible organizar un ataque militar limitado contra Corea del Norte sin comenzar una guerra abierta”.

Y después The New York Times reportó que el ejército estadounidense lleva semanas acelerando las maniobras y prácticas destinadas a prepararse para un posible ataque contra Corea del Norte, siguiendo las directrices del secretario de Defensa de ese país, Jim Mattis.

De acuerdo con un informe del diario El Mundo de España, los reportes de la prensa estadounidense son reforzados por la prensa japonesa. “El diario Yomiuri indicó que Tokio también ha comenzado a diseñar un plan para evacuar a los 60.000 japoneses que residen en Corea del Sur. Este proyecto contempla la posibilidad de que las hostilidades bloqueen todas las vías aéreas y, por lo tanto, haya que recurrir al puerto sureño de Busan. El objetivo sería trasladar a nipones y ciudadanos norteamericanos hasta la isla japonesa de Tsushima, cuyos hoteles y otras instalaciones ya han sido inspeccionadas por miembros del gobierno nipón”.

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Las fuentes estadounidenses aseguran que la decisión “aún no está tomada” y el secretario de Estado, Rex Tillerson, sigue hablando de “obligar a Pyongyang a sentarse a negociar”.

“Debemos incrementar los costes de Corea del Norte hasta que ellos se sienten a la mesa de negociación”, dijo Tillerson en el comienzo de la cumbre internacional sobre la situación en la península de Corea, que comenzó ayer en Vancouver (Canadá) y en la que participa Colombia.

“Habrá nuevas consecuencias si hay más provocaciones por parte de Pyongyang”, agregó el jefe de la diplomacia estadounidense durante esta cumbre ministerial a la que asisten una veintena de países, pero que cuenta con notables ausencias de Rusia y China, principales interlocutores del régimen de Kim Jong-un.

A partir del próximo mes, cuando se celebrarán los Juegos Olímpicos de Invierno en la ciudad surcoreana de Pyeongchang, el Pentágono planea enviar más tropas de Operaciones Especiales a la península coreana. “Un paso inicial hacia lo que algunos oficiales dijeron que en definitiva podría ser la formación de un grupo operativo similar a los que están combatiendo en Irak y Siria”, dijo el NYT.

Mac Thornberry, presidente de la Comisión de las Fuerzas Armadas de la Cámara de Representantes, confirmó que “Estados Unidos se está preparando muy en serio para una guerra con Corea del Norte”.

Desde Canadá, Tillerson exigió el “cumplimiento integral” de las sanciones aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, cuyo país está ausente de la cumbre, calificó la reunión en Canadá como “perniciosa y perjudicial para resolver la crisis norcoreana”.

Colombia y Pyongyang

Pero, ¿qué hace Colombia en esa cumbre? El país fue invitado debido a su participación en la guerra de 1950. La reunión de ministros fue una iniciativa de EE. UU. y Canadá muy criticada por países involucrados de manera directa en el problema norcoreano, como China y Japón. Ambos, lo mismo que Rusia, esperan todavía que el manejo de la situación lo preserve el Consejo de Seguridad. Estos países preferirían que el asunto no rebasara el grupo más interesado en resolver el conflicto, conformado por ambas Coreas, China, Japón, Rusia y Estados Unidos.

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“Uno se explica la urgencia de Estados Unidos y Canadá de convocar estos encuentros por ser ellos objeto de la amenaza con misiles intercontinentales, pero parece que no fue de buen recibo no haber consultado al vecindario de la península”, explicó Pío García, profesor de la Universidad Externado.

El analista agrega que “Colombia no es un país afectado por la carrera armamentista norcoreana, y no tendría mucho que decir al respecto, a no ser las lecciones del reciente proceso de paz interno”. Pero coincide con otros analistas sobre los beneficios de la pacificación de la península.

“Esto redundaría en la expansión de la economía de Corea del Sur, ya que podría destinar más recursos a la investigación en tecnologías de punta de uso comercial, en donde ya ocupa un lugar destacado. Como su estructura productiva es complementaria con la colombiana, habría un margen importante de acción en el comercio y las inversiones entre ambos países, logrando ampliar los avances impulsados por el TLC. De ser así, podría ubicarse en el segundo socio comercial de Colombia en Asia Oriental, después de China y por encima de Japón”, agregó García.

Pero, al parecer, la paz no está entre las opciones de Trump, cuyas palabras convencieron a los líderes militares de alto rango de acelerar planes de guerra.