Corte alemana: la denuncia es justificada

El campesino peruano que busca justicia climática

Saúl Luciano Lliuya, agricultor y guía, demandó al gigante energético alemán RWE por los daños que le ha causado al medio ambiente en los Andes.

/ AFPSaúl Luciano Lliuya muestra una de las lagunas que formó el deshielo del glacial en Huaraz, su pueblo.

Huaraz es una tierra de glaciares y montañas en el norte de Perú. Cada año llegan miles de turistas a hacer caminatas por sus hermosas lagunas y nevados. Saúl Luciano Lliuya es campesino y guía de alta montaña en esa región.

En 2003 comenzó a ver cómo los glaciares de la cordillera Blanca desaparecían y subía el volumen del lago Palcacocha y de otras lagunas de la zona. “Desde hace 14 años, las lagunas han cuadruplicado su tamaño”, explicó a la prensa. Según este campesino, el progresivo deshielo amenaza con inundar su pueblo y, por supuesto, su casa.

Lliuya consultó libros y encontró que lo que pasaba en su región era consecuencia del aumento de la temperatura, el cambio climático, y decidió buscar a los responsables. En 2014 se puso en contacto con los ambientalistas de la ONG alemana Germanwatch, en el marco de la COP 20 que se realizó en Lima. Los ambientalistas le aconsejaron presentar una demanda contra una de las 50 empresas más contaminadoras del mundo y Lliuya estableció una querella contra la gigante energética alemana RWE, como responsable “indirecta” del calentamiento global y del deshielo de los glaciares en Huaraz.

Aunque un tribunal rechazó en primera instancia su demanda, ayer Lliuya consiguió algo importantísimo: la Corte de Apelación de Hamm ( Alemania) aceptó examinar la demanda que busca que RWE compense los efectos del cambio climático en los Andes.

Esta decisión no significa que la corte le da la razón a Saúl Luciano Lliuya, pero al llevar el procedimiento a su siguiente fase, los magistrados alemanes dan un paso en la lógica de una “justicia climática mundial”, un concepto político que obligaría al “norte” que contamina a indemnizar a los países del “sur” afectados por el calentamiento global.

Debate de fondo

“El simple hecho de entablar el debate de fondo en este caso escribe una página de la historia del derecho”, se alegró Roda Verheyen, abogada del demandante, citada por Germanwatch, que respalda el procedimiento.

Lliuya consideró que las empresas que más contribuyen al calentamiento global deben asumir sus responsabilidades. El pedido del campesino peruano es que se le dé dinero para construir un dique que “prevenga una posible inundación de la ciudad y garantice la seguridad de los turistas europeos y norteamericanos que visitan la región”, en caso de que el lago Palcacocha provoque inundaciones en la zona.

“Están destruyendo los Andes. Y esto es muy triste. No sólo para mí, mi familia y todos los que vivimos ahí. Es triste para todo el mundo”, dijo Lliuya a Efe luego de la audiencia en el tribunal.

RWE no quiso comentar la decisión judicial con la AFP. Hasta el momento, el grupo siempre ha asegurado que la demanda era “injustificada” porque era imposible “imputarle jurídicamente a un emisor particular (de gases de efecto invernadero) las consecuencias específicas de un cambio climático”. Argumentan que ellos ni siquiera tienen presencia en Perú y dicen además que las obras de prevención ante desastres en Huaraz deben ser pagadas por el Estado peruano.

Los expertos deberán determinar ahora el posible vínculo de causa y efecto entre las emisiones contaminantes de RWE y el derretimiento de gigantescos bloques de hielo en los Andes, que amenazan con inundar Huaraz.

Los magistrados precisaron que el campesino peruano deberá adelantar los 20.000 euros necesarios para iniciar los estudios de los expertos. Lliuya reclama la financiación por RWE de una parte de las obras para proteger el municipio de Huaraz contra los riesgos de inundación. También exige que el grupo alemán le abone los 6.300 euros que gastó para proteger su casa contra la crecida de las aguas.