El desastre ecológico que podría provocar el muro de Trump

El muro fronterizo que propone el presidente estadounidense Donald Trump causaría graves daños a la vida silvestre en el borde con México. Le contamos cuáles serían los mayores problemas.

La construcción de un muro afectaría gravemente a las poblaciones de ocelotes, cada vez más reducidas en Estados Unidos.Pixabay

Un documento publicado por la ONG estadounidense Defenders of Wildlife señaló que el muro fronterizo que propone el presidente Donald Trump causaría graves daños a la vida silvestre en el borde sur del país. Los más afectados serían los felinos del refugio de vida silvestre de Texas y las mariposas del Centro Nacional, además de sitios sagrados para los nativos americanos y pasos fluviales.

“La búsqueda por parte de la administración Trump de un muro fronterizo, destructivo e innecesario, es ridícula, pero no sorprende. Este gobierno ya ha demostrado que anulará la ley, rechazará evidencia científica, pondrá en riesgo las economías locales y amenazará la seguridad de la comunidad para construirlo”, advirtió Jamie Rappaport Clark, director general de Defenders of Wildlife.

El Valle del Bajo Río Grande de Texas es una de las áreas con mayor valor ecológico en la frontera y el hogar de dos especies en peligro de extinción: los ocelotes y los jaguares. Pero también hay un gran registro de plantas y aves que deben conservarse. Los ambientalistas se han opuesto por esta razón a la construcción de un muro en Texas desde hace años, otorgándole al Gobierno información documentada sobre los impactos de un proyecto de esta envergadura. Le puede interesar: vMariposas en Texas, en riesgo por la construcción del muro de Trump

“Hemos tenido que lidiar con todos los impactos ambientales negativos en la frontera por más de una década, y el muro de Trump seguro lo empeoraría”, advirtió Dan Mills del proyecto Sierra Club Borderlands.

Gran parte de la zona fronteriza, que se extiende por más de 3.200 kilómetros, es protegida por el gobierno federal, del cual Trump se encargó de forzar el cierre fiscal más largo en la historia del país en enero de 2019, impidiendo así que muchos de los recursos financieros que llegan a parques naturales y reservas quedaran estancados.

“El Congreso no debe proporcionar un centavo más para la construcción de este muro divisivo y dañino. Hacemos un llamado a los líderes de la Cámara de Representantes y del Senado para que se levanten en contra de este presidente para defender las comunidades fronterizas de nuestra nación, las tierras públicas y la vida silvestre”, declaró Rappaport.

 Las áreas protegidas más importantes en el sur estadounidense son El Pinacate y el Gran Desierto de Altar. Estas ayudan a que las especies silvestres pueden migrar desde Estados Unidos a México y viceversa, contribuyendo a su preservación. Pero la construcción de barreras, que ya se han levantado, dificulta este paso y golpea las condiciones propicias para la fauna.

“La gente piensa que como se trata de un desierto solo son tierras áridas de arena sin nada, pero los desiertos son muy diversos y ricos en vida”, aclara el científico Sergi Ávila del Museo del Desierto de Arizona-Sonora. Le puede interesar: Trump: “Los muros funcionan y salvan vidas”

Sin embargo, todavía no existe un registro total de la biodiversidad en la frontera, y por ello no se pueden prever el impacto final del muro. En uno de los estudios más completos, liderado por el profesor de la Universidad Estatal de Penn, Jesse Lasky, se estimó que, de las 134 especies de mamíferos, 178 de reptiles y 57 anfibios que habitan en la zona, por lo menos 50 están amenazadas globalmente o en el borde fronterizo, y la razón de su supervivencia es gracias al trabajo de los centros de conservación y preservación que afectaría el muro.

“No tenemos que hacer mucho. Solo tenemos que dejarlos solos y permitirles a los animales moverse libremente”, advierte un conservacionista. “La única esperanza para la recolonización natural en Estados Unidos, aunque sea remota, depende dl mantenimiento de esta población central en el sur y de su conectividad”, advierte Alan Rabinowitz, director general de la ONG Panthera.

A finales de la próxima semana se reanudará el debate sobre la construcción del muro, pues se cumple el plazo que le dio Trump al Congreso para llegar a un acuerdo sobre los fondos del gobierno federal. Según el diplomático mexicano, Andrés Rozental, es difícil que el presidente consiga los fondos para su construcción, aunque el mandatario sigue muy empeñado en este proyecto, uno de los más llamativos durante su campaña electoral de 2016. Un chequeo de datos al discurso del Estado de la Unión que dio Trump el pasado 5 de febrero demostró que usó cifras engañosas sobe criminalidad para justificar la construcción del muro.