El discurso del rey sobre el referéndum desilusionó a los catalanes

La intervención de Felipe VI, luego de 48 horas de las elecciones y los actos de represión de la policía, se recibió con indignación en la población catalana. En las protestas de este martes, las personas aprovecharon para manifestar su decepción y su desaprobación por la violencia contra los votantes.

AFP

El rey Felipe VI de España denunció este martes "la deslealtad" de la apuesta independentista de las autoridades catalanas y recordó el deber del Estado de "asegurar el orden constitucional". Su intervención la hizo dos días después de la celebración del referéndum de autodeterminación catalana pese a la prohibición judicial y la respuesta policial en contra de la población electoral. 

Todos hemos sido testigos de los hechos que se han ido produciendo en Cataluña, con la pretensión final de la Generalitat de que sea proclamada −ilegalmente− la independencia de Cataluña.

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Esas autoridades, de una manera clara y rotunda, se han situado totalmente al margen del derecho y de la democracia. Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir democráticamente su vida en común.

Por todo ello y ante esta situación de extrema gravedad, que requiere el firme compromiso de todos con los intereses generales, es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de Derecho y el autogobierno de Cataluña, basado en la Constitución y en su Estatuto de Autonomía.

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Sé muy bien que en Cataluña también hay mucha preocupación y gran inquietud con la conducta de las autoridades autonómicas. A quienes así lo sienten, les digo que no están solos, ni lo estarán; que tienen todo el apoyo y la solidaridad del resto de los españoles, y la garantía absoluta de nuestro Estado de Derecho en la defensa de su libertad y de sus derechos.

Y al conjunto de los españoles, que viven con desasosiego y tristeza estos acontecimientos, les transmito un mensaje de tranquilidad, de confianza y, también, de esperanza. Son momentos difíciles, pero los superaremos. Son momentos muy complejos, pero saldremos adelante. 

Catalanes se toman las calles de la capital

"Que nos escuchen", "Europa reacciona", fueron las consignas que gritaron en las calles de Barcelona los 700.000 manifestantes que salieron a protestar este martes en contra de la respuesta policial al referéndum del domingo. Muchos de los mensajes en la protesta estaban escritos en inglés para llamar la atención de la mediación internacional: "UE no puedes ignorar esto" (Lea más en: Huelga general en Cataluña tras la violencia policial). 

Fue una marcha transversal que incluyó a personas de todas las edades y agrupó a independentistas y también a personas contrarias a la secesión.

"¡Lo que han hecho las fuerzas de seguridad del Estado no lo vamos a olvidar en una generación! El 1 de octubre fue el día de la fundación de la nueva República", afirmó Jordi Martí Bautista, un exfuncionario de aduanas jubilado, de 68 años.

Además a los reproches por lo ocurrido el domingo, la gente se expresó frente a las palabras del rey: "una verdadera vergüenza", él "no se entera de nada". 

"No ha dicho ni una palabra de los heridos. Imagino que para él no existen, no son españoles, las mujeres con la cabeza abierta serían un montaje", afirmó indignado Domingo Gutiérrez, hijo de andaluces quien escuchó el discurso desde un bar en Barcelona. A la percepción de Guitérrez, se le suma Gerard Mur, un periodista desempleado de 25 años, que dice que su decepción radica en que en ningún momento mencionó a las víctimas. "Pensaba que abogaría por el diálogo, que diría que todas las partes se sienten a hablar pero no", resumió el joven.

La represión tras la búsqueda de la independencia

La jornada del domingo dejó numerosos heridos y 900 personas requirieron atención médica, según el gobierno catalán (Lea más en: Polémica por la cifra de heridos en Cataluña).

Según la profesora de comunicación de 35 años, Georgina Asín, lo que ocurrió a nivel electoral en Catalunia "es una manifestación de catalanes por la libertad y por la dignidad", pero frente al hecho de violencia, José María Asín, ex ejecutivo de recursos humanos de 62 años, expresa que  "es impresentable lo que han hecho los policías y guardias civiles, un atropello a la dignidad: agarrar mujeres por los pelos, pegar a unas abuelas, la gente sólo quería votar" y a las manifestaciones afirma que "no es contra España sino contra el gobierno de Mariano Rajoy". 

A pesar de las reacciones del Estado español y del cuerpo armado, el Gobierno de la región parece dispuesto a declarar la independencia de manera unilateral, basándose en la victoria del "sí" en el referéndum (con 90% de los votos), que sin embargo no tuvo las garantías habituales por parte de la administración nacional. Algo que inquieta a una parte importante de la sociedad catalana (Lea más en: "Hoy no ha habido un referéndum en Cataluña": presidente español).