El Espectador le explica: la tensión en el Mediterráneo entre Grecia y Turquía

Noticias destacadas de El Mundo

La escalada de tensión entre Grecia y Turquía se ha vuelto un tema urgente entre los gobiernos de la Unión Europea. Algunos temen que pueda desencadenar un guerra entre ambos países. Estas son las claves para entender el conflicto.

Hay tres grandes frentes que preocupan en este momento a la Unión Europea: la violencia en Bielorrusia, la situación en Líbano luego de la devastadora explosión de la semana pasada y el Mediterráneo oriental, que vive un momento de crítica tensión entre Turquía y Grecia. Tanto así que hoy el jefe de la diplomacia europea Josep Borrell anunció que este viernes se celebrará una reunión extraordinaria de los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea dedicada cada una de estas cuestiones.

En la reunión “hablaremos de asuntos urgentes y abordaremos la situación en el Mediterráneo oriental, las elecciones presidenciales en Bielorrusia así como la evolución de la situación en Líbano”, dijo el responsable en un mensaje en la red social Twitter y recalcó que todos los compromisos se harán a través de videoconferencia. Ahora, bien, ¿cuál es el problema entre Grecia y Turquía?

El origen

Este nuevo capítulo de tensión empezó cuando el gobierno de Turquía anunció que desplegaría un barco de investigación cerca a la isla griega de Kastelórizo para buscar gas natural. Sin embargo, el tema no cayó bien entre los dirigentes griegos, los cuales advirtieron que no permitirían semejante movimiento que amenaza con su soberanía.

“Las últimas movilizaciones navales en el Mediterráneo oriental son muy preocupantes, pues conducirán a un antagonismo y una desconfianza creciente. Las fronteras marítimas deben ser definidas por el diálogo y las negociaciones y no por acciones unilaterales y la movilización de fuerzas navales. La línea de conducta actual no servirá a los intereses ni de la Unión europea, ni de Turquía. Debemos trabajar juntos para la seguridad en el Mediterráneo”, advirtió Borrel en un comunicado.

Ver más: El Espectador le explica: la oscura historia que la exnovia de Jeffrey Epstein negó hoy en su juicio

El motivo de fondo

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan anunció el viernes la reanudación de la busqueda turca, luego de la firma de un acuerdo marítimo entre Grecia y Egipto criticado por Turquía. El texto busca delimitar las fronteras marítimas entre ambos países y parece una respuesta directa a un acuerdo similar concluido en noviembre pasado entre Turquía y el gobierno oficial con sede en Trípoli (Libia).

El pacto turco-libio, por el cual el territorio marítimo de Turquía es considerablemente ampliado, causó la furia de la mayoría de los países situados en el Mediterráneo oriental, encabezados por Grecia. El descubrimiento en los últimos años de vastos yacimientos gasíferos en el Mediterráneo oriental aumentó el apetito de los países de la zona como Grecia, Chipre, Turquía, Egipto e Israel.

Las reacciones

El ministro de Exteriores griego, Nikos Dendias, se reunirá el viernes con su homólogo estadounidense Mike Pompeo en Viena. ”Las reuniones se centrarán en la evolución en el Mediterráneo oriental, dada la escalda de la provocación turca”, en un breve comunicado.Y es que Pompeo llegó el martes a Praga, en el inicio de una gira de cinco días por Europa central para discutir sobre todo de China y la red 5G. Después viajará a Eslovenia, Austria y a Polonia.

Consultado por la DW el experto en política turca Günter Seufert afirmó: “Seguramente Erdogan continuará con su política de los “alfilerazos militares”. Así como no reconoce la zona económica exclusiva (ZEE) de Chipre, donde lleva a cabo perforaciones, pronto probablemente buscará gas natural en la ZEE griega. La pregunta de si eso conducirá a una guerra depende de la respuesta de Grecia: si le ofrece negociaciones a Turquía o no. También depende de cómo se posicionen la Unión Europea (UE) y, sobre todo, Estados Unidos. Después de todo, Grecia y Turquía son miembros de la OTAN. De ahí que los grandes países de la OTAN deberían tratar de mediar”.

Además, agregó: “Estados Unidos, por su parte, se encuentra en una posición complicada. Por un lado, tiene muchos conflictos con Turquía, recordemos, por ejemplo, la compra del sistema antimisil ruso S-400. Por otro, Washington intenta limitar con ayuda turca la influencia rusa en el este del Mar Mediterráneo, así como en Libia. No obstante, Estados Unidos aún no ha decidido si, en primer lugar, se quiere posicionar contra Rusia o disciplinar a Turquía. Erdogan, por su parte, aprovecha la política titubeante de Estados Unidos, así como la indecisión de la UE”.

Comparte en redes: