El Espectador le explica: las mentiras de EE. UU. sobre Afganistán, según The Post

Una investigación de The Washington Post reveló que altos funcionarios del gobierno estadounidense no dijeron la verdad sobre la guerra en Afganistán: hicieron declaraciones optimistas, aunque sabían que el conflicto era imposible de ganar.

Desde 2001 hasta la actualidad, más de 2.200 soldados estadounidenses han muerto en Afganistán producto de la guerra.AFP

Altos funcionarios del gobierno estadounidense han mentido sobre las guerras en las que se ha visto involucrado el país. Lo hicieron en Vietnam y ahora parecen repetir la historia con Afganistán. El diario The Washington Post publicó este lunes una extensa investigación en la que revelan que, a lo largo de la campaña de 18 años en territorio afgano, autoridades de EE. UU. ocultaron a los ciudadanos la verdad sobre el conflicto, y que, pese a conocer que este era “imposible” de ganar, construyeron una narrativa en la que se destacaban continuos “progresos”.

No es la primera vez que el diario washingtoniano realiza una revelación de este tipo. Entre 1971 y 1972, The Washington Post se enfrentó junto con The New York Times al gobierno estadounidense por una serie de artículos en los que revelaron que Estados Unidos había expandido su guerra en Vietnam sin informarle al pueblo ni a los medios, y había extendido las operaciones militares pese a conocer que el conflicto no conduciría a una victoria. Este episodio fue conocido como los Papeles del Pentágono, y la historia fue dramatizada en la película de 2017 The Post, nominada a un premio de la Academia. Ahora, el mismo diario que en la década de 1970 lideró una cruzada por la verdad entregó un reportaje en el que desmontaron la narrativa oficial del gobierno sobre la guerra más larga en la que ha participado Estados Unidos hasta ahora.

Son hasta 2.000 páginas de documentos analizados y notas de más de 400 entrevistas con personas que desempeñaron un papel directo en la guerra de Afganistán como generales, diplomáticos, y trabajadores humanitarios en territorio afgano. Este material pinta una imagen cruda de pasos en falso y fracasos del gobierno, en sus esfuerzos por pacificar y reconstruir el país de Oriente Medio luego de los fatales ataques del 11 de septiembre de 2001 en suelo estadounidense. A diferencia del material obtenido en los Papeles del Pentágono, estos documentos no se trataron de una filtración a los medios, sino de papeles de un proyecto federal llamado Lecciones Aprendidas que examina las fallas en el conflicto de Afganistán y que tras una lucha judicial de casi tres años fueron obtenidos por The Post. Vea también: La paz en Afganistán es a cualquier precio 

“Carecíamos de un conocimiento fundamental de Afganistán, no sabíamos qué estábamos haciendo. ¿Qué tratamos de hacer aquí? No teníamos la más remota noción de lo que estábamos acometiendo. Si el pueblo estadounidense conociera la magnitud de la disfunción… 2.400 vidas perdidas. ¿Quién va a decir que eso fue en vano?”, aseguró en 2015 el general de tres estrellas Douglas Lute, que ejerció de alto mando de la Casa Blanca en la guerra durante las administraciones de George W. Bush y de Barack Obama.

Año tras año por casi dos décadas, mandos militares, diplomáticos y presidentes aseguraron que había progresos en la guerra y que esta merecía continuar librándose. Pero de fondo, la realidad indicaba que eso no era cierto. Los documentos muestran esfuerzos de las autoridades para engañar a los ciudadanos estadounidenses.

“Cada dato fue alterado para presentar el mejor cuadro posible. Las encuestas, por ejemplo, eran totalmente poco fiables, pero reforzaban la idea de que todo lo que hacíamos era lo correcto”, dijo Bob Crowley, coronel que ejerció de consejero de contrainsurgencia de Estados Unidos entre 2013 y 2014. “Las métricas siempre fueron manipuladas durante la guerra”, apunta otro entrevistado, del cual todavía no se publica su identidad.

El ejército de Estados Unidos, según la investigación, logró una victoria rápida, pero a corto plazo, obre los talibanes y Al Qaeda en 2002. Por ello, el foco del gobierno se trasladó a Irak. El conflicto afgano quedó en un segundo plano, con el aumento de tropas en la zona, aunque sin una misión clara.

“Estábamos desprovistos de una comprensión fundamental de Afganistán; no sabíamos lo que estábamos haciendo”, dijo Lute.

Desde 2001 hasta la actualidad, más de 2.200 soldados estadounidenses han muerto en Afganistán producto del conflicto, junto con cientos de uniformados aliados que contribuyeron con las fuerzas de Estados unidos durante la guerra. Las operaciones le han costado más de un billón de dólares (3.416.900.000.000 pesos colombianos). Otro problema, según la investigación, es que, en el campo de fuego, las tropas estadounidenses a menudo no podían distinguir entre amigos y enemigos. Le puede interesar: ​La vida en Afganistán antes de la guerra 

“No tengo visibilidad de quiénes son los malos. Somos lamentablemente deficientes en inteligencia humana”, dijo Donald H. Rumsfeld, secretario de Defensa de EE. UU. entre 2001 y 2006.

La historia de los bautizados “Papeles de Afganistán” todavía no ha acabado, pues quedan muchos documentos que analizar y faltan aún centenares de documentos por desclasificarse. La razón de The Washington Post para publicar su investigación ahora, según dijo el mismo diario, es para que un juez federal obligue al gobierno a revelar los nombres de otros entrevistados que aparecen en los documentos, con el ánimo de profundizar en el reportaje y saber quiénes son los funcionarios que criticaron la guerra y afirmaron que el gobierno había engañado al pueblo estadounidense.

Además, “el Post está publicando los documentos ahora, en lugar de esperar una decisión final, para informar al público mientras la administración Trump está negociando con los talibanes y está considerando retirar a los 13.000 soldados estadounidenses que permanecen en Afganistán”, agregó el diario.

 

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- Redacción Internacional

El Mundo

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