El Espectador le explica: ¿Qué es el Proceso de Quito y qué ha hecho por los migrantes?

Delegaciones de 14 países se reunieron este jueves en Bogotá para evaluar el impacto de la migración venezolana en la región y proponer soluciones conjuntas. El llamado Proceso de Quito, como se le conoce a esta mesa de trabajo, continuará reunido en la capital colombiana hasta el viernes.

Bogotá se convirtió en la sede de la quinta reunión del Proceso de Quito al ser el país más afectado por la crisis migratoria venezolana.Cancillería de Colombia

Este jueves se instaló en Bogotá la quinta reunión del Proceso de Quito, la mesa de trabajo en la que participan 14 países de la región que busca evaluar el impacto de la migración venezolana y proponer soluciones a la problemática. El grupo, que se encuentra trabajando desde septiembre de 2018, cuenta con el apoyo de la Organización para las Migraciones (OIM) y de la Agencia de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Esto es lo que tiene que saber sobre el Proceso de Quito:

¿Por qué nace el Proceso de Quito?

El fenómeno migratorio que enfrenta la región en este momento ha desbordado la capacidad de respuesta institucional de los países que han recibido un mayor impacto por el flujo de migrantes venezolanos. Entre estos destacan los casos de Colombia, que ha recibido 1.488.373 migrantes hasta noviembre de 2019, y de Perú, con 863.612 recibimientos. Por ello, representantes de 13 países se reunieron en Quito, por iniciativa del gobierno de Ecuador, en septiembre de 2018 con el objetivo de intercambiar información y articular una estrategia regional para atender la crisis. Así nació el Proceso de Quito, una mesa de trabajo que busca profundizar en los mecanismos para atender a los migrantes, la cooperación financiera internacional y las articulaciones de mecanismos institucionales entre los países miembro. Le puede interesar: Medidas regionales comunes son la solución a crisis migratoria

¿Qué puede hacer el Proceso de Quito?

La mesa de trabajo se ha reunido en cinco ocasiones, siendo la quinta en la capital colombiana. En estos meses de trabajo, el grupo ha intercambiado información oficial sobre los flujos de migrantes venezolanos en la región. Los gobiernos integrantes de la mesa han comprendido que entre los retos principales para los países de la región está buscar una solución a la regularización de los migrantes, ofrecer atención en salud, educación y asistencia humanitaria con énfasis en los niños y adolescentes que migran. También se busca luchar contra el tráfico de personas, los brotes de discriminación, xenofobia y estereotipos hacia la población migrante, por lo que es de vital importancia garantizar los derechos humanos a este sector. Esta labor es importante, pues desde aquí surgirán las políticas con las que los gobiernos avancen en el manejo de los migrantes y refugiados de la mejor manera.

¿Qué ha hecho el Proceso de Quito?

Si bien en todos los países muestran progresos sobre la atención a personas en situación de vulnerabilidad, hasta el momento el Proceso de Quito no ha avanzado como se quisiera. Según Eduardo Stein, representante especial conjunto de la OIM-ACNUR para refugiados y migrantes de Venezuela, "se han hecho significativos avances en materia de protección a la niñez, prevención y asistencia de la trata y tráfico, asistencia en salud e integración de venezolanos". Pero en las cuatro reuniones anteriores a la de Bogotá la mesa de trabajo ha emitido declaraciones conjuntas en las que se reafirma el objetivo principal de conseguir una estrategia para garantizar una migración segura, ordenada y regular. Más allá de eso no se destaca ninguna operación. Uno de los principales obstáculos es por el problema de recursos: para fortalecer la cooperación técnica regional se necesita ayuda técnica internacional. Por eso, quizás el mayor avance se dio esta semana, cuando en Bogotá se lanzó un plan regional que busca US$1.350 millones para responder a las necesidades humanitarias de los migrantes venezolanos.

Con ello, se busca atender el sector de documentación y movilidad de los migrantes; la estandarización en servicios mínimos y procedimientos en centros de recepción y orientación; la integración socioeconómica de población migrante y refugiada; el fortalecimiento de los sistemas nacionales para la determinación de la condición de refugio y la protección de personas migrantes y refugiadas.

En la última declaración del Proceso de Quito, la mesa hace un llamado para que los miembros del proceso, conforme a sus legislaciones y capacidades de recursos, se establezca o flexibilice un mecanismo de regularización migratoria y que se acepten en el proceso de recibir venezolanos documentos de viaje vencidos, dadas las dificultades para conseguir uno vigente. También pide que se articulen e intercambien mecanismos de regularización migratoria, que se desarrollen estrategias para combatir el delito de trata de personas y que se implementen programas para evitar la discriminación.

¿Qué se puede esperar de la reunión en Bogotá?

El encuentro del Proceso de Quito en la capital colombiana no ha terminado. El viernes, los miembros de cada delegación continuarán tratando las problemáticas planteadas en las reuniones anteriores para buscar acuerdos concretos en materia del tránsito de migrantes y búsqueda de agencias de cooperación y organizaciones intergubernamentales que respalden el trabajo de la mesa. En la jornada del viernes también se espera anunciar la conformación del Grupo Amigos del Proceso de Quito que busca involucrar a otros Estados en el desarrollo del programa e incrementar la conciencia internacional sobre las necesidades humanitarias a las que se enfrentan los migrantes en la región.

 

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- Redacción Internacional

El Mundo

El Espectador le explica: ¿Qué es el Proceso de Quito y qué ha hecho por los migrantes?

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