El hombre que concedió asilo político a Puigdemont, pero negó la visa humanitaria a unos sirios

Theo Francken, el secretario de Estado de Migración de Bélgica, le dijo al expresidente catalán que podía refugiarse en su país. Su trayectoria política está marcada por la polémica.

El secretario de Estado de Migración belga, Theo Francken, anunció que el ex-presidente catalán, Carles Puigdemont, podía solicitar asilo en Bélgica.EFE

Theo Francken es el secretario de Estado de Migración de Bélgica y forma parte del partido de Nueva Alianza Flamenca (N-VA). Esta formación está caracterizada por su ideología derechista y separatista. La lucha por la independencia de la región de Flandes en Bélgica y la separación de Cataluña de España es lo que une Theo Francken y Carles Puigdemont. 

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Carles Puigdemont, el presidente destituido de la Generalitat de Cataluña, declaró la independencia de Cataluña el 27 de octubre, aprobada por el parlamento catalán con 70 votos a favor de 135 en total. Puigdemont fue acusado por delitos de rebelión y sedición, entre otros, que conllevan hasta 30 años de cárcel. El lunes 30 de octubre, Carles Puigdemont, junto con otros diputados de su partido, se desplazó a Bélgica.

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Este viaje tuvo lugar un día después de que el secretario de Estado de Migración de Bélgica anunció en un tweet que “el presidente de Cataluña, Puigdemont puede solicitar asilo político en Bélgica”. Según el diario DW, Francken argumentó que "Cuando uno ve la situación, la represión de Madrid y las penas de prisión a las que se arriesgan, uno se pregunta si habrá un proceso equitativo" y añadió que si Puigdemont solicitase asilo, "eso nos pondría en una situación diplomática delicada con España [...] un juez belga tendría que decidir”.

Con este mensaje, Theo Francken hace estallar otra crisis política, ya que el primer ministro belga, Charles Michel, negó en un comunicado que esa posibilidad se encuentre “en el orden del día” de su Gobierno. Francken también recibió crítica de Esteban Gonzáles Pons, primer vicepresidente del Partido Popular Europeo.

En un comunicado de prensa de ese partido, el vicepresidente mencionó que ”Sin tener ningún motivo ni competencias para ello, y adelantándose a cualquier acontecimiento, Francken se permite valorar un posible juicio a Puigdemont haciendo graves acusaciones al sistema judicial español, a la labor de los jueces españoles, y al estado de derecho en España.”  

Antimigración 

No es la primera vez que este político belga se encuentra en situaciones delicadas. El año pasado, el secretario de Estado de Migración recibió una multa de 14 millones de pesos colombianos (4.000 euros) por haber rechazado el asilo humanitario a una familia siria que vive en Alepo. Aunque la justicia había decidido a favor de la concesión, el secretario lo negó. Los brazos abiertos de la familia belga, que iba a acoger a los sirios, se quedaron vacíos. Francken argumentó que Bélgica “ya se ha mostrado particularmente acogedora”, durante la crisis migratoria en Europa.

La trayectoria política de Francken está llena de acontecimientos y comentarios xenófobos. Internet no olvida nada. Años atrás, en 2011, Francken compartió en su muro de Facebook su opinión sobre un artículo publicado del The Economist en el que comentaron los aportes de los inmigrantes a las economías occidentales. El secretario reconoció el valor añadido a la economía belga de inmigrantes judíos, chinos e indios, pero criticó despectivamente el de los marroquíes, congoleños y argelinos.

Incluso pocos días después de que Francken asumió el cargo de secretario de Estado de Migración, en 2014, estalló la primera polémica por sus amistades neonazis. Francken fue visto con una copa de champagne, festejando el 90 cumpleaños de Bob Maes, un antiguo afiliado de la Liga Nacional Flamenca, estrechamente involucrado con la ocupación nazi de Bélgica durante la Segunda Guerra Mundial.

 

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