El hombre que está haciendo historia en la política de República del Congo

Su nombre es Félix Tshisekedi, y a sus 55 años se convirtió en el primer presidente de la República Democrática del Congo que llega al poder en una transición pacífica, luego de décadas de conflicto.

Presidente de República del Congo Félix Tshisekedi (d) toma posesión acompañado del presidente saliente, Joseph Kabila (i).AFP

Félix Tshisekedi se convirtió en el quinto presidente de la República Democrática del Congo (RDC), y en el primero en obtener el poder a través de una transición democrática y pacífica en la historia del país más grande de África Subsahariana.

"La RDC que formamos no será un Congo de la división, el odio o el tribalismo", afirmó el líder en su discurso de investidura en una multitudinaria ceremonia en Kinshasa. Pero, ¿por qué eran tan importantes estas elecciones?

RDC es uno de los países más convulsos del mundo y sus elecciones habían sido aplazadas en repetidas ocasiones. En un principio, debían haberse celebrado en 2016, cuando Joseph Kabila, expresidente en el poder desde 2001, había alcanzado el límite de dos mandatos. Pero el exmandatario permaneció en el puesto invocando una cláusula provisional de la Constitución para “mantener el orden”, esto desencadenó una serie de protestas que fueron violentamente reprimidas.

(Ver más: ¿Por qué son importantes las próximas elecciones de República Democrática del Congo?)

Kabila había estado al mando durante casi 18 años, de los 47 que tiene. Desde la independencia de la RDC, en 1960, nunca se había logrado una transición pacífica del poder, por lo que los ojos del mundo estaban atentos ante los últimos comicios del país (altamente rico en recursos minetales, pero también, uno de los más pobres).

El ébola, común en la región, tampoco dio tregua, y las localidades de Beni, Butembo y Goma (que concentran cerca de 1.2 millones de electores) tuvieron que aplazar las fechas de votación debido al virus, lo que generó grandes manifestaciones que terminaron con muertos y heridos.

La implementación de máquinas de votación electrónicas fue causante de otra crisis. En diciembre, el lugar donde se guardaban cerca de 8.000 de estas resultó incendiado. La oposición acusó al régimen de tratar de posponer la votación, y el Gobierno culpó a los opositores que habían mostrado constante rechazo a la implementación de los equipos. La huella de un pasado violento incrementaba la tensión.

En 1996-1997 y en 1998-2003, RDC fue el escenario de dos terribles guerras. La segunda de ellas fue denominada "la Gran Guerra de África" por los millones de muertos y personas sin hogar que dejó.

(Ver más: ¿Por qué hay crisis en la República Democrática del Congo?)

Por lo que varios presidentes del continente, como los de Angola, Botswana, Namibia, Zambia y la vecina República del Congo llamaron a unas "pacíficas, libres, democráticas y transparentes" elecciones y expresaron su profunda preocupación por la violencia.

La victoria de Tshisekedi

El flamante presidente vivió lo que su padre, el eterno e histórico opositor Étienne Tshisekedi, no pudo hacer en cuarenta años: poder dirigir el país más grande de África Subsahariana por un mandato de cinco años.

En una ceremonia insólita donde por primera vez en la historia el presidente saliente y el entrante se sentaron juntos, Tshisekedi juró "observar y defender la Constitución y las leyes de la República".

El líder de la Unión para la Democracia y el Progreso Social (UDPS) tomó posesión del cargo cinco días después de que el Tribunal Constitucional avalase los resultados que le daban la victoria en las elecciones del 30 de diciembre con el 38,57 % de los votos, por delante del también opositor Martin Fayulu, con el 34,86 %.

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Siempre a la sombra política de su progenitor, la experiencia de Félix Tshisekedi, nacido en Kinshasa en 1963 y padre de cinco hijos, es muchísimo más limitada.

Su único cargo político relevante fue el escaño en la Asamblea Nacional que obtuvo en las últimas elecciones de 2011 y que nunca asumió, por directriz de su padre y como protesta contra unos comicios que consideró fraudulentos.

Su victoria como candidato que se presenta por primera vez a unas elecciones deja, pues, en entredicho a quienes le criticaron siempre y da la razón a sus militantes, que han presentado en los últimos años una fuerte oposición contra el régimen de Joseph Kabila.

(Ver más: ¿Hubo fraude en las elecciones de la República Democrática del Congo?)

Sin embargo, varios países de la Unión Africana y la Unión Europea expresaron su preocupación ante los informes de un posible fraude electoral, argumento respaldado por el candidato Martin Fayulu, quien afirma que él debió ser el presidente e invitó a sus seguidores a manifestaciones pacíficas frente al “golpe de estado constitucional”.  

La violencia poselectoral ha dejado más de 30 muertos, cerca de 60 heridos y más de 240 detenciones arbitrarias, un duro golpe para lo que se esperaba que fuera una transición pacífica del poder. Hoy, los seguidores y simpatizantes de Tshisekedi le piden que no se olvide de su padre y que mantenga su promesa de “poner al pueblo por delante”.

 

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-Redacción Internacional con información de agencias

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