El primer partido de ultraderecha en el Parlamento alemán

La irrupción de Alternativa para Alemania (AfD) en el Bundestag (cámara baja) como tercera fuerza tras las elecciones del domingo abre las puertas del Parlamento alemán a un discurso xenófobo y nacionalista.

El candidato del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) Alexander Gauland y la candidata Alice Weidel toman café antes de una rueda de prensa en Berlín (Alemania).EFE, CLEMENS BILAN

Desde 1960, la Alternativa para Alemania (AfD) es el primer partido de ultraderecha que, tras una votación, forma parte del Parlamento Federal de Alemania. Con 12.6 % votos la AfD logró el tercer puesto, después de CDU (33%) y SPD (20.5%). 

¿Qué significa? Que entre sus futuros diputados están personas que aplauden el papel de los soldados nazis, descalifican abiertamente a los extranjeros e incluso tienen vínculos con grupos neonazis e identitarios.

Hajo Funke, politólogo del Instituto Otto Suhr para la Ciencia Política de la Universidad Libre de Berlín, estima que en torno a "la mitad" de los nuevos parlamentarios de AfD son "radicales de derechas", aunque se presenten como meros políticos conservadores.

La canciller Angela Merkel se comprometió a luchar por reconquistar el electorado perdido a favor de la ultraderecha y a buscar socios para lograr un Gobierno estable, en medio de las presiones desde sus filas para girar hacia posiciones más derechistas.

¿Cuáles son las regiones que votaron a favor de la AfD y cuales en contra?

La región en la que el partido de ultraderecha obtuvo más votos fue en la región de Sajonia, en el este del país. Allí alcanzó los 27% y se convirtió en el líder de la región, incluso antes de la CDU (La Unión Demócrata Cristiana de Alemania). Para la CDU, la ganancia de la AfD “Fue un golpe en la cara”, comentó el politólogo Hans Vorländer de la Universidad Técnica de Dresde al periódico DerStandard. Según él, la gente de la región ya no se identifica como antes con el partido de CDU, el partido de Ángela Merkel, que va perdiendo votos desde hace años.

En todos los distritos electorales la AfD (Alternativa para Alemania, por sus siglas en alemán) ganó más de 5%. En todos menos en uno: Münster hace frente a la ultraderecha. Ahora esta ciudad universitaria, ubicada en el nord-oeste del país en la región de Renania del Norte-Westfalia, se ha convertido en una especie de pueblo galo. Incluso durante la campaña electoral, la ciudad le dificultaba al partido a celebrar reuniones. Incluso les negaron el alquiler de salas para realizar eventos, según explicó el diario alemán, Die Welt.

¿Qué personas votaron a favor de AfD?

Según el Instituto Infratest Dimap, uno de cada cuatro hombres procedentes del este de Alemania votó a favor del partido populista de ultraderecha, pero solo una de cada seis mujeres. Mientras que en el resto del país la cifra baja al 16% para hombres y al 9% para mujeres.

La gran mayoría de los que eligieron la AfD tiene entre 30 y 59 años. Sólo 11% de los que tienen menos de 30 años, y 10 % de los que tienen más de 60 años votaron a favor del partido de la ultraderecha, así los datos revelados por el centro de investigación Wahlen. De acuerdo con la redacción de la televisión alemana ARD, los más escépticos y los que menos votaron el partido AfD pertenecen a la generación con más de 70 años, ya que ellos vivieron la segunda Guerra Mundial y sus consecuencias.

Pero donde realmente reside el poder de la AfD está en las redes sociales. La página de Facebook del partido de ultraderecha tiene más likes y seguidores que los otros dos partidos ganadores juntos. Las publicaciones de AfD llegan a unas 385 mil personas, mientras que la CDU cuenta solo con 168 seguidores y la SPD con 180 mil afiliados en Facebook.

Esta gran audiencia viene desde el inicio del partido en 2013. Empezar desde cero siempre resulta difícil por la falta de estructuras, por eso la AfD apostó desde su comienzo por Facebook, comentó Martin Fuchs, un experto de redes sociales, en un reportaje publicado a finales de agosto en la revista alemana Bild.

“Es espantoso ver cuánta gente ha votado la AfD. Creo que el éxito de ese partido reside en los muchos votantes que buscaron una manera alternativa de expresar su descontento con los grandes partidos. Además, muchos de ellos tienen miedo de otras naciones y religiones y convierten ese miedo en odio”, comenta la profesora de idiomas Claudia Haschner a El Espectador.

Según encuestas mostradas en la televisión ARD, el 86% de los votantes de AfD tenía dudas si Alemania podía dar abasto con la ola de refugiados que recibió en el pasado. A la vez, el 95% de los electores de la ultraderecha temía que la cultura y lengua alemana perderán importancia.

Como revelan los números, los grandes partidos perdieron muchos de sus seguidores. La CDU perdió alrededor de un millón de votantes a la AfD, la SPD medio millón y unos 430 mil votantes de los Izquierdos se dirigieron a la AfD, según una encuesta de infratest dimap, publicado por ARD. Incluso una gran mayoría de los que votaron a favor de la AfD son personas que no votaron en las elecciones pasadas.

¿Quién está detrás de la AfD?

La AfD cuenta con muy poca historia política y fue fundado sólo hace cuatro años, en 2013, como un partido escéptico a la moneda europea. Se autodenominan “eurocríticos” pero no “antieuropeos”. La campaña electoral fue un llamamiento para disolver la zona euro; consideran que fue un error histórico que debe corregirse lo antes posible.

Cuando se presentaron a las primeras elecciones federales en 2013, no lograron superar la barrera mínima de 5% para celebrar el ingreso al parlamento. 4 años más tarde, quedaron terceros y obtuvieron 94 escaños.

Las voces más xenófobas

Uno de los dos cabezas de lista de AfD, Alexander Gauland, aseguró hace apenas unas semanas que desearía "desechar" en Anatolia -"entsorgen", término aplicado en Alemania a la eliminación de basura- a la comisionada del Gobierno alemán para la Integración, la socialdemócrata de origen turco Aydan Özoguz.

La pasada semana trascendió además un discurso de primeros de septiembre en el que animó a los alemanes a sentirse "orgullosos" de los actos del ejército nazi en la II Guerra Mundial.

La otra candidata, Alice Weidel, ha optado por un discurso más moderado, aunque el diario "Die Welt" reveló en campaña un correo electrónico suyo de 2013 en el que tachaba a los miembros del Gobierno de "cerdos" y "marionetas de las potencias vencedoras" de la II Guerra Mundial y alertaba de que Alemania estaba siendo "inundada por pueblos de culturas extrañas como árabes y gitanos".

Beatrix von Storch, hasta ahora europarlamentaria y cabeza de lista por Berlín (este) en las generales, atizó la polémica: "Quien no acepte un 'alto' en nuestra frontera es un atacante. Y contra los ataques debemos defendernos", argumentó en Facebook tras responder con un "sí" cuando una usuaria le preguntó si impediría con disparos que mujeres con niños cruzaran la frontera.

Por la lista de Baja Sajonia de AfD ha logrado escaño Wilhelm von Gottberg, que ha respaldado tesis negacionistas en el pasado y señalado que el asesinato de los judíos europeos por parte de la Alemania nazi se emplea "como un instrumento efectivo para la criminalización de los alemanes y su historia".

Martin Hohmann, que accede al Bundestag por el estado de Hesse (oeste), fue expulsado en 2004 de la CDU por antisemita tras calificar a los judíos como "pueblo delincuente".

Entre los candidatos electos están también Jens Maier, que ha abogado por acabar con la "cultura de la culpabilidad" en Alemania; Detlev Spangenberg, que defendió un país con las fronteras de 1937, o Leif-Erik Holm, quien ha advertido de que Alemania "paso a paso se está transformando en un califato" por la llegada de musulmanes.

Las celebraciones duraron poco

Sin embargo, las celebraciones duraron poco tiempo. Ayer, la co-presidenta del partido alemán manifestó su alegría con una cita de Ghandi “Primero te ignoran, después se ríen de ti, luego te atacan, entonces ganas”.

El lunes, la copresidenta del partido, Frauke Petry, abandonó el partido con el que ganó. En su momento se mostró a favor de que la policía fronteriza hiciera uso de las armas para impedir la entrada ilegal de un refugiado en el país, en caso de necesidad extrema y "de acuerdo a la ley".

*Con información de EFE