El sangriento motín en cárcel paraguaya que dejó al menos cinco decapitados

Los datos del Ministerio del Interior paraguayo apuntan a que hubo diez fallecidos en la pelea, con seis decapitados, tres calcinados y un asesinado con un arma blanca, aunque la investigación se mantiene abierta y no se descarta que las cifras varíen.

El sistema penitenciario en la región tiene problemas estructurales que ningún gobierno quiere enfrentar.Archivo

Un estremecedor motín se vivió hoy en una penitenciaría de San Pedro del Ycuamandyyu (Paraguay), donde hubo diez muertos, al menos cinco decapitados, con dos atrincheramientos, uno que no prosperó y otro que requirió la intervención de los agentes.

La situación no es nueva en la región. De hecho, en 2017 y 2018 se produjeron eventos similares que dejaron cerca de 39 y 68 fallecidos, respectivamente. El más grave se dio en el centro de reclusión de la Policía Estatal de Carabobo, en Venezuela, donde la reyerta generó un incendio que cobró decenas de vidas y se convirtió en uno de los motines más graves del país en el último cuarto de siglo.

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Los intentos del amotinamiento de hoy en Paraguay se produjeron al conocerse que un miembro del clan Rotela, uno de los grupos que se enfrentaron esta mañana, iba a ser trasladado a otro centro de reclusión para evitar mayores altercados, según informaron los medios locales.

El primer motín no prosperó debido al poco respaldo encontrado entre la población reclusa, pero el número de presos aumentó en el segundo intento y requirió la intervención de la policía para sofocarlo. Se desconoce si en los motines hubo víctimas, ya que los agentes seguían tratando de apaciguar la situación en esta cárcel afectada por la sobrepoblación de internos.

El motín de la cárcel de San Pedro enfrentó a miembros de la banda criminal brasileña Primer Comando Capital (PCC) con el clan Rotela, dedicado al narcotráfico.

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Los datos del Ministerio del Interior apuntan a que hubo diez fallecidos en la pelea, con seis decapitados, tres calcinados y un asesinado con un arma blanca, aunque la investigación se mantiene abierta y no se descarta que las cifras varíen. En el último año se han recrudecido los levantamientos de presos en las cárceles, vinculados a grupos criminales como el PCC o al también brasileño Comando Vermelho.

La presencia de estos criminales en los penales paraguayos impulsó hace unos meses al Gobierno local a agilizar las expulsiones y los procesos de extradición a los países en los que son requeridos por la Justicia.

Ambos grupos operan en Paraguay, especialmente en las zonas fronterizas con Brasil, como la ciudad de Pedro Juan Caballero, donde controlan el tráfico de drogas.

Las autoridades incrementaron su política de expulsiones a partir de noviembre de 2018, después de que el narcotraficante brasileño Marcelo Pinheiro, alias 'Piloto', del Comando Vermelho, asesinara a una mujer que le visitó en su celda, con el fin de evitar su extradición a Brasil.

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También expulsó a Brasil a cabecillas del PCC, como Thiago Ximenez, alías "Matrix", detenido en marzo pasado tras fugarse de un cuartel de Asunción, o a otros tres miembros de la misma banda que habían escapado el año pasado. Las autoridades paraguayas estiman que unos 400 integrantes de grupos criminales brasileños cumplen condena en Paraguay, según datos oficiales.

Ante esta situación y el auge de los motines en los penales, el Gobierno dispuso la movilización de miembros de las Fuerzas Armadas para reforzar el perímetro de las prisiones del país.