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Elizabeth Warren: "Pocahontas" quiere (y puede) ser presidenta de EE. UU.

En momentos en que dos fuertes rivales a ganar la nominación presidencial demócrata, Joseph Biden y Bernie Sanders están enfrascados en sus propios problemas, Elizabeth Warren empieza a asomar como favorita para enfrentarse a Donald Trump el próximo año.

La senadora demócrata y precandidata a la presidencia de EE. UU., Elizabeth Warren.AFP

Hasta hace dos semanas, Elizabeth Warren era una candidata más entre los casi 20 aspirantes que disputan la nominación del Partido Demócrata para luchar por la Presidencia de Estados Unidos, el próximo año. 

La aguerrida política, senadora por Massachusetts desde 2012, y quien desde que llegó al Congreso estadounidense se conviritó en el azote de Wall Street y de las compañías tecnológicas, dio la sorpresa y comenzó a ubicarse como la favorita a enfrentarse en las urnas con el actual presidente, Donald Trump, en noviembre de 2020.

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Aunque Biden sigue encabezando la mayoría de encuestas con un 29,6% de las preferencias, Warren le corta la distancia, con 23,4%. Lo llamativo es que ese repunte lo logró en escasos quince días. De hecho, en un compilado de encuestas de RealClearPolitics, la senadora se ubicó por primera vez por encima de Biden, luego de una encuesta de Quinnipiac University donde un 29% de los votantes demócratas registrados se inclinó por ella.

¿Algo momentáneo? Analistas dicen que Elizabeth Warren está viviendo su momento político debido a dos razones: el escándalo de corrupción en torno a Joseph Biden (el papel de Hunter Biden en Ucrania) y la precaria salud de Bernie Sanders, quien sufrió un ataque al corazón hace unos días y está en proceso de recuperación.

A sus 70 años Warren forma parte de la terna de septuagenarios que lidera las encuestas de opinión, junto con el exvicepresidente Joe Biden, de 76, y Sanders, de 78. 

"Pocahontas", blanco de ataques

Aunque su trabajo en la Comisión Especial del Senado sobre Adultos Mayores; la Comisión de Banca, Vivienda y Asuntos Urbanos, y la Comisión de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones ha sido destacable, Warren se convirtió en un personaje nacional gracias a Donald Trump. 

En 2012, la legisladora dijo que tenía raíces indígenas, pero la falta de pruebas al respecto y su decisión de identificarse como nativoamericana en el directorio de la Asociación de Escuelas de Derecho de EE. UU. llevaron varios conservadores a acusarla de haber mentido sobre ese punto para avanzar en su carrera.

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Pero en 2016 llegó el ataque  mayor. Durante la campaña presidencial, Warren volvió al tema de sus orígenes indígenas. Trump no tardó en mofarse de ella: “Hay que comprobar bien el pasado de la ridícula Elizabeth Warren para ver si es indígena americana ¡Yo digo que es un fraude!”. Entonces, el candidato republicano, la rebautizó como Fake Pocahontas.

Trump comenzó a referirse a ella como "Pocahontas" en muchas ocasiones y en una de ellas, justo en un encuentro con nativos americanos, insistió en la falta de pruebas del origen de Warren. La tribu indígena Nación Cherokee aseveró que el uso de una prueba de ADN para demostrar “cualquier conexión” con orígenes nativoamericanos “es inapropiado e incorrecto”.

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Warren para salir al paso a las críticas se sometió a una prueba de ADN para demostrar sus ancestros indígenas. El resultado del estudio fue publicado por el diario The Boston Globe, y de acuerdo con ellos, "hay pruebas sólidas de que sus antepasados eran indios aamericanos". Aunque ese antepasado corresponde a entre 6 y 10 generaciones. 

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Warren nació en Oklahoma (Estados Unidos). Es la más pequeña de cuatro hermanos. Nació en una familia de escasos recursos, lo que la llevó a buscar su primer empleo como mesera de un restaurante cuando tenía 13 años. Fue una estudiante destacada, y por eso se ganó una beca en la Universidad George Washington. Pero renunció un año después para casarse con su novio Jim Warren, quien aceptó la oportunidad de trabajar en Houston para la Nasa. En 1970 se graduó como licenciada en ciencias del habla en la Universidad de Houston.

Trabajó por más de un año como profesora de niños con deficiencias de aprendizaje en una escuela pública. Luego se mudó  Nueva Jersey y tuvo su primera hija; dos años después se especializó en derecho mercantil en la Rutgers School of Law-Newark. Se convirtió en profesora de Derecho de la U. de Michigan y luego fue docente de la Universidad de Texas; en 1992 entró a la Facultad de Derecho de Harvard.

Su carrera política, sin embargo, comienza en el Partido Republicano. En 2008 funda una agencia de protección a los usuarios de productos financieros, cuya propuesta envía al Gobierno de Barack Obama, quien en 2010 la nombra consejera para crear esa agencia, que al final termina en manos de otra persona. Lo que sigue es su lucha en el Senado de EE. UU., al que llegó en 2012.

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Warren comenzó a evidenciar la trampas de los bancos en las hipotecas y tarjetas de crédito y entonces la revista Time la nombró como “la Sheriff de Wall Street”. Ahí comenzó su guerra contra las grandes corporaciones de Estados Unidos.

Los furibundos ataques del presidente no parecen gratuitos. Integrada en el ala más progresista de los demócratas, Warren aspira a disputar la carrera hacia las elecciones presidenciales de 2020, motivo suficiente para situarla en la diana de sus diatribas. Esta exprofesora en la Universidad de Harward es vista como la gran esperanza de la izquierda. Defensora de las clases trabajadoras y muy crítica con los desmanes financieros, es de los que creen que no hay nadie en EE UU que se haya hecho rico por sí mismo. Tampoco Trump, un personaje que “ha construido su carrera sobre el racismo, el sexismo y la xenofobia”, según Warren.

Los planes de Warren

En febrero de este año, cuando Warren lanzó su campaña presidencial, fue Trump el que lanzó (de nuevo) sus burlas:

“Hoy Elizabeth Warren, a veces referida por mí como Pocahontas, se unió a la carrera para presidente. ¿Se postulará como nuestra primera candidata presidencial nativa americana, o ha decidido que después de 32 años esto ya no está funcionando tan bien?”, dijo Trump en su cuenta de Twitter. “¡Nos vemos en la campaña, Liz!”, añadió el mandatario.

 

 

El jefe de la campaña electoral de Trump de cara a 2020, Brad Pascale, tildó a Warren de “fraude” y vaticinó que su campaña será “deshonesta”. “Warren ya ha sido expuesta como un fraude por parte de los nativos americanos después de hacerse pasar por una indígena y cometer una falta de respeto para avanzar en su carrera profesional. (...) El pueblo estadounidense rechazará su campaña deshonesta”, dijo Pascale en un comunicado.

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Pero "Pocahontas" tiene un plan: debido a su pelea con las grandes compañías económicas, empezó a aplicar una estrategia simple pero efectiva para llegar a los votantes: llama personalmente a sus donantes y se toma selfis con sus simpatizantes.

Su idea es publicitar su campaña de manera gratuita. De acuerdo con la revista Time, hasta la fecha Warren ya ha posado para más de 60.000 fotos, y esta herramienta ha hecho que suba su popularidad. 

 

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- Redacción Internacional

El Mundo

Elizabeth Warren: "Pocahontas" quiere (y puede) ser presidenta de EE. UU.

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