¿En qué van los partidos de extrema derecha en Europa?

Austria no es el único país europeo en el que el populismo, los sentimientos antiinmigración y el escepticismo frente a la Unión Europea han incrementado el poder de los partidos ultraconservadores.

AFP

 Austria cuenta desde hoy con el único Gobierno de Europa Occidental en el que se sienta un partido ultraderechista, tras el pacto cerrado entre el Partido Popular (ÖVP) y los nacionalistas eurocríticos del FPÖ.

Aun siendo este el único caso en la UE, su participación en el gobierno vuelve a mostrar cómo la ideología de los partidos ultranacionalistas antieuropeístas y la antiinmigratorios se están infiltrando en la sociedad europea.

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Sobre todo en algunos países de Europa central y del Este, que se unieron a la UE en 2004 y que son los que, en los últimos meses, están haciendo de la "defensa" de la frontera exterior de la UE un motivo de propaganda electoral.

REPÚBLICA CHECA

Las elecciones generales celebradas en República Checa el pasado octubre fueron ganadas por la Alianza de Ciudadanos Descontentos (ANO) del populista Andrej Babis, un millonario que se presenta como antisistema y promete luchar contra la corrupción, rechazar el euro y las cuotas de refugiados.

Babis dirige un Gobierno en minoría por el rechazo del resto de partidos a apoyarlo, no solo por sus declaraciones y tendencias ideológicas, sino  debido a la investigación a la que está siendo sometido por supuesto uso fraudulento de fondos comunitarios.

En esas elecciones destacó también el éxito como cuarta fuerza política del partido xenófobo Libertad y Democracia Directa (SPD), cuarta fuerza política, que acudió a las elecciones con el lema "Stop islam. Stop terrorismo".

DINAMARCA

Uno de las formaciones ultraderechistas con una influencia gubernamental más prolongada es el Partido Popular Danés (DF), aliado esencial desde 2001 del bloque de derechas del país nórdico.

Entre 2001 y 2011 ostentó un rol determinante en apoyo del gobierno liberal-conservador, garantizándole mayoría absoluta desde fuera del Gobierno, y en las generales de 2015 se convirtió en la segunda fuerza parlamentaria, con el 21,2 % de los votos.

La ultraderecha danesa, que es ahora apoyo externo del Ejecutivo de derecha-liberal, ha impulsado el progresivo endurecimiento de la política de extranjería con un discurso que equipara islam y fascismo e inmigración con delincuencia.

NORUEGA

Aunque no es de la UE, está en la órbita económica y política comunitaria. El ultraderechista Partido del Progreso (Frp) se convirtió en 2013 en la primera fuerza de corte xenófobo en subir al poder en Escandinavia, en coalición con los conservadores de la primera ministra Erna Solberg.

Los partidos del gobierno, que tuvieron apoyo externo de liberales y cristianodemócratas y endurecieron la política de acogida de refugiados, perdieron apoyos en las elecciones generales celebradas el pasado septiembre y Solberg sigue negociando todavía un gobierno en minoría con la ultraderecha y los liberales.

FINLANDIA

El partido populista Verdaderos Finlandeses también entró en el Gobierno en 2015, pero el pasado junio el primer ministro, Juha Sipilä, y el líder conservador Petteri Orpo, acordaron romper la coalición tripartita ante el giro a la ultraderecha que dio esa formación al elegir una nueva directiva.

Finalmente el grupo parlamentario de Verdaderos Finlandeses se escindió y 21 de los 37 diputados populistas crearon un grupo propio, Nueva Alternativa, que quedó como tal incluido en el Ejecutivo tripartito.

FRANCIA

La extrema derecha francesa ha ido ganando terreno en la última década en cada elección, pero su avance se ve frenado en el último momento en un sistema en el que el llamado "dique republicano" aglutina a los partidos en su contra.

La ultraderechista Marine Le Pen, líder del Frente Nacional (FN), llegó el pasado mayo a la segunda vuelta de las presidenciales, pero perdió contra el socioliberal Emmanuel Macron con el 33,9 % de los votos.

En las legislativas de junio pasó de dos a ocho diputados, pero se quedó lejos de los 15 necesarios para formar grupo parlamentario, y desde entonces el movimiento se ha visto inmerso en un proceso de "refundación" en un intento por ampliar su base electoral.

HOLANDA

El partido de la Libertad (PVV), del ultraderechista y antiislamista holandés Geert Wilders, logró mejorar su posición el pasado marzo en el Parlamento, desde los 5 escaños que tenía hasta los 20 actuales. Hoy es el segundo partido más importante del país.

La coalición gubernamental actual está compuesta por el liberal VVD, Llamada Democristiana (CDA), los progresistas D66 y la Unión Cristiana, obteniendo los 76 escaños necesarios para formar Gobierno.

El PVV, la principal oposición del actual Ejecutivo, no logró formar parte de la coalición de Gobierno debido al rechazo del resto de partidos políticos, que tildaron a Wilders de xenófobo y racista, y se negaron a negociar con su partido como posible socio.

ITALIA

En Italia, donde están previstas elecciones generales para el próximo marzo, el partido Liga Norte, considerado ultraderechista, antinmigración y antieuropeo podría acceder al Gobierno en el seno de una coalición de centroderecha.

Según los últimos sondeos, esta coalición de centroderecha podría ganar las elecciones, aunque se desconoce aún si tendrá la mayoría para poder gobernar.

Aunque aún no hay una alianza firme, esta coalición estaría formada por el conservador Forza Italia de Silvio Berlusconi y el partido Liga Norte de Matteo Salvini, que a pesar de ser eurodiputado ha proclamado en varias ocasiones la salida del euro de Italia si ganase las elecciones.

Esta coalición la completaría el partido Hermanos de Italia, una formación de extremaderecha, considerados por algunos como neofascitas, y liderados por Giorgia Meloni.

GRECIA

Desde que los nacionalistas Griegos Independientes, escindidos de la conservadora Nueva Democracia, se unieran como socio menor al Gobierno de la izquierdista Syriza, en Grecia los sentimientos más nacionalistas de la población han quedado capitalizados por el ultraderechista Amanecer Dorado.

En los últimos tres años Amanecer Dorado ha logrado defender su posición de las elecciones de 2015, con un apoyo popular que ronda entre el 6 y el 7 por ciento, pero no ha logrado despegar más, todo pese a que su cúpula está siendo juzgada por actos criminales.

Amanecer Dorado aglutina sobre todo el voto de los ciudadanos más golpeados por la crisis económica -en torno al 16 % de los desempleados votaron a este partido de corte neonazi en 2015- y últimamente está subiendo en las islas del mar Egeo, cuyos campos de refugiados están superpoblados y cuyo turismo se ha resentido.

REINO UNIDO

El eurófobo Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP), centrado en romper con la Unión Europea, ha visto reducida radicalmente su influencia en la política británica desde que el "brexit" se impuso en el referéndum del 23 de junio de 2016.

En las elecciones generales anticipadas de este año, la formación pasó del 12,6 % de los votos -cerca de cuatro millones- a apenas 1,8 % -menos de 600.000-.

El carismático Nigel Farage dimitió como líder de la formación pocos días después de la consulta sobre la salida del Reino Unido del bloque comunitario y, desde entonces, ha tenido tres líderes.

SUECIA

El ultraderechista Demócratas de Suecia (SD) está en el Parlamento sueco desde 2010 y es actualmente la tercer fuerza parlamentaria.

A diferencia del resto de formaciones populistas de la región, la derecha xenófoba sueca ha permanecido aislada por el resto de partidos, a la espera de lo que suceda en las elecciones del año que viene, cuando las encuestas le auguran el 14,8 % de los votos.

ALEMANIA

Las elecciones celebradas en septiembre abrieron por primera vez la puerta de la cámara baja al partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que logró el 12,6 % de los votos y 92 escaños.

Se situó así como tercera fuerza parlamentaria, aunque tanto cristianodemócratas como socialdemócratas, primero y segundo respectivamente, dejaron claro que el partido quedaba excluido de cualquier negociación para formar gobierno.

Creado en 2013 como partido euroescéptico, su rechazo a la acogida de los 1,3 millones de solicitantes de asilo llegados al país desde 2015 ha permitido a AfD ir ganando adeptos y tener presencia además ya en catorce los dieciséis parlamentos de los estados federados alemanes.

POLONIA

El partido polaco Ley y Justicia (PiS) llegó al poder tras su victoria en las elecciones generales de 2015 con el 37 % de los votos, cuando se convirtió en la primera formación en la historia moderna del país en lograr mayoría absoluta en el Parlamento.

Formación nacionalista, conservadora, cercana a los postulados de la Iglesia católica y hasta cierto punto euroescéptica, su política económica se caracteriza por importantes ayudas sociales, como las subvenciones a la natalidad o la reducción de la edad de jubilación.

Sus detractores lo tachan de partido populista y sus reformas del sistema judicial y su rechazo a las cuotas de acogida de refugiados lo han enfrentado a la Comisión Europea, pero el cóctel de nacionalismo, política social y discurso contra la burocracia de Bruselas convence a la población polaca, que en el último sondeo le daba un 50 % de apoyos. 

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