Entérese por qué el vice primer ministro australiano perdió el poder en menos de tres semanas

Los escándalos protagonizados por Bernay Joyce lo hicieron perder la jefatura de su partido y el cargo de vice primer ministro.

AFP

Bernaby Joyce no solo era el jefe del Partido Nacional australiano, también era el vice primer ministro de su país. En Australia lo recuerdan por haber logrado los mejores resultados para partido las últimas dos décadas, en el mundo, algunos lo tienen por ser la persona detrás de la expulsión de Boo y Pistol, las mascotas del actor Johnny Depp que, en 2015, entraron al país sin tener los permisos correspondientes.

El pasado 23 de febrero Joyce demostró que los días en los que estaba involucrado en escándalos inofensivos quedaron atrás. A partir del lunes, el representante de Nueva Inglaterra en el Parlamento australiano no solo dejará de ser el líder de su partido, también abandonará su cargo como viceprimer ministro.

Todo empezó el 7 de febrero, cuando el Daily Telegraph de Sídney dio a conocer que Joyce esperaba un hijo de su amante, Vikki Campion. No solo eso, el representante de la región de Nueva Inglaterra viva con su amante en una mansión cedida gratuitamente por un amigo millonario, lo que representa una violación del reglamento al que están sometidos los políticos australianos.

Entre más detalles se destapaban más suspicacia provocaba la relación. Campion, quien hasta hace poco se dedicaba al periodismo, ahora tenía un cargo al interior de la formación política de Joyce.

(Le puede interesar: El mundo después del efecto Weinstein)

Al interior de su partido, de talante conservador, empiezan a pedir su renuncia. El que el escándalo haya terminado su matrimonio de 24 años con Natalie Abberfield, con quien además tenía cuatro hijas parecía un golpe irreparable para su imagen: el 65% de los 1.632 australianos encuestados por Newspoll consideraban que el ministro debía renunciar, pero lo peor estaba por venir.

El 19 de febrero, Michael McCormack, quien estaba llamado a reemplazarlo al interior de su partido se negó a contestarle a los periodistas que le preguntaron si apoyaba a Joyce.

Por su parte, Malcom Turnbull el primer ministro australiana, decidió prohibir las relaciones sexuales entre ministros y sus subordinados, una medida claramente relacionada con el caso de Joyce a quien le pidió que tomara una semana de descanso para impedir que le fuera encargado el puesto de primer ministro mientras Turnbull realizaba una gira por Estados Unidos.

La noche del jueves llegó la gota que rebozó la copa: Joyce había sido acusado por acoso sexual. Después de tratar de desmentir las acusaciones, a las que describió como “espurias y difamatorias”, Joyce convocó una rueda de prensa en la que dio a conocer su decisión de dimitir.

“No merezco el apoyo que me han dado”, le dijo Joyce a sus seguidores y lamentó que su relación con la señora Campion haya sido expuesta a través de los medios de comunicación a quienes pidió respetar la privacidad de su familia y del bebé que espera.

Aunque el Partido Nacional está llamado a realizar nuevas elecciones para reemplazarlo como líder del partido y vice primer ministro, Joyce conservará su puesto como representante de Nueva Inglaterra, el mismo cargo que estuvo a punto de perder el pasado mes de octubre cuando una decisión judicial ordenó que los políticos australianos con doble nacionalidad neozelandesa, debían renunciar o ser destituidos. La medida aplica para 1 de cada 9 Parlamentarios australianos y hasta el momento no se ha hecho efectiva.

740879

2018-02-25T13:00:00-05:00

article

2018-02-25T13:14:18-05:00

mateo.guerrero.guerreo_548

none

redacción internacional

El Mundo

Entérese por qué el vice primer ministro australiano perdió el poder en menos de tres semanas

97

3628

3725