Los seguidores fieles del chavismo

¿Está “loco” Maradona por apoyar a Maduro?

La denominada Revolución Bolivariana conquistó a figuras públicas en distintos países del mundo. A pesar de que la gran mayoría ha tomado distancia, el personaje argentino sigue fiel al gobierno venezolano.

El exfutbolista Diego Armando Maradona visitó a Nicolás Maduro. / AFP

Dicen que nadie podía dormir en el Hotel Hilton de Caracas cuando llegaban los artistas. Personalidades del cine, la música, el deporte y la cultura se hospedaban allí por invitación de la Revolución Bolivariana. A comienzos de 2000, Hugo Chávez, quien se estrenaba como presidente, administraba una lluvia de petrodólares que le permitían hacer felices a los creadores rebeldes de América Latina.

Y tan costosas empezaron a ser las facturas del Hilton, que, como cuenta Ronal Rodríguez, analista del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, el gobierno terminó expropiándolo.

Pasó a llamarse Hotel Alba. Hoy, una habitación individual en el glorioso Alba cuesta 128.000 bolívares, algo así como $35 mil cada noche. Y aunque el gobierno venezolano ya no tiene la solvencia para invitar a artistas y atenderlos como reyes, algunas relaciones se conservan. “No aflojes nunca”, le dijo Diego Armando Maradona, el eterno 10 de la selección de fútbol de Argentina, a Nicolás Maduro, presidente venezolano, durante su paso por Caracas esta semana.

El motivo de la visita fue su nuevo contrato con Telesur, la agencia de noticias estatal: Maradona será el comentarista estrella del canal para el Mundial de Rusia del próximo año, en un programa que se llamará “De la mano del diez”, participación por la que, según aseguró Telesur, Maradona recibirá un pago millonario.

Figuras públicas de distintas nacionalidades siempre han mostrado su inconformidad con la cercanía del ídolo del fútbol argentino y el gobierno venezolano. El Puma, por ejemplo, reaccionó hace algunos meses: “Las palabras de Maradona dan ganas de vomitar, ir a matar a venezolanos que están en contra del asesino de Maduro, eres igual de asesino”, escribió en Twitter después de que Maradona dijera lo siguiente, también a través de sus redes sociales: “Somos chavistas hasta la muerte. Y cuando Maduro ordene, estoy vestido de soldado para una Venezuela libre, para pelear contra el imperialismo y los que se quieren apoderar de nuestras banderas, que es lo más sagrado que tenemos. ¡Viva Chávez! ¡Viva Maduro!”.

Incluso, el reconocido músico venezolano Gustavo Dudamel, tan criticado por la oposición por su fidelidiad al chavismo, finalmente tomó distancia. Después de la muerte de Armando Cañizales, un integrante del sistema nacional de orquestas, Dudamel hizo un llamado al presidente para que respetara “los derechos humanos”. Cañizales murió en medio de las protestas contra Maduro.

El respaldo previo de Dudamel al chavismo tenía una razón de ser. El sistema de orquestas de Venezuela, llamado precisamente “El Sistema”, fue una de las grandes apuestas de Hugo Chávez. La inversión en El Sistema hizo posible la existencia de figuras como Dudamel. Chávez tenía claro que el arte era uno de sus frentes de batalla. Por eso, las declaraciones de Dudamel tienen un peso simbólico enorme contra el gobierno de Maduro.

El “loco” de Maradona

En un contexto en el que el grueso de la comunidad internacional ya tomó postura -40 países rechazaron abiertamente la Asamblea Nacional Constituyente que rige hoy a Venezuela, nada menos que la carta propuesta por Maduro para superar la crisis- y en el que cada vez más chavistas se distancian del actual gobierno, la voz de Maradona es marginal. ¿Por qué, ante tantas presiones, Maradona insiste en mostrar su apoyo a Maduro?

La actriz Catherine Fulop dice que lo hace por dinero. No obstante, Maradona fue uno de los futbolistas mejor pagados del mundo en su momento y sus contratos con marcas de todo tipo le pagan lo suficiente como para no tener que preocuparse por dinero por el resto de su vida. Nada más su pleito con la empresa Konami, marca dedicada a los videojuegos, lo dejó con un arreglo de US$500 mil al año.

“Todo empieza en esa suerte de leyenda que se creó alrededor de Hugo Chávez”, comenta Alfonso Medina, gestor cultural venezolano. “Mucha gente de izquierda, intelectuales y creadores del mundo, creyeron ver en su figura una suerte de esperanza para la redención social. Era una de esas figuras que se desarrollan al amparo del mesianismo. Él asumió un rol mesiánico. Se creía Bolívar. Se creía libertador. Sin embargo, las mentes más sensatas de Venezuela nunca le creyeron. No soy psicólogo ni mucho menos, pero tengo más de 60 años y he vivido. Mi teoría es que los locos se juntan. Y es evidente el problema mental de Maradona”.

Ahora bien, Maradona no es el único “loco”. Después de la muerte de Chávez, en 2013, varios artistas le rindieron un homenaje: “Hugo Chávez vivirá para siempre en la historia. Amigo, descansa en una paz largamente merecida”, dijo el director Oliver Stone. El actor Sean Penn, quien visitó Venezuela por invitación de su gobierno, dijo en una entrevista a The Hollywood Reporter que, con la muerte de Chávez, “los estadounidenses habían perdido a un amigo que no sabían que tenían”.

“El discurso político no solamente se transmite a través de los documentos tradicionales, sino a través de la cultura”, explica el historiador Federico García Naranjo. “En un conflicto siempre hay una lucha por los sentidos. Los personajes ajenos a la política, como los deportistas, siempre han sido utilizados para pelear las batallas del significado. Esto no es nuevo, ni exclusivo de Maduro. Todas las películas de los 80, tipo Duro de matar o Rambo hacían lo mismo. Nos vendían la imagen de un hombre blanco, heterosexual, que podía con los malos y salvaba a Estados Unidos”. Y agrega: “Maradona no está loco. Maradona es un transgresor. Si tú quieres demeritar a alguien le dices loco. Vivimos en una fosa común, pero seguimos diciendo que nosotros somos los cuerdos”.