Estado Islámico reivindica ataque contra Save the Children en Afganistán

El balance del ataque es de al menos dos muertos y 14 personas heridas; sin embargo, podría agravarse a medida que se inspeccione el lugar donde se produjo el hecho.

Archivo EFE

El grupo terrorista Estado Islámico (EI) reivindicó este miércoles el ataque contra la sede de la organización no gubernamental Save the Children en la ciudad Jalalabad, en el este de Afganistán, en el que murieron al menos dos civiles y otros 14 resultaron heridos.

(Lea: Al menos dos muertos deja ataque a ONG Save the Children en Afganistán)

Un mensaje difundido en Telegram por la agencia Amaq, vinculada a los yihadistas, indicó que la "operación de martirio" tenía como objetivo dos instituciones extranjeras, "una británica y una sueca", y un organismo gubernamental afgano.

El ataque fue perpetrado cuatro terroristas suicidas, uno de ellos con un vehículo cargado de explosivos que detonó en la entrada del edificio de la organización no gubernamental, según el mensaje de Amaq, cuya autenticidad no ha podido ser verificada y que no aportó más detalles.

El EI ha reivindicado en numerosos ataques en Afganistán en los últimos meses. 

El ataque comenzó hacia las 9:10 de la mañana (hora local), cuando un suicida detonó un vehículo cargado de explosivos en la entrada del edificio y dio paso a un número aún no confirmado de asaltantes, dijo a Efe el portavoz de la Policía de Nangarhar, Hazrat Hussain.

El portavoz del gobernador de Nangarhar, Attaullah Khogyanai, explicó a Efe que el cuerpo de uno de los fallecidos fue encontrado en la primera planta, que ha sido despejada de insurgentes por las fuerzas de seguridad, igual que el segundo piso.

"La operación continúa en la tercera planta, que es la última del edificio", concluyó Khogyanai.

Un miembro del consejo provincial de Nangarhar, Zabihullah Zmarai, detalló a Efe que según la información proporcionada desde el lugar del ataque se cree que entraron tres insurgentes en el inmueble y que además hay dentro varios empleados de la ONG.

Save the Children condenó el ataque a través de la red social Twitter, en la que la organización dedicada a la ayuda a la infancia se mostró "devastada" por las noticias que llegaban desde Nangarhar.

"Nuestra principal preocupación es la seguridad de nuestros empleados", subrayó Save the Children.

Los grupos insurgentes armados y las organizaciones criminales tienen habitualmente entre sus objetivos a las organizaciones no gubernamentales en Afganistán, donde la situación de seguridad se ha deteriorado de manera considerable en los últimos dos años.

En octubre del año pasado, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) anunció la reducción "drástica" de sus operaciones en el país tras varios ataques a sus instalaciones y la muerte de siete de sus trabajadores en ataques armados en nueve meses, entre ellos la española Lorena Enebral Pérez, de 38 años.

Nangarhar, provincia fronteriza con Pakistán, es una de las zonas más inseguras de Afganistán.

En ella operan los talibanes y el Estado Islámico (EI), que tiene en esta zona su principal bastión en el país asiático, y su capital es habitual escenario de ataques terroristas contra objetivos civiles.

 

últimas noticias

Las cicatrices de la esclavitud en Brasil

¿Cómo es sobrevivir sin empleo en Argentina?