Esto es lo que se sabe hasta ahora del submarino argentino

El operativo sin precedentes despegado en el Mar Argentino para tratar de dar con el sumergible de la Armada argentina, entró en una fase crítica. ¿Por qué?

Los familiares de los tripulantes del submarino esperan noticias de las operaciones de búsqueda.AFP

¿Dónde está el submarino? 

El último paradero conocido del submarino fue en la zona del Golfo San Jorge, a 432 kilómetros de la costa de la Patagonia argentina. El miércoles 15 de noviembre se tuvo la última comunicación con la nave. El operativo de búsqueda se inició en la tarde del jueves, primero con medios propios de las fuerzas armadas argentinas, pero luego con la colaboración de otros países.

El operativo de búsqueda

Es la suma de esfuerzos por tratar de dar con el ARA San Juan ha sido la configuración de un operativo de búsqueda sin precedentes en el Mar Argentino, con un total de 4.000 profesionales abocados a la tarea. Alemania, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, España, Estados Unidos, Francia, Noruega, Perú, Reino Unido y Uruguay colaboran activamente en el operativo, al que se unirá Rusia, tras una conversación telefónica hoy entre el presidente de ese país, Vladimir Putin, y el mandatario argentino, Mauricio Macri.

La solidaridad internacional ha dado lugar a escenas impensadas hasta hace poco, como un avión de la fuerza aérea del Reino Unido -país con el que Argentina entró en guerra en 1982 por las islas Malvinas-, que hoy aterrizó en Comodoro Rivadavia, puerto del sur de Argentina desde donde parten buques y aviones a la búsqueda del ARA San Juan. 

El tiempo se agota

"No queda mucho tiempo. ¡Que Dios les acompañe a ellos (los tripulantes del submarino) y al pueblo de Argentina!", dijo hoy, a través de Twitter, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien dio órdenes a sus fuerzas de ayudar a Argentina con la misión de búsqueda y rescate.

Mientras los expertos trabajan contrarreloj para aprovechar el buen tiempo en alta mar de hoy y que los pronósticos indican que empeorará este jueves, en tierra crece la angustia por la incertidumbre sobre el destino de los 44 tripulantes del submarino.

Tras una semana desde que el submarino de la Armada se comunicó por última vez, familiares y amigos vieron mermadas sus esperanzas al escuchar al capitán de navío Enrique Balbi, portavoz de la fuerza naval, que advirtió que se está en una fase "crítica" en cuanto a la disponibilidad de oxígeno y señaló que, por el momento, no se ha establecido "ningún tipo de contacto" con ellos.

El exvicealmirante Antonio Mozzarelli, quien participó de la inspección de una reparación efectuada al submarino ARA San Juan en 2014, dijo sobre el oxígeno y la capacidad de la nave, que "es cierto que si no renovaron el aire tienen 7 días, pero adentro tienen botellones y cápsulas que les darían más tiempo"

La familia de los submarinistas

Entre la angustia y la esperanza, la mayoría de los familiares de los submarinistas aguardan alguna novedad en la base naval de Mar del Plata, a donde debía haber llegado el sumergible el lunes.

"Mucha impotencia sentimos, mucho dolor, porque hay cosas que se debieron haber hecho antes, y no esperar que queden 24 horas de vida", afirmó Elena, hermana de Cristian David Ibáñez, radarista del ARA San Juan.

Otros, como Diego, amigo de Jorge Bergallo, tripulante del submarino, no cede a la desesperanza: "Sabemos que van a venir, tenemos plena confianza, los estamos esperando. A seguir luchando, pensando, rezando, teniendo fe". 

"Los esperamos en casa", dijo, al borde de las lágrimas, la diputada oficialista Silvia Lospennato, al leer los nombres de los 44 submarinistas al inicio de una sesión de la Cámara Baja.

Múltiples hipótesis

Si el submarino está en inmersión, sin energía para subir ni para pedir ayuda y sin contacto con la superficie para renovar el aire, la Armada estima que la tripulación puede sobrevivir siete días y siete noches. En ese caso, los 44 marinos habrían fallecido por falta de oxígeno. "Si está en el fondo, hay pocas chances de que hayan sobrevivido", dijo un exsubmarinista sudamericano que pidió anonimato.

Si hubo una explosión a bordo y/o un incendio, las posibilidades de sobrevida son ínfimas. Eso explicaría quizás que la baliza de emergencia no haya sido activada.

Si está en la superficie, a la deriva o con propulsión, el submarino puede flotar. "Si está en superficie, está en una situación que no es estable pero sí es segura. Estanco y flotante sobre sus lastres, no puede hundirse. En un mar embravecido, será sacudido con fuerza", según Dominique Salles, un excomandante francés de submarino. El almirante argentino Guillermo Delamer estima que si está en superficie, "los radares lo van a detectar".

Una avería reportada
El comandante del submarino, el capitán de fragata Pedro Martín Fernández, reportó a la base una avería en las baterías.

En una comunicación posterior, el 15 de noviembre por la mañana, indicó que se encaminaba hacia la base naval de Mar del Plata, donde estaba previsto que llegue el 19 o 20.

Un submarino de ese tipo generalmente está equipado de cuatro baterías de 50 toneladas cada una. Contienen plomo y ácido sulfúrico. "En caso de problemas, las baterías pueden largar gases inestables, que pueden desencadenar una explosión", según un exsubmarinista que pidió anonimato.

Vasta zona de búsqueda

Los buques y aviones surcan una zona de unos 500.000 km2 para detectar al submarino, concebido para no ser detectado.

En esta zona, la profundidad de las aguas oceánicas es de entre 200 a 350 metros y los barcos de pesca son numerosos.

Un total de 14 barcos, 12 aviones y 4.000 personas participan del operativo de búsqueda, al que se sumaron Alemania, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, España, Estados Unidos, Francia, Noruega, Perú, Reino Unido y Uruguay.

Dominique Salles hace hincapié en la dificultad de la tarea. "Una torreta de submarino es un conjunto metálico de menos de 10 metros de largo y unos 3 o 4 metros de alto. En mares con olas de 7 a 8 metros, como ocurrió en los últimos días, no sorprende que haya dificultades para detectarlo", dijo.

Sumergible de 1983

Fabricado en Alemania en 1983, el submarino fue incorporado a la flota argentina en 1985.

De 65 metros de eslora, está equipado con torpedos. En junio de 2014 salió del astillero Tandanor en Buenos Aires, donde fue sometido a trabajos de mantenimiento. Para la Armada argentina, estaba "totalmente operacional".

En tiempos de paz, el submarino es usado sobre todo para control de la pesca ilegal en aguas de Argentina en el Atlántico Sur, donde numerosos buques extranjeros se aventuran regularmente.

Argentina cuenta con otros dos submarinos, el "San Luis", en reparación, y el "Salta", amarrado en la base de Mar del Plata.

Con información de AFP y EFE

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