Exteniente de Pinochet procesado por asesinato quiere ser observador en el plebiscito por la paz

Noticias destacadas de El Mundo

Juan Emilio Cheyre, procesado por el asesinato de 15 personas en 1973, obtuvo un permiso en Chile para asistir a las actividades del plebiscito por la paz. Jean Arnault, delegado de la ONU en los diálogos de paz, negó que el exmilitar fuera a participar en las misiones de observación.

El pasado 7 de julio, el militar chileno (r) Juan Emilio Cheyre fue detenido bajo una acusación certera: su complicidad en el asesinato de 15 personas en la “Caravana de la muerte” en 1973. Por ese entonces, tras el ascenso de Augusto Pinochet al poder chileno, Cheyre se encontraba en el grado de teniente y, según la acusación, fue el encargado de encubrir la muerte de numerosos opositores al régimen. Cuatro días después de su detención, Cheyre salió libre tras pagar cerca de US$1.500 como fianza. Esta semana, el juez Mario Carroza, quien lleva su caso, le dio permiso para viajar a Colombia entre el 30 de septiembre y el 10 de octubre para “asistir a la fase final del proceso de paz”.

Según su defensa, Cheyre ha seguido con constancia el proceso de paz y ha publicado numerosos artículos de opinión sobre él. Sin embargo, no está claro si su papel será oficial o individual. El diario La Segunda de Chile había dicho que Cheyre, que pagó una fianza para poder salir del país, participaría como observador de la dejación de armas de las Farc.

Consultado por Blu Radio, el delegado de la ONU para el proceso de paz, Jean Arnault, aseguró que Cheyre no hacía parte de dicha misión ni de ninguna otra relacionada con esa entidad. La defensa del militar (r), que también estuvo al frente del Ejército Nacional entre 2002 y 2006, afirmó: “(Cheyre) se ha desempeñado activamente durante los últimos años en la observación y seguimiento del proceso de paz y profundización democrática que ha experimentado Colombia”.

Según Arnault, Cheyre tampoco participó en las comisiones chilenas que acompañaron el proceso de paz en los diálogos de La Habana. En sus columnas de opinión, Cheyre asegura que ha sido “testigo” de los avances del acuerdo sobre justicia y que ha tenido “la oportunidad de interactuar con personalidades centrales del proceso que se desarrolla”, y se ha ofrecido incluso para aplicar en Colombia su conocimiento sobre la experiencia chilena tras la dictadura de Augusto Pinochet, que dejó más de 3.200 muertos. Según la revista Semana, Cheyre “nunca entró en contacto con los miembros del equipo negociador colombiano”.

Según las acusaciones en su contra, Cheyre hizo parte de la “Caravana de la muerte”, una comitiva militar que recorrió Chile en busca de presos políticos y los asesinó. Más de 70 personas murieron bajo su dominio. Según relata la Agencia EFE: “En ocasiones, trasladaban los cadáveres a cementerios, pero en otras los dinamitaban y sepultaban de forma clandestina”.

La Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos presentó una apelación para reversar la decisión del juez Mario Carroza. Alicia Lira, su líder, aseguró a The Clinic: “A nosotros nos parece realmente impresentable y violento saber la forma que tienen hoy día estos victimarios de ver todos los lados posibles. O sea, él cree que con un millón de pesos (chilenos) para la utilización de salir con permiso a un proceso de paz”. El programa de Derechos Humanos del ministerio del Interior también presentó una apelación, con base en la “gravedad” de las acusaciones.

Comparte en redes: