¿Ganará el papa Francisco el Nobel de Paz?

Este 6 de octubre se anuncia el nombre del ganador del premio: el papa ha sido favorito tres años consecutivos. Esta vez su gran rival es la lucha antinuclear.

El papa Francisco, de nuevo favorito al Nobel de Paz. AFP

Las cábalas apuntan a que el ganador del Premio Nobel de Paz 2017 será el papa Francisco. Pero así ha pasado los últimos años. Desde que llegó al Vaticano, Jorge Bergoglio ha sido nominado al galardón. Según el creador del premio, Alfred Nobel, este debe distinguir a una persona que “haya hecho el mayor o el mejor trabajo por la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos y la celebración y promoción de congresos por la paz”. Francisco ha estado involucrado en la resolución de dos de los conflictos más largos: el restablecimiento de las relaciones bilaterales entre Cuba y Estados Unidos y el acuerdo de paz entre el gobierno de Colombia y las Farc.

La diplomacia de Francisco ha sido muy activa: pidió la resolución del conflicto entre Chile y Bolivia, ha sido muy activo en el tema de los refugiados, también ha pedido la prohibición de las armas nucleares en la ONU y mantuvo un encuentro interreligioso muy importante en Tierra Santa. Francisco compite este año con 318 nominados. El exsecretario de Estado estadounidense John Kerry y el jefe de la diplomacia iraní, Mohamed Javad Zarif, además de la canciller europea, Federica Mogherini por la firma del acuerdo nuclear con Irán llegan con mucha fuerza.

La amenaza nuclear

En medio de las amenazas de Corea del Norte, la lucha antinuclear podría ser la ganadora. “El Comité del Nobel daría la campanada si le concediera el premio al acuerdo sobre el programa nuclear iraní", opina Asle Sveen, historiador del premio Nobel. El acuerdo cerrado en 2015 con seis grandes potencias (Estados Unidos, Reino Unido, China, Francia, Rusia y Alemania) impone un estricto régimen de vigilancia sobre las instalaciones iraníes para garantizar el carácter pacífico del programa nuclear, a cambio de un levantamiento progresivo de las sanciones económicas.

Pero el presidente estadounidense Donald Trump amenaza con revisar ese acuerdo, a riesgo de avivar las tensiones, y en las últimas semanas ha mantenido duros intercambios con el líder norcoreano Kim Jong-Un, a raíz de un nuevo ensayo nuclear y varios lanzamientos de misiles balísticos por parte de Pyongyang. "Con Corea del Norte en juego, es muy importante apoyar las iniciativas que protejan contra el desarrollo y la proliferación de las armas nucleares", abunda el director del Instituto de Investigación para la Paz de Oslo (PRIO), Henrik Urdal a la agencia AFP.

Otra posibilidad sería la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares (ICAN), tal como sugiere el Consejo Noruego para la Paz.  La ICAN, una coalición mundial de oenegés, impulsó un tratado histórico de prohibición de las armas nucleares que fue adoptado por 122 países en julio, aunque su alcance es sobre todo simbólico, dada la ausencia de las nueve potencias nucleares entre los firmantes.

Refugiados 

Entre los demás favoritos están la Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, con o sin su alto comisionado, el italiano Filippo Grandi, después de que el número de desplazados por las guerras, la violencia o las persecuciones alcanzara un nuevo récord: 65,6 millones de personas en el mundo el año pasado.  ACNUR ya ganó dos Premios Nobel, en 1954 y 1981.

Aunque nunca se revela la lista de candidatos, sus padrinos -parlamentarios y ministros de todos los países, exgalardonados, profesores de universidad, etc.- pueden comunicar el nombre de su favorito.  Los "Cascos Blancos" sirios, conocidos socorristas de las zonas rebeldes de Siria también podría estar entre los candidatos al Nobel de la Paz. La Comunidad Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS), el presidente de Sri Lanka, Maithripala Sirisena; los congoleños Denis Mukwege, Jeanne Nacatche Banyere y Jeannette Kahindo Bindu; la joven yazidí Nadia Murad y el diario turco "Cumhuriyet" y el periodista Can Dündar también aparecen en los pronósticos.

La lista de aspirantes incluye al exanalista de la CIA Edward Snowden y varios representantes rusos como Svetlana Gánushkina, de la organización Memorial; el periódico "Nóvaya Gazeta", Serguéi Kovaliov, Lilia Shibanova, Ludmila Alexeeva, la ONG Ágora o la abogada chechena Lidia Yusúpova.

Se mencionan asimismo la Unión Estadounidense para las Libertades Civiles (ACLU), el bloguero saudí encarcelado Raif Badawi o voces independientes en Rusia (Svetlana Gannushkina y el diario Novaya Gazeta) y en Turquía (el periódico Cumhuriyet y su exdirector Can Dundar, que está en el exilio).

En lo que va de año, el Comité Noruego del Nobel se vio enlutado por dos muertes: la de su presidenta Kaci Kullmann Five, fallecida de un cáncer de mama en febrero, y la del disidente chino Liu Xiaobo, que murió en julio de un cáncer de hígado tras unas semanas de libertad condicional, sin haber podido recoger nunca el Nobel que se le otorgó en 2010.  El Comité también vivió una gran decepción con la líder birmana Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la Paz en 1991, criticada por la comunidad internacional por su pasividad ante la violencia contra la minoría musulmana rohinyá en su país.

*Con información de EFE y AFP 

últimas noticias