Gina Haspel, acusada de torturas, podría ser la primera mujer al frente de la CIA

La actual subdirectora de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos fue nominada este martes por el presidente Donald Trump para ocupar la dirección de esa entidad

De aprobarse su nombramiento en el Senado, Gina Haspel se convertiría en la primera mujer directora de la CIAAFP

Luego de nombrar al director de la CIA, Mike Pompeo, como secretario de Estado en reemplazo de Rex Tillerson, Donald Trump nominó a Gina Haspel para ocupar la dirección de la Agencia Central de Inteligencia. De confirmarse su cargo, Haspel se convertiría en la primera mujer en la historia al frente de esta entidad. La funcionaria deberá esperar la ratificación de la decisión por parte del Senado, que podría realizar interrogaciones sobre su carrera en el pasado.

“Gina Haspe, la Directora Adjunta de la CIA, será nominada para reemplazar al Director Pompeo y será la primera mujer directora de la CIA, un hito histórico. Mike y Gina han trabajado juntos durante más de un año y han desarrollado un gran respeto mutuo”, declaró Donald Trump en un comunicado.

Haspel comenzó su carrera en la CIA en 1985 y ha conseguido grandes reconocimientos por su trayectoria en contraterrorismo por el que recibió el premio George H. W. Bush y el Premio de Rango Presidencial, que es el máximo galardón que puede recibir un funcionario del servicio federal civil. En febrero de 2017 fue nombrada como vicedirectora de la CIA debido a su extensa trayectoria en la entidad. Pero a su historial de laureles y condecoraciones se le suman investigaciones su papel en la supervisión de torturas. En 2017, The New York Times informó que mientras era agente clandestina de la CIA en 2002, Haspel supervisó la tortura de dos sospechosos de terrorismo además de destruir las pruebas de los interrogatorios.

Uno de los interrogados, Abu Zubdaydah, señaló que en la sesión de preguntas que se le hizo con respecto a su relación con el terrorismo fue sometido en 83 ocasiones al ‘submarino’, una popular técnica de tortura en la que se vierte agua en un pañuelo y se le cubre la cara al cautivo para cortarle la respiración. Tras la sesión de tortura los agentes de la CIA no encontraron ninguna información útil en Zubdaydah.

Además de este caso, Haspel dirigió ‘Ojo de gato’ una de las primeras instalaciones de la CIA conocidas como ‘sitios negros’, que son lugares en específico creados luego de los ataques del 11 de septiembre de 2001 para interrogar a sospechosos usando métodos de tortura.

Con razón de su pasado, una ONG alemana y el Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos le solicitaron a la Fiscalía de Alemania que emitieran una orden de detención contra Haspel por violación de los derechos humanos. En caso de ser nombrada como directora, estas acciones de enjuiciamiento ponen a la funcionaria de la CIA en una situación incómoda en el exterior.

“Quienes cometan, ordenan o permiten la tortura deben comparecer ante un tribunal, especialmente los altos cargos de las naciones poderosas”, indicó Wolfgang Kaleck, secretario general del Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos.

Aunque la figura de Haspel mantiene su respeto en la agencia y el respaldo del gobierno de Trump, su recepción social e internacional no es la mejor en este momento. Algunos senadores como Ron Wyden y Martin Heinrich ya han indagado en su pasado cuyos antecedentes sobre tortura y eliminación de pruebas preocupan a la comunidad.

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