Guevara, el delfín de López que intenta evitar la cárcel en Venezuela

Freddy Guevara es uno de los líderes más radicales de la oposición venezolana, delfín de Leopoldo López, cuyo destino en prisión trata de evitar pidiendo refugio a Chile.

El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional Freddy Guevara (i) habla durante un acto político.EFE

Vicepresidente del Parlamento de mayoría opositora, Guevara ingresó el sábado a la residencia del embajador chileno en Caracas, al considerar inminente su arresto luego de que el máximo tribunal venezolano anunciara que sería enjuiciado por delitos cuyas penas llegan hasta los 10 años de cárcel.

El diputado, de 31 años, no se cansa de repetir, a menudo con estridencia, que el presidente Nicolás Maduro es un "dictador" que ha convertido a Venezuela en una "mezcla de estado fallido y narcoestado".

Y también critica a los militares, a quienes tilda de "traidores" y  considera el principal sostén de un "régimen criminal".

Se ha erigido así en uno de los enemigos del chavismo, al que enfrenta prácticamente desde niño. 

A los 14 años asistía con sus padres a las protestas contra el fallecido mandatario Hugo Chávez (1999-2013), a quien también considera un "dictador" y cuyas "locuras", dice, originaron la grave crisis venezolana.

Maduro lo acusa de formar parte de la extrema derecha y de conspirar permanentemente para derrocarlo.

 

Devoción por López 

 

Pero el legislador, que estudió comunicación social, niega que fomente un "golpe de Estado", y afirma que su intención es sacar a Maduro del poder de forma pacífica.

Milita en el partido Voluntad Popular, fundado por Leopoldo López y considerado el ala más radical de la coalición Mesa de la Unidad Democrática(MUD).

Su relación con López, de 46 años y en arresto domiciliario, se remonta a 2006, cuando participaron en una protesta contra la criminalidad.

Ese año también organizó manifestaciones por el cese de la concesión al canal de televisión RCTV.

"Leopoldo López es como un hermano mayor para él, así lo siente y lo manifiesta", contó a la AFP Zolaida Cortez, madre del parlamentario.

Como muestra de esa devoción, Guevara afirma convencido que "Leopoldo será presidente de Venezuela".

López, preso desde 2014 y condenado a casi 14 años de cárcel por protestas que dejaron unos 43 muertos, le ha delegado la conducción del partido. 

De lentes y barba en forma de candado, el congresista fue una de las caras visibles de las manifestaciones que exigían la salida de Maduro y que dejaron unos 125 muertos entre abril y julio último.

Debido a ello, la artillería chavista enfiló contra él. La todopoderosa Asamblea Constituyente, que rige el país desde agosto y cuya elección llamó a boicotear, amenaza con enviarlo a prisión junto con el presidente del Parlamento, Julio Borges.

Y ahora, el Tribunal Supremo de Justicia, acusado por la oposición de servir al gobierno, autorizó procesarlo por varios delitos ligados a las protestas.

En medio de esas movilizaciones, el oficialismo le impuso motes como "pichón de Hitler" o "bonsai de Hitler", una alusión sarcástica a su baja estatura.

 

Convivir con el chavismo

 

Estudiante de música en su infancia y pianista en un grupo de rock en la adolescencia, Guevara es el menor de dos hermanos de una familia católica de clase media.

Saltó a la arena política en 2008, al postular como concejal de Caracas, siendo el más joven y más votado de la historia. Una hazaña que repitió en las parlamentarias de 2015, cuando fue el legislador con mayor votación.

Antes, en 2007, fue uno de los líderes de las marchas contra una reforma constitucional de Chávez que implantaría la reelección indefinida y fue derrotada en referendo. 

"Es un líder nato, un tipo brillante capaz de estructurar planes, además de una persona con una capacidad de escuchar única", comentó a la AFP Corina Contaris, su amiga desde hace 15 años.

Matizando su fama de radical, Guevara admite que "el chavismo es un fenómeno político" que va a existir más allá de  Maduro. "Cuando lleguemos al poder, no vamos a excluir a quienes apoyaron a Chávez", dice