Sigue causando daños en el Golfo de México

Harvey dejó a los indocumentados con el agua al cuello...

Miles de inmigrantes ilegales afectados por las graves inundaciones se niegan a ir a los refugios por temor a ser deportados. Entra en vigor la ley SB4. ¿Qué significa?

Ciudadanos evacúan por su cuenta sus casas en Houston, una de las zonas más afectadas por las inundaciones que dejó el paso de Harvey. / AFP

“¡El dique en Columbia Lakes se rompió!”, anunció el gobierno del condado de Brazoria en su cuenta oficial en Twitter. “¡SALGA AHORA!”, advirtió. Este condado está ubicado sobre el Golfo de México, cerca del área metropolitana de Houston, y tiene una población de 350.000 habitantes muchos de los cuales han resultado afectados por la tormenta.

Desde el sábado, cuando la tormenta Harvey tocó con toda su fuerza Texas, dejando cinco muertos y buena parte de la ciudad bajo el agua, miles de personas lo han perdido todo: casas, vehículos y hasta mascotas.

La zona más afectada es Houston, cuarta metrópoli del país, con 2,3 millones de habitantes, seis millones en el área metropolitana, y capital de la industria petrolera estadounidense, que seguía perturbada por la suspensión de actividad de las refinerías.

La tormenta desató torrenciales lluvias que, de acuerdo con Ryan Maue, meteorólogo de WeatherBell Analytics, superan los 57 billones de litros (15 billones de galones). Hasta 450.000 personas podrían necesitar ayuda de emergencia, según el director de la FEMA. La amenaza no termina: para hoy se espera la caída de 19 billones de litros de lluvias más.

Harvey deja hasta ahora daños materiales que, según la agencia Bloomberg, ascenderán a 100.000 millones de dólares. La tormenta, sin embargo, destapó algo aún más preocupante: el miedo de miles de indocumentados frente a la política migratoria de este estado.

Y son justo ellos los que Harvey sacó de su anonimato. En épocas de huracanes, aquellos que no tienen papeles prefieren irse a las zonas en riesgo, a pesar de las órdenes de evacuación. Esta tempestad no es la excepción: muchos se niegan a ir a los refugios.

El gobernador Greg Abbott, uno de las voces más duras con los indocumentados de EE.UU., les aseguró que no pedirán papeles en los refugios. Incluso el alcalde de Houston dice a quienes puedan estar asustados por la ley SB4 o cualquier otra razón, que llamen a la policía y a emergencias, y que él mismo los representará si alguien es deportado. “No quiero que corran el riesgo de perder la vida o la de un miembro de la familia porque están preocupados por la SB4 o cualquier otra cosa. Si alguien quiere deportarlos, yo mismo los representaré”, dijo el alcalde Sylvester Turner.

Miedo doble

La visita del presidente Donald Trump a este estado para llevar un mensaje de solidaridad y liderazgo en la catástrofe sólo aumentó los temores de la comunidad inmigrante. Trump ha sido el promotor de las leyes antiinmigrantes en todo el país.

Por eso los ilegales de Texas tienen miedo. Los últimos datos del Pew Research Center (2014) indican que las ciudades de Houston y Dallas son la tercera y cuarta con más inmigrantes indocumentados (casi un millón entre las dos) de Estados Unidos, tras Nueva York y Los Ángeles.

El próximo 1˚de septiembre entra en vigor la ley SB4 en Texas y los indocumentados tienen claro lo que puede pasar. El gobernador Greg Abbott la firmó en mayo esta ley, la más extrema contra los inmigrantes ilegales en todo Estados Unidos y que castiga a las ciudades definidas como “santuario”, es decir, que no entregan a la policía de inmigración a detenidos solo por razón de su estatus migratorio.

A partir del próximo viernes, los policías que rechacen cumplir con las peticiones de la policía federal de inmigración (ICE) —de retener a detenidos sin papeles para que puedan pasar a manos federales y ser deportados— serán multados. La ley autoriza a los uniformados a detener a cualquiera por la calle para pedirle prueba de que se encuentra legalmente en Estados Unidos.

Nueva Orleans, que este martes recuerda el 12º aniversario del devastador huracán Katrina, que dejó 1.800 muertos, se preparaba para lluvias fuertes e inundaciones repentinas en los próximos dos días.

 

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