Hong Kong: liberan a activistas que fueron un dolor de cabeza para Pekín

Joshua Wong y Nathan Lawfueron encarcelados por exigir elecciones abiertas en Hong Kong. A pesar de su liberación, está claro que el Partido Comunista Chino no quiere cederle ni una sola pulgada a la democracia.

Nathan Law, uno de los activistas liberadosAFP

Dos activistas de la "Revolución" que sacudió a Hong Kong en 2014, Joshua Wong y Nathan Law, fueron liberados bajo fianza este martes, a la espera de ser juzgados en apelación.

La condena contra Joshua Wong y Nathan Law en agosto pasado a seis y ocho meses de prisión había sido un duro un golpe contra los que militan por reformas políticas en esta ex colonia británica y desatado el temor de que Pekín buscara aumentar el control sobre la ciudad semiautónoma.

"El gobierno puede encerrar nuestros cuerpos pero no puede encerrar nuestros espíritus", afirmó ante la prensa Wong, líder estudiantil de 21 años que sólo tenía 17 cuando se convirtió en uno de los rostros de la movilización de 2014.

"No pueden dejar de lado nuestra determinación a luchar por la democracia", agregó.

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Wong y Nathan Law, de 24 años, fueron liberados bajo fianza hasta el 7 de noviembre, fecha en que su caso será examinado por un tribunal de apelaciones.

El tercer activista del grupo símbolo de la "Revolución de los Paraguas", Alex Chow, también encarcelado, no fue parte de la audiencia del martes.
Las personas reunidas afuera del tribunal para apoyar a los activistas celebraron la noticia. 

Antes de la audiencia, los manifestantes entonaban consignas como "¡Larga vida al Movimiento de los Paraguas" y "Qué vergüenza la persecución política". 

En agosto, Joshua Wong, Nathan Law y Alex Chow fueron condenados a penas de prisión por su papel en una manifestación declarada ilegal el 26 de septiembre de 2014.

Los manifestantes habían franqueado las vallas metálicas e ingresado en el Civic Square, una plaza situada dentro de un complejo gubernamental.

Esta acción desencadenó manifestaciones más importantes y dos días después comenzó el movimiento masivo a favor de mayor democracia, cuando la policía disparó gases lacrimógenos contra la multitud que se protegió con paraguas.

Durante más de dos meses centenares de miles de hongkoneses paralizaron barrios enteros de la ciudad para reclamar la instauración de un verdadero sufragio universal. Pero Pekín, cuyo gobierno está articulado a través del Partido Comunista Chino y que no cree en los modelos democráticos, no retrocedió.

El tribunal de apelaciones se pronunció en agosto luego de que la fiscalía recurriera la decisión de primera instancia considerando las penas muy clementes. En agosto de 2016 Wong y Law fueron condenados a trabajos de interés general y Chow a tres semanas de prisión en suspenso.

Según los término del acuerdo entre China y Gran Bretaña sobre la retrocesión de la ciudad, Hong Kong goza de libertades sin igual en China continental, en virtud del principio "Un país dos sistemas", en teoría vigente hasta 2047.

Pero muchos tienen el sentimiento que esas libertados se socavan y que Pekín intenta renegar el acuerdo.

Después de la audiencia, Nathan Law estimó que el resultado del recurso contra su condena depende del respeto del principio "Un país dos sistemas".
"Espero que la decisión conforte la protección de los derechos humanos prevista en nuestro sistema judicial", dijo a los periodistas. "El mundo entero nos mira".

En Hong Kong, toda persona condenada a más de tres meses de prisión no puede presentarse a las legislativas durante cinco años.

Joshua Wong celebró en detención este mes su 21º aniversario. Tiene por la tanto la edad legal para presentarse como diputado en las elecciones del Consejo Legislativo (LegCo, Parlamento). El líder estudiantil dio cuenta en varias ocasiones de esta ambición.

Por su parte, Nathan Law logró el año pasado ser elegido al LegCo. Pero el que debía convertirse en el benjamín de los diputados fue descalificado por la justicia porque prestó juramento de manera no conforme.

La Alta Corte estimó entonces que Law "expresó objetivamente una duda o su falta de respeto sobre el estatuto de la República Popular de China como potencia soberana en Hong Kong".

A pesar de la repercusión internacional suscitada por ese movimiento, China no hizo ninguna concesión a los hongkoneses. 

-¿Qué opina Pekín?-

Mientras tanto, en el Congreso del Partido Comunista Chino, el evento político más importante de ese país y que se celebra cada cinco años, se determinó que el presidente Xi Jinping siga a cargo del país hasta 2022.

Jinping ha dicho que defenderá sin miramientos cada milímetro del territorio Chino, algo no solo aplica a los territorios marítimos en disputa o a Taiwán, que sobre la cual el gigante asiático reclama desde finales de 1949, cuando allí se refugiaron los nacionalistas que perdieron la Guerra Civil contra los comunistas. Lo mismo puede decirse de Hong Kong, cuyos reclamos de más soberanía y de elecciones multipartidistas no son vistas con buenos ojos por el gobierno central chino.

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Según los discursos de los miembros del Partido Comunista, China está muy lejos de aceptar cualquier tipo de democratización. “Las grietas se están haciendo notar, como prueban los resultados inesperados o excéntricos de varios plebiscitos recientes”, dijo el portavoz del Partido que claramente ve en el triunfo de Donald Trump en Estados Unidos, o del Brexit y el secesionismo Catalán un claro argumento para mantenerse a metros de la democracia.

Este año, el gobierno chino fue duramente criticado tras la muerte del activista disidente premio nobel de paz Liu Xiaobo. Tras pasar 61 años encarcelado, Xiaobo murió de cáncer en Hong Kong sin que le fuera otorgada la autorización para recibir tratamiento en el extranjero. La negativa de las autoridades chinas fue fuertemente criticada y, para muchos, representó un ejemplo de las represarias que el gobierno puede desatar sobre sus opositores.