Hotel Ritz-Carlton abre de nuevo sus puertas a huéspedes, tras servir como cárcel de lujo

Debido a casos de corrupción descubiertos en más de 200 príncipes y altos funcionarios de Arabia Saudita, las autoridades tomaron el hotel como prisión temporal para estas personas.

Hotel Rtz-Carlton en Riad, Arabia Saudita.AFP

En noviembre de 2017, el hotel suntuoso Ritz-Carlton en Riad, Arabia Saudita, cerró sus puertas a sus huéspedes para abrírselas a presos de lujo como príncipes y funcionarios de alto rango de ese país. Después de dos meses de funcionar como cárcel, una fuente del establecimiento informó a la AFP que las operaciones hoteleras se reanudarán en febrero de 2018. 

La disposición de convertir el hotel en una prisión la lanzó el príncipe heredero Mohamed ben Salmán como medida cuando se investigaron a más de 200 príncipes, ministros y empresarios envueltos en casos de corrupción. 

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En la página web del hotel hay disponibilidad de habitaciones a partir del 14 de febrero, día en que se celebra San Valentín y que está prohibido en Arabia Saudita por considerarla una práctica "occidental". Sin embargo, aún no se pueden hacer reservas inmediatas porque, según un empleado, las autoridades "reservaron todo el hotel".

El reinicio de las actividades dentro del hotel se da porque en los últimos días se han liberado a presos que han aceptado ceder parte de sus bienes.  “El resto quedarán en libertad en los próximos días, una vez que concluyan los acuerdos para resolver sus problemas” o sean enjuiciados, según una fuente publicada por el medio saudí Okaz. 

En diciembre de 2017, el fiscal general de Arabia Saudita, jeque Saud al Mojeb, había anunciado que la mayoría de los detenidos aceptaron un acuerdo financiero a cambio de quedar libres.

El acuerdo consiste en devolver al Tesoro las sumas que las autoridades estiman mal adquiridas, dijo el fiscal. Antes había estimado en al menos US$100.000 millones el monto de los fondos desviados o utilizados con fines de corrupción en el reino durante varias décadas.

Algunas personalidades fueron liberadas, entre ellas el príncipe Metab ben Abdala, hijo del fallecido rey Abdala, detenido en el marco de la llamada purga para que el príncipe Mohamed ben Salmán consiladase su poder. Abdala fue liberado tras pagar más de US$1.000 millones de fianza, según la agencia Bloomberg.

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Otros (no se conoce la cifra exacta) siguen detenidos, entre ellos el príncipe Al Walid ben Talal, que controla el 95% de Kingdom Holding Co, con intereses en los gigantes estadounidenses Citigroup y Apple.

Fue imposible este lunes confirmar si este príncipe aún se encuentra en el Ritz-Carlton o fue transferido.

Cuando los príncipes y ministros fueron detenidos, las redes sociales ironizaron el lugar de retención como unasobre esta "jaula dorada" en la que fueron detenidos, con suites majestuosas, pasillos interminables y salones de baile. La mayoría de los implicados fueron mantenidos en detención en el interior de este lujoso palacio que alberga el hotel cinco estrellas en Riad. 

El joven príncipe heredero, Mohamed ben Salman, que desplazó en junio a su primo Mohamed ben Nayef, continúa reforzando su poder en el reino. En septiembre lanzó una ola de arrestos de disidentes, entre ellos algunos influyentes religiosos e intelectuales.

 

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