EE le explica: ¿pueden hacerle un juicio político a Trump luego de que deje el cargo?

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El proceso para un segundo juicio político contra Donald Trump continúa avanzando a paso acelerado, pero hay quienes sugieren que sería mejor si este se realiza luego del cambio de gobierno. ¿Es esto posible?

En Washington se están barajando varias opciones sobre el futuro de Donald Trump: una destitución por la vía de la Enmienda 25 (la cual quedó descartada por el vicepresidente Mike Pence en la noche del martes), un juicio político o su renuncia. La que más ha tomado fuerza en las últimas horas es la de un nuevo juicio político al presidente, esta vez por su responsabilidad en la toma del Capitolio el pasado 6 de enero.

Esto es todo lo que tiene que saber sobre el proceso de destitución a Trump que está a punto de comenzar en el Congreso.

¿Cómo va el proceso?

Tres congresistas del Partido Demócrata presentaron el lunes los artículos de juicio político contra Trump para juzgarlo por un solo cargo: incitación a la insurrección. Este era el primer paso: la redacción y presentación formal de los artículos. Hubo mucho debate sobre cómo deberían haberse presentado los cargos contra Trump.

En este artículo explicamos, de acuerdo con las observaciones de varios académicos, que hubiera sido mejor para los demócratas haber presentado cargos por conspiración para sedición y conspiración para fraude electoral si querían que el juicio concluyera con una condena para el presidente. El cargo por incitación a la insurrección despertará un debate acalorado que podría alejar incluso a los republicanos que quieren votar a favor de la destitución, pues requiere un debate sobre la Primera Enmienda y que los demócratas presenten más evidencia sobre el caso.

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Pero el debate ahora no es sobre cómo se presentaron los cargos sino sobre cuándo se debe hacer el juicio. Mientras los demócratas exigen justicia inmediata por lo sucedido, un sector de los republicanos que ha cortado lazos con el presidente Trump luego del asalto al Capitolio señala que es momento de “sanar” y que un nuevo juicio político ahora encendería más al país. Lo que no tienen en cuenta es que dejar que los actos irresponsables de Trump se queden en la impunidad también generaría malestar en la sociedad, y que lo primero a tener en consideración en un proceso de reunificación es la verdad y la justicia.

¿Cuentan los demócratas con el apoyo suficiente para la destitución?

Pese a la resistencia de los republicanos y su deseo por “pasar la página”, el proceso de juicio político continuó avanzando. El martes, la Cámara debatió sobre una resolución de los demócratas incluida dentro de los artículos de juicio político con la que le dan un ultimátum al vicepresidente Mike Pence para que invoque la Enmienda 25, con la que el gabinete puede remover a Trump de su cargo.

En este debate se detectó algo llamativo: se fueron sumando más y más voces republicanas en apoyo al juicio político, lo que no dibuja un buen panorama para Trump. La directriz del Partido Republicano tampoco le da esperanza. Hace poco más de un año, el presidente Trump también enfrentó un juicio político por el escándalo del Ucraniagate por cargos de abuso de poder y obstrucción a la justicia. En aquella ocasión los republicanos ejercieron presión a los legisladores del partido para absolver a Trump. Pero ahora dejarán que cada congresista vote a su consideración.

Este anuncio fue importante, pues permite pensar que los demócratas ahora sí cuentan con los votos suficientes para destituir al presidente. Los demócratas necesitan 218 votos para aprobar el juicio político en la Cámara de Representantes, el cual es el segundo paso en el proceso. El miércoles se realizará la votación y los conteos muestran que ya cuentan con los apoyos suficientes de sobra.

Luego de la aprobación en la Cámara viene el juicio como tal en el Senado. Aquí se necesita que dos tercios de la cámara alta voten a favor de la destitución para que esta se haga realidad. Las cuentas de Jonathan Martin, periodista de The New York Times, señalan que se necesitan por lo menos 18 votos de senadores republicanos en esta instancia. Según sus reportes, se cree que hay por lo menos 20 republicanos que estarían a favor. Así que sí, esta vez la destitución de Trump podría hacerse realidad.

Entonces, ¿cuándo sería el juicio?

Esta es la gran pregunta. Luego de votar el miércoles, la Cámara envía su decisión al Senado para que este continúe con el proceso. Pero el Senado no tiene sesiones ordinarias sino hasta después de la toma de posesión de Joe Biden el próximo 20 de enero.

Para cambiar el calendario, los 100 legisladores que componen el Senado deberían votar a favor de alterar el cronograma. Aunque se ha considerado que el juicio se realice sin todos los protocolos que tuvo el anterior y que sea mucho más veloz, se teme que haya muy poco tiempo para realizar el proceso, pues Trump deja el cargo en tan solo ocho días. Por esta razón, y sumando las preocupaciones de que la destitución encienda aún más las amenazas para la seguridad del país, se está considerando que la Cámara retenga los artículos y los envíe al Senado después de los primeros 100 días del gobierno de Biden. Es decir, que el Senado continúe con el juicio luego de que Trump haya dejado de ser presidente.

¿Es posible hacerle un juicio político a Trump luego de que deje la Oficina Oval?

Es el debate que sostienen ahora los académicos y expertos en derecho constitucional de Estados Unidos. El Artículo II, Sección 4 de la Constitución establece que:

“La Constitución otorga al Congreso la autoridad para acusar y destituir al presidente, vicepresidente y todos los funcionarios civiles federales por traición, soborno y otros delitos y faltas graves”.

Quienes señalan que no se puede hacer un juicio político a alguien que ya dejó el cargo argumentan que los presidentes y otros funcionarios no son como el resto de los ciudadanos: ellos son los únicos sujetos a un juicio político, apuntan. Y cuando Trump deje la oficina regresará a su vida privada, por lo que el Congreso no tendría la autoridad de acusarlo y destituirlo. Sin embargo, la Constitución deja abierto este recurso. No lo prohíbe y a la vez puede permitirlo implícitamente. Esto plantea un nuevo dilema constitucional que debería ser revisado por el Senado apenas la Cámara apruebe los artículos de juicio político.

Pero hay algo que es seguro para los expertos en el tema: un presidente de un solo término como Trump conserva la posibilidad de regresar al poder. Él está sujeto a los procesos establecidos en la Constitución para sancionar abusos de su cargo. El mecanismo no tendría sentido si un presidente renuncia antes de afrontar un juicio político para escapar de este mecanismo de control y reparación.

Hay dos precedentes, el del juicio contra el senador William Blount en 1797 y el del juicio contra el secretario de guerra William Belnap en 1876 que respaldan la idea de continuar con el juicio luego de que un funcionario no está en el cargo. Tanto Blount como Belnap renunciaron poco antes de su juicio, pero no escaparon de él. Por ello, aunque se presentará una discusión sobre los poderes del Congreso, lo más seguro es que el juicio pueda concluir una vez Trump ya no sea inquilino de la Casa Blanca.

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