Inició el pasado sábado

Incendio no da tregua en Portugal: ya van 64 muertos y más de 200 heridos

Cerca de 1.200 bomberos, 400 vehículos y 13 aviones permanecían movilizados en la región de Pedrogao Grande para afrontar las llamas.

AFP

Un millar de bomberos continuaban este miércoles su lucha sin descanso contra el inmenso incendio que causa estragos en el centro de Portugal desde el sábado, mientras los funerales de las primeras víctimas suscitaban una gran conmoción en el país.

A primera hora de la mañana, los aviones especializados surcaban el cielo de Pedrogao Grande, soltando agua sobre las llamas que arrasan las colinas de pinos y eucaliptos, cerca del minúsculo pueblo de Pincha, donde el incendio seguía activo, comprobaron periodistas de la AFP. 

"El 95% del incendio está bajo control", esto es, contenido pero no apagado, explicó ante la prensa el comandante regional de la protección civil, Vitor Vaz Pinto. "Es un gran avance", añadió, mostrándose "optimista" para este miércoles. 

La agencia meteorológica portuguesa anunció condiciones "más favorables" para luchar contra el fuego, con temperaturas que no superarán los 35ºC, ocho grados menos que la víspera, y una humedad más alta que en los días anteriores. 

Cerca de 1.200 bomberos, 400 vehículos y 13 aviones permanecían movilizados en la región de Pedrogao Grande para afrontar las llamas. Y 40 bomberos españoles, de los 100 enviados por Madrid a Portugal, acudieron a reforzar las líneas de fuego.

El martes, el incendio parecía estar bajo control cuando se avivó de repente, obligando a las autoridades a evacuar unas 40 aldeas amenazadas por las llamas.  

Las autoridades locales se preocupaban por la negativa de algunos habitantes a abandonar sus domicilios. Es el caso de una decena de habitantes con los que habló la AFP. "Tenemos que proteger las casas. He venido a ayudar a mis amigos que viven aquí", explicó Sonia Pereira, de 29 años. 

Desde su inicio el sábado, el incendio causó 64 muertos y más de 200 heridos, un número inferior al del anterior balance comunicado por las autoridades. 

Los primeros funerales de las víctimas comenzaron el martes a proximidad de las zonas donde las llamas seguían causando estragos. Una multitud conmovida se congregó en la aldea de Sarzedas de San Pedro para asistir a las exequias de seis personas fallecidas cerca de ahí. 

"Mártires", titula este miércoles el diario Correo da Manha en su portada, en la que publica fotos de familiares llorosos, junto a retratos de las víctimas, incluidos niños. 

Las ceremonias continuarán este miércoles, en un país que observará un minuto de silencio a petición del presidente de la Asamblea Nacional, Eduardo Ferro Rodrigues, quien incitó a los portugueses a "manifestar su cohesión en este momento de gran dolor". 

Entretanto, los agentes proseguían su labor de identificación de los cadáveres, muy difícil a causa de su avanzado estado de carbonización. Sólo la mitad de las víctimas fueron identificadas hasta el momento, según las autoridades. 

La prensa seguía intentando entender las circunstancias del drama de la "carretera de la muerte", la nacional 236, donde 47 personas murieron el sábado, atrapadas por el fuego. 

El primer ministro Antonio Costa reclamó "explicaciones rápidas" a la gendarmería, a la que algunos supervivientes acusaron de haber dirigido hacia esa carretera a un grupo de personas que huían de las llamas. 

Costa precisó no obstante el martes que, por el momento, "no había pruebas de un error" de los gendarmes. 

El tiempo de reacción de los servicios de emergencia cuando se declaró el incendio el sábado seguía suscitando debate.

Según el diario Publico, las unidades de la protección civil tardaron cerca de dos horas en acudir en ayuda de los bomberos locales, después de que se diera la alerta.