Trump lanza en Facebook “Noticias reales”

La audiencia presidencial

En Perú, Venezuela, Costa Rica, Argentina y Ecuador, entre otros países, los mandatarios tienen espacios en radio, televisión y web. ¿Cómo les va?

El presidente de Estados Unidos tiene un espacio en Facebook: “Noticias verdaderas”, se llama. / AFP

Es un boletín que desde hace dos domingos se transmite en la página de Facebook de la Casa Blanca. No dura más de minuto y medio y en él se destacan tres noticias del presidente Donald Trump. Todas buenas, sin contexto ni mayores datos. Noticias al estilo Trump, porque además arremete contra lo que él llama “noticias falsas”. Es decir, la información de CNN, New York Times y otros medios críticos.

El espacio, una novedad para un mandatario estadounidense, termina con un mensaje: “Estas son las noticias reales”. Dejando claro que la pelea entre el magnate y los medios tradicionales será tema para mucho tiempo.

Y Trump sabe donde dar las batallas. Durante la campaña fueron las redes sociales la clave de su triunfo, gracias a ellas este outsider llegó a conectarse con millones de votantes. Por eso la elección de este espacio tan superficial como las entradas de Trump en las redes sociales, las cuales sólo apelan a la controversia y a la visceralidad de sus seguidores.

El mandatario decidió declararle la guerra los periodistas, cuyo papel es cuestionar al poder. Trump los califica de escoria y los acusa de actuar por intereses políticos.

Un nuevo informe del centro de estudios Freedom House sobre las libertades políticas en todo el mundo pone a Estados Unidos todavía en una alta posición, pero va cayendo. “La libertad en el mundo 2017”, de Freedom House, señaló que entre 2016 y 2017, Estados Unidos cayó 37 casillas.

Trump no es el primer presidente que usa sus propios medios para “comunicar” las bondades de su gobierno y casar peleas. Memorables son las confrontaciones del exmandatario ecuatoriano Rafael Correa con la prensa, la oposición y cualquier crítico. Se llamaba Enlace ciudadano, un espacio en radio y televisión que duró diez años y que fue la plataforma en la que se se ganó la fama de poco conciliador.

Hugo Chávez fue el pionero de estos espacios con Aló, presidente, en televisión nacional y cuya duración dependía del ánimo presidencial. La última emisión fue el 29 de enero de 2012 debido al cáncer que atacó a Chávez. Fue reemplazado por Los domingos con Maduro, que roza los niveles más bajos de audiencia.

Al presidente más popular en la historia de Brasil también le gustaba la pantalla. Desayuno com o presidente fue un espacio conducido por Lula, de apenas seis minutos. Fueron casi 280 emisiones con alta audiencia.

Cristina Fernández también tuvo su tiempo al aire en Desde otro lugar, con relativo éxito por su frecuencia intermitente. Evo Morales condujo el programa El pueblo es noticia, una mezcla de tertulia con análisis. Hoy ese espacio es conducido por otros periodistas, pero el objetivo es el mismo: hablar de los logros del Gobierno.

En Uruguay, el expresidente José Mujica protagonizó también un programa semanal de radio que se llamó Habla el presidente. A la tendencia también se sumó Pedro Pablo Kuczynski, presidente del Perú, quien entrevista a sus ministros.

Pero, sin duda, el más exitoso en Twitter y otras redes es Trump, con 30’133.036 seguidores. El mandatario indio Narendra Modi, con 30’058.659 seguidores, ocupa el segundo lugar, seguido por Enrique Peña Nieto, de México, con 6,3 millones de seguidores, muy lejos de esas dos astronómicas cifras anteriores.

El responsable de la estrategia digital del presidente estadounidense es Justin McConney, un joven de 29 años que comenzó como colaborador para redes sociales de Miss Universo en 2009 y pronto se convirtió en la mano derecha de Trump en plataformas digitales. Cuando comenzó como su asesor en 2011, Trump sólo tenía escasos 300.000 seguidores en Twitter y sólo 100.000 en Facebook. Hoy, les pisa los talones a las más grandes celebridades del planeta.

Con la misma fórmula que usó durante la campaña presidencial (es que Trump actúa como si todavía estuviera en campaña): ser controversial, extremadamente real y carismático. Trump trina por lo menos cinco veces al día sobre temas del ciclo noticioso. Siempre con las mismas palabras: “falso, mentira escoria, horrible”, etc. No hay forma de desconocer el impacto de Twitter y las demás plataformas en la política actual.

Aunque hay una crisis de credibilidad en la Casa Blanca, provocada por las salidas de tono de Trump, esta estrategia podría dar resultados. Por dos cosas. ya llegó el general John Kelly a poner orden en la Casa Blanca y Trump ya demostró que, a pesar de él mismo, su nivel de audiencia lo llevó a donde todos pensaban que era imposible: la presidencia del país más poderoso del mundo.

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