Hoy, cuatro años del conflicto yemení

La corta distancia entre Yemen y Colombia

Yemen cumple cuatro años azotado por una guerra civil. A diario se reportan muertes, bombardeos y destrucción. Cinco mujeres que enfrentan el conflicto recuerdan que la crueldad de la guerra es igual en todas partes.

 Desde su comienzo, en 2015, la guerra en Yemen ha dejado más de 10.000 muertos. / AFP
Desde su comienzo, en 2015, la guerra en Yemen ha dejado más de 10.000 muertos.AFP

Este mes de marzo se conmemora otro aniversario de la lucha de todas las mujeres en el mundo, pero también un año más de la guerra en Yemen, que sigue siendo ignorada por todos, incluido el Gobierno colombiano. A diario se reportan muertes, bombardeos y destrucción en el país más pobre de la península arábiga, siendo especialmente responsable la coalición liderada por Arabia Saudita y Emiratos Árabes.

Pocas personas saben que uno de los sectores más activos en la denuncia de esta guerra cruel han sido las mujeres yemeníes. A pesar de que Colombia y Yemen están lejos territorialmente, las reflexiones de cinco de ellas sobre la guerra en su país hacen más corta la distancia entre ambos pueblos.

Para Sawsan al-Refai, coordinadora de la Campaña Árabe para la Educación y quien tuvo que huir del país, la situación de la educación en Yemen es desoladora y alarmante: “Dos millones de niños y niñas no tienen oportunidad de acceder a una escuela. La mujer, principalmente, ha sufrido de barreras históricas para acceder a la educación, que si bien se intentaron eliminar a partir de 1980, estos logros colapsaron con la guerra en 2015”. Para Sawsan, la mujer en Yemen además “sufre de discriminación y de la falta de un enfoque de género, pero el mayor riesgo que afronta es perder su vida”.

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Sara al-Zawqari, locutora de radio, coordinadora de la Cruz Roja Internacional y oriunda de Adén, piensa que en el arte y la cultura se encuentra la esperanza y aquí la mujer ha sido protagonista. Sara enfatiza en “la dificultad que tiene la población civil en general en seguir adelantando programas rutinarios de radio, prensa libre y cualquier expresión cultural, pues ya sean las fuerzas de coalición o los hutíes imponen restricciones a este trabajo”. En especial, ella resalta “el impacto y la acogida que han tenido las stand-up comedy como una forma de expresarse sobre la guerra en diferentes sectores de la sociedad, incluyendo a las mujeres”.

Para Radhya al-Mutawakel, residente en la capital, Saná, y directora de la organización Mwatana, que documenta los ataques a civiles e infraestructura (de todos los actores), no hay que perder de vista el papel de los Estados Unidos. Enfatiza la complicidad de Washington “no solo en el suministro de artefactos militares y logística a la coalición, sino también la inactividad del Congreso de ese país en no detener esta guerra”. También hace hincapié en el juego de los Emiratos Árabes Unidos, quienes “empoderan a grupos fanáticos-extremistas y además tienen una agenda propia en el país lejos de los intereses y bienestar de los yemeníes”. Radhya insiste en que “uno de los mayores retos que las mujeres enfrentan es la sociedad misma, que se está viendo resquebrajada día a día por todos los actores del conflicto”.

Rasha Yarhum, oriunda de Adén y fundadora de Peace Track Initiative, espacio en el cual contribuyen las mujeres, los jóvenes y la sociedad civil en los procesos de paz, explica la situación de las mujeres yemeníes en el sur del país: “Es importante enfatizar que las mujeres lideraron las revueltas de 2011 y hoy siguen al frente de los procesos de cambio. Infortunadamente, las agencias humanitarias ven a las mujeres como víctimas pasivas, cuando en realidad deberían mostrar su resiliencia y liderazgo en todos estos años de guerra. Creo que la solución a la guerra está en manos de las mujeres”.

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Finalmente, Boshra al-Maqtari es una escritora y activista nacida en Taiz, quien tras el inicio de las hostilidades decidió permanecer en el país, con todos los riesgos que ello implicaba. En su último libro en árabe: ¿Qué has dejado atrás? Voces de un país olvidado por la guerra, recopila diferentes relatos de las víctimas y la gente del común sobre sus vivencias en la guerra en varios territorios de Yemen. Boshra enfatiza en “que este sector de la población es el que siempre pierde en cualquier guerra” y le preocupa en especial “el estado constante de miedo y zozobra que viven las mujeres frente al olvido de la comunidad internacional”.

Las reflexiones anteriores muestran una voz importante protagonista en esta guerra cruel, pero que debe sumarse a las de los millones de mujeres que luchan a diario por subsistir, ayudar a sus hijos y sus familias a creer en un futuro, en la esperanza del mañana y en la construcción de paz.

* El Colegio de México.

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