Este miércoles el presidente de EE. UU. visita la zona donde piensa construir el muro

La crisis que solo Trump ve en la frontera con México

El presidente de Estados Unidos no da su brazo a torcer: pide fondos para construir una barrera que detenga la migración en la frontera sur del país. Dice que es por “seguridad nacional”.

Este es el prototipo del muro que Donald Trump pretende construir. / AFP

Todo parece indicar que nada o nadie le quitará a Donald Trump la idea de construir el polémico muro en la frontera con México que prometió durante su campañapresidencial. Los demócratas no quieren dar su brazo a torcer para aprobar los US$5.000 millones que el mandatario pide para su construcción, razón por la cual el gobierno se mantiene en un cierre que, según Trump, podría durar “meses o hasta años”. Por eso, su última estrategia fue dirigirse a los estadounidenses para convencerlos de que hay una terrible crisis fronteriza que solo él y el Partido Republicano ven.

En las últimas semanas el desespero ha obligado a Trump a recurrir a todo tipo de propuestas para convencer a la opinión pública de que un muro es la mejor forma de impedir que los migrantes lleguen a Estados Unidos. La última aclaración fue por los materiales de la barrera. “Si no les gusta el cemento, lo haremos de acero. Será menos molesto, más fuerte y podremos usar nuestras grandes compañías para hacerlo. Eso nos dará una gran fuerza en la frontera”, aseguró el presidente, tras señalar que en el peor de los casos se podría construir con un alambre de púas.

Otra de las opciones, y tal vez una de las más radicales, fue planteada ayer, cuando Trump insinuó la posibilidad de declarar una emergencia nacional, después de que, según cifras oficiales, casi 103.000 personas fueran detenidas en octubre y noviembre tras haber entrado al país de manera ilegal. Esto le otorgaría al presidente la capacidad de construirlo a través de poderes especiales, pero a la vez lo haría enfrentarse a una serie de barreras legales significativas.

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El Acta Nacional de Emergencias habilita al presidente a declarar la emergencia nacional siempre que haya una razón específica para ello. Eso permite que a continuación se activen cientos de poderes de emergencia latentes bajo otras leyes. De todas formas, los poderes no son ilimitados y pueden ser bloqueados por el Congreso y la justicia.

Durante la Guerra de Corea en 1952, por ejemplo, el presidente Harry Truman intentó quedarse con el control de las fábricas de acero estadounidenses para que siguieran produciendo ante una inminente huelga nacional por parte de los trabajadores de la industria. Las compañías del sector, sin embargo, llevaron el caso a la Suprema Corte, que determinó que tenían razón y aseguró que los poderes de emergencia del presidente no le permitían confiscar plantas bajo control privado para evitar una huelga.

Si Trump declara una emergencia nacional podría desplegar más personal en la frontera. Pero para construir el muro aún necesitaría los miles de millones en fondos. Una ley de emergencia permite al presidente ordenar “proyectos de construcción militar” utilizando fondos disponibles en el presupuesto militar. ¿Pero el muro podría ser considerado un proyecto “militar”? Seguramente no, pues hay fuertes restricciones para que las fuerzas armadas estadounidenses y sus fondos sean utilizados por motivos locales y no de defensa.

¿Hay una crisis?

En los últimos días las declaraciones de Trump han señalado que en la frontera hay una crisis de la cual se debe hacer cargo lo antes posible. “Lo más importantes es que se trata de la seguridad para nuestro país, de detener el tráfico de personas y de drogas. Debemos construirlo, no hay opción, no me gusta hacer esto”, aseguró en una rueda de prensa.

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La semana pasada, además, la Casa Blanca envió una carta al Congreso en la que defendía, en diferentes puntos, la construcción del muro con cifras y estadísticas. Sin embargo, según Adam Isacson, funcionario de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA en inglés), el informe del gobierno muestra una parte poco objetiva del panorama real para manipular la información.

En el texto, por ejemplo, se afirma que el ingreso de metanfetaminas en la frontera sur subió, entre 2017 y 2018, un 38 %. WOLA, en cambio, asegura que el 87 % de la metanfetamina pasó a través de pasos fronterizos autorizados y no por corredores ilegales, es decir, las zonas en donde se construiría el muro. Lo mismo ocurre con drogas como la heroína.

En otro de los apartados, el gobierno estadounidense señala que la seguridad fronteriza “es la única forma efectiva para que los migrantes no lleven a cabo esa peligrosa aventura hasta Estados Unidos”. Según la Casa Blanca, los niños sin acompañante han aumentado entre 2017 y 2018 un 25 % y las familias, un 50 %. Sin embargo, WOLA argumenta que esto no evidencia una crisis de seguridad, como lo plantea Trump, sino una crisis humanitaria y que los 239.331 migrantes sin familia que viajaron en 2018 hacia la frontera son la segunda cifra más baja desde 1970.

La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos ya había advertido una manipulación de la información por parte de la actual administración antes de las elecciones legislativas del pasado 6 de noviembre. De hecho, la organización asegura que en 2018 fueron detenidos cerca de 396.579 migrantes por la patrulla fronteriza, consolidándose como la quinta cifra más baja desde 1973.

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Y es que informes del mismo Departamento de Estado han expresado más preocupación por lo que acontece en la frontera con Canadá, que, a diferencia de México, sí tiene “extremistas violentos inspirados por organizaciones terroristas como ISIS (Estado Islámico) y Al-Qaeda, y sus afiliados y partidarios”, según señaló en 2017.

Mientras tanto, la tensión crece ante un posible anuncio de emergencia nacional. Robert F. Bauer, un abogado de la Casa Blanca durante el mandato de Barack Obama, aseguró que el actual mandatario probablemente no está en condiciones para tomar semejante medida: “Ha comprometido fatalmente su capacidad de defender esto. Ha politizado tanto el tema y ha sido temerario en su presentación de lo que está en juego.