“Es una situación degradante”: La historia de los colombianos que viven en un aeropuerto en Brasil

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Tras casi tres meses del cierre de fronteras, por cuenta de la pandemia del COVID-19, el aeropuerto de Guarulhos, en la ciudad brasileña de Sao Paulo, se ha transformado en un gran dormitorio para al menos 250 colombianos. Hay turistas, estudiantes, pero también trabajadores que vivían en Brasil y perdieron su sustento de la noche a la mañana por las medidas de aislamiento social que han paralizado las economías de la mayoría de los estados brasileños.

“No tenemos plata ni nada que hacer en Brasil. Queremos pedirle al presidente de Colombia que por favor nos ayude. Estamos comiendo gracias a ayudas”, dijo José Ávila Saavedra a AP.

Sin dinero y sin forma de conseguirlo, la situación de los colombianos en Guarulhos es crítica. Se alimentan de donaciones, las sillas de las salas de espera las convirtieron en tendederos de ropa y, como pueden, se asean en los baños públicos del aeropuerto. La gran mayoría duerme en el piso sobre cobijas y cartones, mientras que los más afortunados lo hacen sobre colchonetas y colchones inflables.

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"Es una situación muy degradante para nosotros", dice a Efe Daniel Gallo, cantante de 25 años, que vio cancelados los conciertos que tenía programados en la ciudad de Belo Horizonte, así como su vuelo de regreso a Colombia.

Los colombianos aseguran que se han comunicado con la Embajada de Colombia en Brasil y con los distintos consulados, pero dicen que la respuesta por parte de la legación siempre es la misma: "que por el momento no hay vuelos programados para el país".

Agregan, además, que también les han dicho que de abrirse la posibilidad de un vuelo, tienen que pagar obligatoriamente los costos de los tiquetes, que oscilan entre los US$300 y US$500 por pasajero.

“El dinero que teníamos lo usamos para pagar el alquiler. Estamos viviendo en la calle y queremos volver a casa para estar con nuestras familias”, aseguró José Ávila Saavedra a AP.

Sin saber cuándo volverán a pisar su país, los "varados" ya han creado sus propias rutinas dentro del aeropuerto. Se duchan dentro de los baños con una pequeña manguera, reciben las donaciones de asociaciones tanto de comida como de máscaras y geles desinfectantes, y se les ha habilitado un espacio cerca del aeropuerto para que cocinen.

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"Mucha gente no tiene plata para regresar a Colombia" porque se quedaron sin trabajo "con esto de la pandemia" y "los sacaron a la calle", expone el turista John Henao, de 51 años, vestido con la camiseta de la selección cafetera y el 10 de James a la espalda.

En su caso pensaba regresar por carretera desde Río de Janeiro hasta Leticia (Colombia), en la triple frontera con Brasil y Perú, pero las puertas se le han cerrado por el camino.

Por su parte, la Embajada de Colombia en Brasil indicó que solo tuvo conocimiento de la situación de este grupo hasta el 17 de mayo y aseguró que desde el comienzo de la crisis del COVID-19 se ha facilitado el retorno de 346 connacionales a Colombia en tres vuelos comerciales, en los que cada pasajero pagó su pasaje.

La legación también ha dicho que muchos de estos colombianos han optado por quedarse en el aeropuerto, a pesar de que se les ofreció un albergue provisional.

“En consideración del riesgo de estar en un ambiente no controlado como el aeropuerto, se les ha ofrecido el traslado a un albergue municipal. No obstante, los connacionales se han negado”, dijo la embajada colombiana en Brasilia a AP.

El Ministerio Público federal en Sao Paulo acompaña la situación, que calificó como un “grave caso de vulnerabilidad humanitaria”. Varios de los más de 200 colombianos están preocupados por el avance del coronavirus mientras esperan por un vuelo en Sao Paulo, el estado brasileño más castigado por el coronavirus.

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Mientras que la Cancillería colombiana ha reiterado que un vuelo humanitario sin costo para estos colombianos que permanecen en Brasil "es imposible", señalando que de abrirse un vuelo, los pasajes deben ser pagados por cada pasajero "como se ha hecho en los demás".

Hasta el momento, de acuerdo con el ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, desde que se suspendió el ingreso de pasajeros internacionales por vía aérea han sido repatriados más de 6.000 colombianos a través de vuelos cuyos costos fueron asumidos por los propios viajeros.

Sin embargo, la salida del territorio brasileño no parece próxima. Según la Embajada de Colombia en Brasil, “en este momento” no existe “confirmación de la realización de otro posible vuelo”.

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