La llegada del Ramadán: ¿qué es y en qué consiste?

Comienza la celebración del mes sagrado musulmán, que dura aproximadamente un mes. Mitos y realidades.

En una calle de El Cairo se exhiben las lámparas llamadas “fanous” para el Ramadán./ AFP

En mayo, los musulmanes de todo el mundo, incluidos los colombianos, celebrarán el ayuno en el sagrado mes del Ramadán. Se calcula que 1’600.000 personas siguen el islam y, a pesar de esto, en América Latina, y en especial en Colombia, son muchos los prejuicios en su contra, en gran parte debido al desconocimiento de los postulados de esta confesión. Para facilitar la comprensión de uno de los temas más importantes de esta religión, veamos de qué se trata en líneas generales esta conmemoración.

El concepto de Ramadán puede hacer referencia a varios elementos. Etimológicamente, la palabra en árabe deriva de la raíz ramda, que significa literalmente “calentar” o “quemar”, pero en sentido figurativo hace referencia a “quemar los pecados”. Sin embargo, Ramadán también es el nombre de una persona y es el noveno mes del calendario islámico (lunar, diferente al gregoriano que conocemos), al que también se conoce como el mes de la Hégira, haciendo alusión al inicio del cómputo de su calendario e, históricamente, al momento en el cual el profeta Muhammad y un grupo de sus seguidores huyeron de La Meca a Medina en el año 622 d.C.

Más allá de esto, hoy se lo asocia al mes del ayuno, conocido en el mundo árabe (y sobre todo islámico) como “el deber de observar el ayuno en ramadán” (sawm fi shahr ramadan), que junto con la profesión de fe (Shahadatein), el aporte colaborativo a los menos favorecidos o caridad (Zakat, erróneamente llamado limosna), la peregrinación a La Meca (Hajj, si es posible al menos una vez en la vida) y la oración (Salat, cinco veces al día), conforman los llamados “cinco pilares de la práctica islámica”.

Es importante anotar que el ayuno en este mes es de carácter obligatorio (fard) y no es el único que hay en el islam, siendo esta una tradición cercana a la que practicaban comunidades cristianas y judías en la península Arábiga.

El inicio (entre el 15 o 16 de mayo de 2018) y la duración del mes dependen de cada año lunar, variando entre 29 y 30 días. De la misma manera, es importante anotar que no es cuestión de no comer en todo el mes como comúnmente se cree. En lugar de ello, se trata de tomar algún alimento antes del alba (llamado as-Suhoor) y a partir del amanecer (cerca de las 5 a.m.) no ingerir nada hasta la caída del sol (Magrib, cerca de las 6 p.m.). Dichos horarios dependerán también de las estaciones y el tiempo de cada territorio. Así las cosas, en algunos países europeos, durante el verano, el ayuno durará más tiempo.

El Ramadán no se trata sólo de abstenerse de ingerir alimentos y bebidas, sino que tiene un propósito más profundo. Se trata de evitar los malos pensamientos, las malas conductas y la actividad sexual, un proceso de purificación espiritual y física que permite al musulmán ser mejor persona.

Muchos se preguntan si hay excepciones durante el mes del ayuno. Según el sheij Ilias al-Marzouqi, director del Centro de Estudios al-Qurtubi en Bogotá, las mujeres embarazadas, los enfermos, los viajeros y los deportistas (aunque hay diferentes posturas al respecto), son algunos casos de tratamiento especial. Para los aficionados al fútbol, los jugadores Mohammed Salah y Sadio Mané del Liverpool inglés, musulmanes reconocidos en el presente, en teoría, tendrían excepción para no ayunar y estar en plena condición física para disputar la final de la UEFA Champions League.

El ayuno se rompe con una cena (iftar), en la cual familias, amigos y gente del común se reúnen para compartir. El sentimiento de solidaridad es tan amplio que en algunos países de Oriente Medio y el Norte de África muchos musulmanes con gran capacidad económica organizan mesas gratuitas de comida en las calles de las ciudades y pueblos, para que los pobres puedan también disfrutar del iftar.

Posteriormente, los musulmanes (hombres, mujeres y niños por igual) asisten a las mezquitas para orar y realizar la lectura noche tras noche del libro sagrado (el Corán). El Ramadán finaliza con la festividad del Eid al-Fitr, fiesta de la ruptura del ayuno, también llamada el Eid pequeño, en contra posición al Eid al-Adha, fiesta del sacrificio, que se celebra meses después.

La importancia del ayuno en mes del Ramadán se ve reflejada por el recuerdo de la Lailat al-Qader, noche en la cual el profeta Muhammad recibió la primera revelación coránica y algunas de sus narraciones (singular: hadith): “Cuando comienza Ramadán se abren las puertas del cielo, se cierran las puertas del infierno y los demonios rebeldes son encadenados”. Algunos sitios en Bogotá donde los musulmanes conmemoran el ayuno y donde cualquier interesado puede acercarse y pedir más información son el Centro de Estudios al-Qurtubi y la Confesión Islámica Ahlul Bayt Colombia.

*El Colegio de México

 

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