Banesco pasará a manos del oficialismo

La nueva compra del gobierno venezolano

En el año de las elecciones presidenciales de Venezuela, el gobierno anuncia la compra del banco más importante del país. ¿Por qué lo hace?

Diosdado Cabello denunció que Banesco está implicado en el contrabando de billetes hacia Colombia. / EFE

Años atrás, cuando un bolívar no costaba 0,04 pesos, ni la pobreza extrema en Venezuela alcanzaba el 51,51 %, la banca era uno de los motores de la economía del país.

Según Ronal Rodríguez, analista e investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, “la banca era un sector fundamental de la democracia, pues este es un país sin mayor aparato comercial. El ofrecimiento de servicios siempre fue muy importante”.

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En el 2007, Venezuela ya brindaba la posibilidad de hacer retiros en tiendas y supermercados y se preciaba de su amplia capacidad para facilitar trámites bancarios de la vida cotidiana, mejor que el grueso de los países de América Latina.

Pero los bancos ya no son lo que eran hace 10 años. Durante su acostumbrado programa de televisión, Diosdado Cabello, el segundo al mando del oficialismo, empezó este miércoles con dos anuncios.

El primero se trataba de una denuncia de corrupción. Según él, el gobierno abrirá una investigación contra Banesco, porque recibió información que indica que esa, una de las entidades financieras más importante de la historia del país, y una de las pocas empresas privadas sobrevivientes, está relacionada con el contrabando de billetes hacia Colombia.

El segundo anuncio tenía que ver con la promesa de compra. “Yo se lo comenté al presidente (Nicolás Maduro), y el presidente está dispuesto totalmente a comprar Banesco a este precio de tres millones cuatrocientos mil. ¿Dónde depositamos, Escotet?”, dijo refiriéndose a Juan Carlos Escotet, presidente de la junta directiva del banco, quien respondió que Banesco no está a la venta.

“Al cambio que a ellos les gusta del dólar ese especulativo son 3’445.463 dólares. Barato. ¿Verdad que podemos comprárselo? Baratísimo, gracias a Escotet por los favores recibidos”, insistó Cabello.

No estaba hablando de una entidad cualquiera. Banesco nació en 1992 y puso un cajero en cada esquina. Actualmente tiene 417 puntos de atención en todo el país y 75.708 puntos de venta. “Banesco tiene una particularidad”, comenta Rodríguez: “era uno de lo bancos que le creaban al ciudadano mayor acceso al servicio financiero”.

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Lo dice porque los sectores más pobres del país, en donde el chavismo ha construido el grueso de su fuerza electoral, no son los que más usan los bancos. Y aunque Banesco ha hecho esfuerzos por democratizar el servicio, esta es una medida que afecta fundamentalmente a la clase media.

Es así como la crisis de la banca casi que ha servido como un anuncio de la crisis de las instituciones políticas de Venezuela.

No es la primera vez. En el 2009, Hugo Chávez, el creador de la Revolución Bolivariana y presidente del momento, compró el Banco Santander por 755 millones de euros, una cifra que estaba 100 millones por debajo de la petición del banco.

De acuerdo con el portal Banca y Negocios, el colapso del mercado que ocasionó una caída histórica del bolívar en 1993 hizo que empezara una ola de fusiones y nacionalizaciones que convirtieron al Estado en el gran protagonista de la banca. La compra del Santander fue un primer ejemplo. Y ahora viene Banesco.

“Esta es una compra al estilo de las compras venezolanas. Básicamente, el Estado decide apropiarse de un sector y supuestamente paga los precios que se tienen valorados en el mercado. Por eso es que Venezuela tiene varias demandas en distintos tribunales”, comenta Rodríguez. Las empresas petroleras engrosan las acciones legales contra el Estado.

De la mano de las nacionalizaciones vinieron creaciones nuevas: los bancos del Estado, el Banco del Pueblo Soberano, el Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (Bandes), el Banco para el Desarrollo de la Mujer, Banco Bicentenario y el Banco del Tesoro. De paso, con la compra del Santander, el Estado se quedó con buena parte del Banco de Venezuela.

De ese camino que empezó en 1993 con aquel histórico viernes Negro, queda un bolívar que ni siquiera con un aumento del 40 % del salario mínimo alcanza para comprar un mercado completo para una familia.

El gobierno, sin embargo, tiene una nueva entidad a su servicio, justo antes de empezar a hacer campaña para la reelección de Maduro. La clase media, ahora, también estará bajo su control.

 

 

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