“La presidencia de Filipinas no es cargo para mujeres”: Rodrigo Duterte

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Las declaraciones llegaron mientras el mandatario filipino, Rodrigo Duterte, explicaba que le había desaconsejado a su hija presentarse a la presidencia.

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, afirmó este jueves que la presidencia del país no es un trabajo para mujeres y que ha desaconsejado a su hija Sara, alcaldesa de la ciudad de Davao, que opte al cargo en las elecciones del próximo año.

“Le he dicho a mi hija que no se presente porque la compadeceré si pasa por lo que yo pasé. Este cargo no es para mujeres. La configuración emocional de una mujer y un hombre es totalmente diferente. Te convertiría en un idiota”, declaró Duterte durante un discurso de inauguración de una autopista en Manila retransmitido por las redes sociales.

El mandatario ha sido acusado de sexista en repetidas ocasiones por sus comentarios y hace dos años enardeció el movimiento feminista del país al insistir en dar un beso en los labios a un mujer en un acto público.

Además, Duterte parece no conocer otra forma de abordar los problemas que a la fuerza, con la intimidación y la amenaza. Esa ha sido la conducta que ha marcado su trasegar político. Famoso por sus frases e insultos, desde que llegó a la Presidencia filipina se dedicó a advertir que no le tiembla la mano para “matar”, “torturar” o lo que “haga falta para mantener la ley y el orden”.

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“Me dan igual las ejecuciones extrajudiciales”, señaló ante los reclamos de organizaciones de Derechos Humanos sobre los excesos de las fuerzas armadas; “traigan los cargos que quieran, me atengo a mis armas, mataré a todos los que quieran destruir a mi país”, han sido palabras que ha repetido una y otra vez desde 2016, cuando llegó al poder.

En su informe mundial 2020, Human Rights Watch alertaba sobre la sanguinaria guerra contra las drogas en Filipinas. “La campaña contra las drogas del presidente Duterte sigue siendo tan brutal como cuando comenzó: sospechosos de narcotráfico aparecen asesinados por todo el país”.

La carrera política de Duterte despegó cuando la presidenta de Filipinas, Corazón Aquino, lo nombró vicealcalde de Davao en 1986, después de la llamada Revolución del Poder del Pueblo, que supuso el exilio del dictador Ferdinand Marcos y el ascenso de Aquino a la presidencia, que ocupó hasta 1992.

Filipinas tuvo otra presidenta, Gloria Macapagal Arroyo, que ocupó el cargo entre 2001 y 2010 y que es una de las aliadas más influyentes del actual jefe del Estado.

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