500 AÑOS DE LA REFORMA PROTESTANTE

La trascendencia de la traducción de la Biblia

El logro de Martín Lutero al traducir las sagradas escrituras al alemán fue luz espiritual y agente de unificación social.

La Biblia que Martín Lutero tradujo al alemán. Google

Durante el año 2017, tanto las comunidades de fe como los centros académicos de numerosos países celebran y estudian la vida y las contribuciones de Martín Lutero a la Iglesia y a la historia. Analizan los orígenes y repercusiones de la Reforma protestante en la vida y las teologías de las denominaciones cristianas y ponderan las implicaciones políticas y sociales del movimiento reformador en la Europa medieval, y también en la sociedad moderna y posmoderna. (Puede ver nuestro especial de los 500 años de la Reforma protestante aquí)

Esos estudios ratifican que las contribuciones de Martín Lutero no se confinan al mundo eclesiástico: superan los linderos teológicos y llegan con fuerza a los ámbitos políticos, sociales, pedagógicos y hasta lingüísticos. Con sus críticas al Vaticano y sus desafíos al papa, el monje agustino no sólo abrió las puertas al establecimiento de las iglesias nacionales, sino que propició una revolución sociopolítica que transformó la cultura y la vida en Europa.

En medio de su controversia, el reformador descubrió la importancia de la Biblia. Entendió que contenía las reglas y enseñanzas que sostenían la fe y propiciaban los programas pertinentes y responsables de la Iglesia. Comprendió que nadie estaba por encima de la revelación divina en los textos sagrados, las ideas y enseñanzas que constituyen el único testimonio que se necesita para entender que el amor proviene de Dios.

Las lecturas de los Salmos penitenciales y, particularmente, su análisis de la Epístola a los Romanos, permitieron a Martín Lutero descubrir una verdad teológica fundamental: la salvación eterna de las personas y de la humanidad no es el resultado de las buenas obras o de las acciones bondadosas de la gente, sino fruto directo de la gracia de Dios. Por esa misma razón, la Biblia debía ser el documento más importante en poder de los creyentes y las iglesias.

Ese descubrimiento teológico lo motivó a traducir la Biblia al idioma germano, para que la comunidad pudiera entenderla, y esa empresa fue luz espiritual para la redención de los creyentes, se constituyó en agente de unificación social y fue vehículo de importancia para el desarrollo y la implantación de un proyecto educativo popular y transformador. Las virtudes de la traducción bíblica de Martín Lutero no sólo bendijeron a las comunidades de fe cristiana, sino que obraron como agentes lingüísticos de importancia para la consolidación del idioma, sujeción a determinante para la unidad nacional germana.

Del método utilizado por Lutero en su traducción de la Biblia se destaca su deseo de comprender. Para garantizarlo visitaba los mercados y pueblos alrededor de la ciudad y preguntaba a la gente si entendía el alemán que usaba en la traducción. A ese deseo de comunicación efectiva añadió el interés por utilizar los mejores manuscritos bíblicos. Un buen ejemplo fue el uso del textus receptus del Nuevo Testamento, editado y preparado por Erasmo de Róterdam. Ese texto fue el documento base para su traducción.

Después comenzó un programa que seguiría por toda Europa, lo que dio vida al movimiento misionero de las Sociedades Bíblicas. Las traducciones organizadas, auspiciadas, preparadas o distribuidas por esas sociedades en el mundo han llegado con fuerza al siglo XXI y se han hecho presentes hasta “los confines de la tierra”. Un buen ejemplo es la famosa Biblia en español Nueva Versión Internacional (NVI), que sigue el espíritu de la Reforma y propicia la comprensión del mensaje utilizando los mejores manuscritos bíblicos disponibles.

* Decano de programas hispanos. Centro de Estudios Bíblicos en Jerusalén y Lakeland,consultor Sociedad Bíblica Internacional. Miami, Florida. 

Trabajo conjunto con El Medio Comunica

 

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Samuel Pagán*

El Mundo

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