El presidente dice que en su país no necesitan ayuda humanitaria

La Venezuela que Maduro se niega a ver

El mandatario venezolano ha negado que en su país exista una crisis humanitaria. Dice que los problemas los pueden arreglar sin ayuda de nadie.

Ciudadanos venezolanos que cruzan todos los días a buscar comida en comedores en Cúcuta.  / EFE

Hace una semana, en una marcha en Caracas, Juan Guaidó, juramentado como presidente de Venezuela por la Asamblea Nacional, anunció que Colombia, Brasil y una isla del Caribe —presuntamente Aruba— servirían como centros de acopio de la ayuda humanitaria destinada a los venezolanos. El anuncio fue considerado por Nicolás Maduro como “un show”, porque a su juicio “Venezuela no tiene que mendigarle a nadie y lo que buscan (con eso) es humillar al pueblo”. Indicó que el país puede salir de sus problemas con el esfuerzo y el trabajo.

Pero la verdad es que Venezuela necesita más que eso. “Desde el 2016 para acá todo empeoró (...) En mi casa con un huevo comen dos o tres personas. Ya es un lujo comer una rebanada de queso amarillo y jamón. Se ha dejado de comer muchas cosas, se sobrevive con granos, arroz y pasta”, expresó Herminia Gil, abogada de 51 años, a este diario.

En Venezuela hay entre 250.000 y 300.000 personas que están en riesgo de morir por desnutrición y falta de medicamentos, de acuerdo con datos de la Asamblea Nacional (Parlamento) y la ONG Codevida. Es decir, el equivalente a la capacidad de público que habría en ocho estadios de fútbol como El Campín.

Entre 2015 y 2017, 3,7 millones de personas (12 % de la población) presentaron malnutrición por la escasez de alimentos, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés). Sin embargo, la población más vulnerable es la de niños menores de cinco años. La mortalidad infantil durante el año 2017 aumentó con respecto a 1990, cuando murieron 61 infantes por cada mil nacimientos, debido al progresivo deterioro del estado nutricional, el colapso del nivel de vida y del sistema de salud, de acuerdo con Unicef.

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“Seis de cada diez niños que evaluamos están en situación de riesgo nutricional. De desnutrición aguda grave, aproximadamente 12 de cada 100 están en riesgo de morir. En un corto plazo, el destino de los niños que tienen desnutrición aguda —que es la desnutrición de la delgadez y el decaimiento— es morir. Estamos perdiendo muchísimos niños (...) De los niños que sobreviven a esto, que logramos que permanezcan vivos, el 33 % de ellos tiene retardo de crecimiento”, indicó Susana Raffalli, nutricionista, especializada en gestión de seguridad alimentaria y ganadora del premio Franco-Alemán de Derechos Humanos el año pasado.

En la nación suramericana la frase “la dieta de Maduro” se ha repetido constantemente en los venezolanos, quienes en promedio han perdido 11 kilos. Principalmente aquellos con menores recursos económicos, afectados por una hiperinflación que según estimación del Fondo Monetario Internacional (FMI) será de 10’000.000 % para el 2019; el 11,7 % de venezolanos dejó de comer las tres veces al día.

“Yo estoy cansado de comer granos todos los días”, dijo un preadolescente caraqueño de 12 años, quien junto a su madre declaró que una vez al mes logran comer carne en su casa, porque el sueldo de ella no le alcanza. La mujer ha bajado 12 kilos desde que empeoró la crisis en Venezuela y su hijo está por debajo del peso ideal a su corta edad.

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Crisis de salud

La situación de salud influye en la crisis migratoria. La escasez de medicamentos supera el 80 %, según la Federación Farmacéutica Venezolana (Fefarven) y la ONU estima que, al finalizar el 2019, 5,3 millones de venezolanos abandonarán el país. Lo que trae como consecuencia que muchos de los venezolanos que padecen enfermedades y salen huyendo de la crisis las puedan arrastrar a otros países de la región suramericana, como ha ocurrido en Colombia y Brasil.

“Yo consumo medicinas para la tensión. Tengo 15 días que no las tomo (...) Yo por mi propia cuenta tengo más de cinco meses que no las compro con mis ingresos, me las compran otros”, indicó Yamileth González, de 45 años, empleada de limpieza en una entidad del gobierno.

Además, a González se le murió su madre luego de que padeciera por ocho días un virus que no le fue detectado a tiempo. “La llevamos al hospital público. Le dieron los primeros auxilios, la mandaron para su casa porque era un virus y no le mandaron a hacer los exámenes, porque no había reactivo para hacérselos. Le mandaron unos remedios, pero no se los compramos todos porque no los encontramos. Por eso se murió”, lamentó.

Pero ante esto, Diosdado Cabello, presidente del partido oficialista y de la Asamblea Nacional Constituyente chavista, insiste en que “no necesitamos de nadie para arreglar los problemas de Venezuela”, mientras que los seguidores del régimen recogen firmas en contra del gobierno de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, pues aseguran es “una excusa del imperialismo para intervenir militarmente” al país petrolero.

(Ver más: ONU ofrece ayuda a Venezuela para atender problemas de alimentación y salud)

Por su parte, el Ministerio de Salud venezolano desde hace más de seis años tampoco publica las cifras oficiales sobre enfermedades, ni los anuarios de mortalidad, aunque varias ONG nacionales e internacionales han venido realizando esa labor.

El tema de la ayuda humanitaria no es nuevo en Venezuela. Desde hace cuatro años diputados del Parlamento, varias ONG, médicos y nutricionistas vienen solicitando al gobierno de Nicolás Maduro que permita la entrada de medicinas, alimentos e insumos médicos que varios países han ofrecido. La respuesta del Estado venezolano ha sido negativa. Un ejemplo de ello se vio el pasado miércoles, cuando el gobierno puso unos contenedores y una cisterna sobre el puente Las Tienditas, que comunica a Cúcuta con Ureña, para impedir el paso de los camiones hacia Venezuela.

Sin embargo, desde que Juan Guaidó se juramentó como presidente encargado del país vecino, el 23 de enero, países como Estados Unidos y Canadá, así como también la Unión Europea, destinaron millones de dólares y euros para la dotación de medicamentos, alimentos e insumos médicos para los venezolanos.

“La ayuda humanitaria no es limosna. Es una necesidad urgente en nuestro país, de cientos de miles de venezolanos que no tienen acceso a alimentos ni medicinas (...) Quienes la recibirán primero son los que están en riesgo de vida o muerte”, indicó Guaidó en respuesta a las declaraciones de Maduro.

¿Cómo llegará a Venezuela?

La Asamblea Nacional conformó una comisión dirigida por el diputado Miguel Pizarro, en conjunto con otras ONG. “Debemos recordar que vivimos todavía en dictadura. Una vez que se reciba la ayuda humanitaria en los centros de acopio, anunciaremos qué insumos serán distribuidos y a qué destinos serán enviados (...) No diremos qué organizaciones están colaborando, porque se ponen en riesgo muchas de las operaciones que, de manera casi clandestina, están realizando”, indicó Pizarro.

Ante esto, El Espectador intentó comunicarse con varias de las ONG que se encargan de realizar este tipo de actividades, y muchas de ellas respondieron que se encontraban en reuniones fuera de Caracas y “no podían dar declaraciones”. Sin embargo, José Manuel Olivares, diputado en el exilio, declaró el viernes desde Cúcuta que esta será distribuida en al menos cuarenta de los 300 hospitales de Venezuela, para atender a alrededor 300.000 venezolanos que están "en riesgo de morir"..

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Los venezolanos se muestran esperanzados e ilusionados porque la ayuda está más cerca. “Si Maduro se quiere hacer la vista gorda ese es problema de él, pero aquí la necesitamos. Si Maduro no permite que entre la ayuda humanitaria por las buenas, tiene que entrar por las malas”, agregó Yamileth González, madre de cuatro niños.

Por otra parte, Juan Guaidó denunció días atrás que miembros del alto mando militar venezolano pueden “secuestrar la ayuda humanitaria para ser distribuida a través de los CLAP (bolsas o cajas de comida que vende el gobierno a sectores populares a bajo costo). Apelo a los militares para que eso no ocurra, esto es para salvar vidas”, dijo. Asimismo, miembros de la oposición y varios funcionarios estadounidenses como John Bolton, secretario de Estado de ese país, reiteraron que el régimen debe permitir el ingreso. “Hay un límite. Ustedes saben bien que medicinas, alimentos e insumos médicos son esa raya roja. Intentar robarse lo que implica salvar vidas de las personas no va a ser respondido como usualmente hemos respondido”, advirtió al respecto Miguel Pizarro en una alocución.

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2019-02-09T21:20:21-05:00

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Daniela Rojas Díaz / Caracas

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