Las dos Coreas se encuentran tras dos años sin diálogos

El país del norte aceptó reunirse con su vecino del sur este martes 9 de enero en el mismo lugar en donde las dos naciones asiáticas firmaron un armisticio en 1953.

El último encuentro entre las dos coreas se dio en diciembre de 2015. Agencia Anadolu

Este viernes el ministro para la Reunificación de Corea del Sur, Cho Myoung-gyon, informó que Pyongyang aceptó una reunión para este martes 9 de enero, el primer encuentro de ‘alto nivel’ entre los países asiáticos en más de dos años.

El tema que se discutirá es la posibilidad de que Corea del Norte pueda participar en las Olimpiadas de Invierno que se llevarán a cabo el próximo mes en PyeongChang.

El acuerdo, que se dio luego de que el líder norcoreano, Kim Jong-un, bajará el tono de las tensiones nucleares el día de año nuevo, ha levantado especulaciones sobre el cambio de actitud de Corea del Norte debido a las sanciones internacionales.

El último encuentro de este tipo fue en diciembre de 2015 y tuvo lugar en el complejo industrial de la localidad norcoreana de Kaesong, en un intento para mejorar las relaciones bilaterales en el marco de un acuerdo para poner fin a tensiones militares en agosto de ese año.

Este escenario buscaba bajar los ánimos entre el Norte y el Sur, luego de que dos soldados surcoreanos pisaran unas minas al Sur de la zona desmilitarizada (DMZ), la franja de seguridad que protege el límite territorial de tregua entre los países. Seúl afirmaba que efectivos norcoreanos habrían sembrado dichos artefactos.

Entre los gestos de acercamiento de la época, la segunda ronda de encuentros de familiares separados por la Guerra de Corea (1950-1953) en cinco años revistió la mayor importancia. El histórico momento reunió más de 200 familias que no se veían hacía más de 60 años. En octubre de 2015 cerca de 400 surcoreanos cruzaron una frontera fuertemente militarizada y se vieron por unas horas con sus parientes.

La reunión bilateral de hace dos años terminó sin un acuerdo. El país comunista ha advertido sobre el acelerado desarrollo de su programa armamentístico. Además, desde que Donald Trump asumió el poder en Estados Unidos, en enero de 2017, las tensiones en la península han aumentado.

La última prueba nuclear del régimen de los Kim fue el 3 de septiembre de 2017, en la que el Gobierno norcoreano afirmó que detonó con éxito una bomba de hidrógeno. Este hecho provocó la condena del grueso de la comunidad internacional.

Se calcula que el ensayo realizado en una zona montañosa al noroeste del pequeño país tuvo una potencia de entre 80 y 100 kilotones y provocó un sismo de magnitud 6.3 y una réplica de 4.6; la bomba nuclear de Hiroshima alcanzó los 15 kilotones. El movimiento telúrico se sintió en la provincia china de Jilin, en la frontera con Corea del Norte, y en la ciudad de Vladivostok, en Rusia.

En total, desde el inicio del programa nuclear norcoreano en 1957, se han realizado seis pruebas, siendo la de 2017 la más potente.

El panorama actual podría cambiar tras la llegada a la Presidencia surcoreana en mayo pasado de Moon Jae-in, un liberal que, a pesar de apoyar las sanciones y presión sobre el gobierno norcoreano, ha abierto el canal de diálogo.

Con Moon finalizó un periodo de casi una década de Gobiernos conservadores.

La Guerra de Corea, finalizada hace 67 años, no terminó con un acuerdo de paz, sino con un alto el fuego que dio lugar a un armisticio y acuerdos de no agresión. Por lo tanto, las dos naciones asiáticas han permanecido técnicamente en guerra desde entonces.

El encuentro del martes tendrá lugar en el mismo lugar donde en ambos pusieron fin a la Guerra, la llamada Casa de la Paz (Peace House), en Panmunjom, en la provincia de Gyeonggi, una aldea sobre la frontera intercoreana.