El domingo, segunda vuelta presidencial

Las elecciones más inciertas de la historia en Chile

Los chilenos deberán escoger entre el derechista Sebastián Piñera, uno de los hombres más ricos del país, y el periodista de izquierda Alejandro Guillier. Esta vez no hay favoritos.

Los candidatos a la Presidencia de Chile, Sebastián Piñera (izq.) y Alejandro Guillier. / EFE

Nadie en Chile se atreve a vaticinar el resultado en las urnas este domingo. Con razones de sobra. Todas las encuestas anticiparon para la primera vuelta (19 de noviembre) el triunfo de Sebastián Piñera, de derecha, y una tremenda derrota para Alejandro Guillier, de izquierda. Nada de eso pasó. Al igual que sucedió con el Brexit, las elecciones presidenciales en Estados Unidos y hasta en el plebiscito en Colombia, los sondeos se equivocaron.

Por eso esta vez nadie corre riesgos y los expertos sólo se atreven a decir que las de este domingo, 17 de diciembre, son las elecciones más “inciertas en Chile desde el retorno de la democracia”. Una segunda vuelta de infarto, según la prensa.

Mauricio Morales, director del Centro de Análisis de la Universidad de Talca, lo explica: “Los chilenos prácticamente no cuentan con información creíble o confiable de las encuestas que permitan pronosticar el resultado”.

(Le puede interesar: El segundo tiempo de Sebastián Piñera)

“No sé por quién votar. Los dos personajes son muy nefastos, pero uno va a retroceder más que otro”, le dice a AFP Emilia Moya, estudiante de periodismo de la Universidad de Chile, resumiendo la encrucijada de muchos chilenos. Se trata de elegir entre el “retroceso” que en su visión representa Piñera o el “mal menor” encarnado por Guillier.

Apoyos polémicos

El candidato de la coalición oficialista Fuerza de la Mayoría, Alejandro Guillier, ha recibido importantes apoyos. Pero quizás el más importante llegó del extranjero. El expresidente uruguayo José Mujica, muy respetado y querido en Chile, le dio su voto de confianza. “Yo apoyo todo lo progresista en el mundo, tengo una inclinación filosófica. ¿Por qué? Porque me gasté la vida luchando por el reparto, he gastado mi vida tratando de contribuir por tener un mundo un poco más de iguales (...). Muy probablemente ustedes no se dan cuenta de que tienen el privilegio de tener una elección entre dos ciudadanos calificados (...) conocí al señor Piñera y tuve la mejor relación como latinoamericano”.

El expresidente Piñera, del bloque Vamos Chile, también recibió lo suyo: el exmandatario español José María Aznar, los colombianos Andrés Pastrana y Álvaro Uribe y el mexicano Felipe Calderón pidieron el apoyo para él. Lilian Tintori, líder de la oposición venezolana, también lo respaldó, al igual que el mandatario argentino, Mauricio Macri. La cancillería chilena ya pidió explicación a Buenos Aires por este apoyo. ¿Un presidente en ejercicio apoyando a un candidato? Otro golpe para el candidato. 

Pero uno de los respaldos más importantes no tuvo el mejor desenlace. Piñera le agradeció al conocido “Médico de la Risa”, Patch Adams, su “apoyo y su confianza en un Chile con tiempos mejores para la salud”, en alusión implícita a su lema de campaña. Pero en su cuenta de Twitter, Patch Adams aseguró que no apoya “de ninguna manera la candidatura de Piñera y mucho menos su propuesta política para Chile”.

Una crítica recurrente contra Piñera ha sido por sus cambios de opinión. En un giro radical, prometió mantener la gratuidad universitaria impulsada por la presidenta, la socialista Michelle Bachelet, pese a haber afirmado días antes que “las cosas gratis generan menos compromiso”.

Ciertamente, los últimos días no han sido los mejores para el exmandatario. Una de sus respuestas durante el último debate presidencial lo tiene en problemas. Piñera dijo que “muchos casos de niños transgénero se corrigen con la edad”, lo que levantó una lluvia de críticas contra el magnate.

¿Qué se juega Chile?

Reforma educativa, conflicto mapuche, reforma de sistemas de salud y pensiones, además del matrimonio igualitario, migración y un litigio marítimo con Bolivia en La Haya son algunos de los desafíos que aguardan al próximo presidente de Chile.

Son 13,4 millones de chilenos los que están convocados a las urnas. Cuanto mayor sea la participación, más probabilidades tiene Guillier de ganar, según los analistas, ya que, a diferencia de Piñera, tiene más margen para recabar sufragios. “Probablemente la elección se va a dirimir por menos de 200.000 votos”, vaticina Marcelo Mella, experto en ciencias políticas de la Universidad de Santiago. “Las matemáticas juegan a favor de Piñera, el moméntum se inclina por Guillier”, aseguró en El Mercurio el analista Francisco Covarrubias.