Dejarían el país antes del 10 de diciembre

Las heridas que deja la salida de los médicos cubanos de Brasil

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El fin de la misión médica de Cuba en territorio brasileño, impulsada por el Partido de los Trabajadores en 2013, dejará a miles de ciudadanos sin acceso a servicios médicos. ¿Y ahora qué?

El primer grupo de médicos cubanos que regresa a casa tras su misión en Brasil llegó este viernes a La Habana (Cuba), portando sus batas blancas y ondeando las banderas de ambos países. Los galenos han declarado estar felices por haber cumplido con su labor en el exterior, pero manifiestan estar preocupados por la suerte que le espera al pueblo brasileño con Jair Bolsonaro. El Gobierno cubano decidió abandonar el 21 de noviembre el programa Más Médicos, que ofrecía asistencia médica en Brasil desde 2013 y en el que participaron más de 20.000 médicos cubanos, luego de las polémicas declaraciones del presidente electo sobre este servicio.

Bolsonaro declaró que los galenos del programa Más Médicos, propuesto por el Partido de los Trabajadores e intermediado por la Organización Panamericana de Salud, eran “esclavos de una dictadura”, pues recibían el 30 % de su salario y el resto era destinado al Gobierno de La Habana. El fin del programa deja, además de un vacío en la prestación de servicios de salud en las regiones más alejadas de Brasil, una incógnita en la economía cubana, que recibe una gran entrada de dinero por la prestación de estos servicios, que no solo se prestan en Brasil, sino que desde hace décadas han llegado a más de sesenta países, entre los que se encuentran Venezuela, Ecuador, Angola y Argelia. Según cifras actuales, el Gobierno cubano recibe US$11.000 millones anuales por la prestación de estos programas, siendo esta la primera actividad económica que sirve, entre otras cosas, para financiar los servicios de salud gratuita en la isla caribeña. Le puede interesar: ¿Por qué más de 8.300 médicos cubanos se retiran de Brasil?

El presidente de Cuba, Miguel Díaz Canel, quien recibió a los médicos como héroes en la terminal de La Habana, declaró que para el Gobierno de Bolsonaro todo fue una mercancía y esa era la condición en la que viajaron los médicos de su país. “Ustedes (los médicos) fueron a Brasil defendiendo su vocación humanista, algo que no se paga con el dinero de todo el mundo. Fueron a cubrir plazas que otros médicos brasileños no quisieron, ni quieren ocupar, y llegaron a lugares a los que incluso sus pobladores nunca habían recibido asistencia médica”, señaló el mandatario.

Entre tanto, la administración de Bolsonaro, que según la prensa brasileña se sorprendió por la decisión cubana, emitió un plan de emergencia para cubrir las vacantes abiertas que ha dejado la partida de los médicos cubanos, pues decenas de ciudades, muchas de ellas entre las más remotas y pobres del país, han quedado virtualmente sin médicos. Según el Ministerio de Salud de Brasil, 8.332 de los 18.240 médicos del país pertenecían al programa Más Médicos. La misma entidad afirma que hasta el momento ya se han postulado 3.500 candidatos para suplir las plazas que dejan los cubanos, aunque solo lo han hecho en las grandes ciudades y no en los pueblos en los que trabajaban los cubanos.

Más allá de las cifras

El retiro de los profesionales cubanos no sentó nada bien a los habitantes de los lugares más alejados del país carioca. En Vila Mutirao, un excluido barrio de Alexania, Miguel Pantoja, el único médico que daba cobertura básica y preventiva a más de 4.000 habitantes del municipio desde hace dos años, partió este fin de semana.

“La salida del doctor Miguel, el único que tenemos, es un desastre”, lamenta Enedina de Oliveira, una jubilada de 65 años, a quien Pantoja trataba de su problema de la tiroides.

“Queriendo o no, salimos perjudicados, porque, aunque busquemos hacer la redistribución para que otros médicos atiendan, una parte no podrá ser atendida. Es matemáticamente imposible”, afirmó también el alcalde de Alexania, Allyson Silva Lima.

De acuerdo con el Consejo Nacional de las Secretarías Municipales de Salud (Conasems) de Brasil, los cubanos son el 90 % de los médicos contratados por Más Médicos, que aceptaron dar asistencia en aldeas indígenas y garantizar la atención sanitaria a las comunidades desfavorecidas en las favelas y en las zonas pobres y apartadas del país suramericano.

Desde el inicio del programa, los más de 20.000 profesionales cubanos atendieron a 113,3 millones de pacientes brasileños en los 34 distritos especiales indígenas, fundamentalmente de la Amazonia, según datos oficiales de Brasil. Con su salida, por lo menos 611 ciudades podrían quedarse sin cobertura sanitaria.

“Regresamos hoy, y así lo harán nuestros colegas, con todo el honor y la dignidad del mundo. Nunca permitiremos amenazas ni que cuestionen el humanismo y la profesionalidad con que atendimos a nuestros pacientes brasileños”, afirmó uno de los médicos retornados de Brasil a Juventud Rebelde tras su llegada.

“Creo que esto es malo para el pueblo brasileño, principalmente para los pobres, porque van a sentir la falta de los 8.500 médicos cubanos que se están yendo”, remarcó otro de los especialistas que regresa a su país, Joendri Vera Fernández.

De igual forma, cerca de 170 doctores que se encontraban de vacaciones en Cuba viajaron a Brasil para organizar personalmente el fin de su misión en el mismo avión que llevó de vuelta a los colaboradores a Cuba. Lea también: Cuba y sus voluntarios de bata blanca

Aunque Bolsonaro argumenta que los médicos brasileños están en capacidad de solventar la demanda de servicios de salud en el país, Lincoln Lopes Ferreira, presidente de la Asociación Médica Brasileña (AMB), afirma que “falta una política, un financiamiento, una estructuración adecuada para que la medicina brasileña pueda ejercer en toda su plenitud”.

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