Las medidas extremas de Corea del Sur para el examen de ingreso a la universidad

Los aviones no pueden despegar ni aterrizar durante la prueba, se entra más tarde al trabajo y hasta la Policía sirve de transporte para los estudiantes.

No es aceptada ninguna excusa por parte de los estudiantes para presentar el examen fuera de la fecha y hora establecidas. AFP

Un día del año define la vida de miles de estudiantes de Corea del Sur: el día de la Prueba de Habilidad Escolar Universitaria (CSAT, por sus siglas en inglés).

El CSAT es una prueba que presentan los estudiantes para acceder a las principales universidades del país, considerada una de las más rigurosas del mundo. Los coreanos la llaman “el examen para determinar tu vida”.

Este año el CSAT estaba programado para el 16 de noviembre, pero se pospuso una semana debido al terremoto de magnitud 5,4 que sacudió la región costera del sudeste del país y la ciudad de Pohang. Lea también: Inusual sismo de magnitud 5,4 sacude a Corea del Sur.

La decisión del Ministerio de Educación fue tomada por la seguridad de los estudiantes y para mantener condiciones justas en la prueba. Así que el 23 de noviembre 59.000 estudiantes acudieron sin problemas a los 1.180 centros de estudios en todo el país. Puede leer: 36 horas en Corea del Sur.

Medidas extremas

No hay excusa que valga para presentar el examen después de la fecha o de la hora establecida, ya que la información de la prueba es publicada una vez se comienza. Por ello, todo el país se dispone para evitar cualquier contratiempo para los estudiantes.

Aquí le enumeramos las medidas que se toman el día de la realización del CSAT, con las que el gobierno busca crear las condiciones ideales para la presentación de la prueba.

1. No habrá ruido de aviones: durante el desarrollo del examen de audición en inglés, los aviones tienen prohibido despegar y aterrizar. Además, no pueden bajar a menos de 3.000 m de altura.
De esta forma se aseguran de que los estudiantes escuchen sin problemas la grabación de un discurso de inglés que se reproduce el mismo número de veces en todas las regiones del país.
Estas restricciones que se aplican durante 35 minutos y son anunciadas a través de la Administración Federal de Aviación.

2. No habrá filtracionesmás de 700 personas, miembros del personal de examinadores (quienes escriben, revisan y están a cargo de la prueba), son encerrados en un lugar no revelado. 
Estas personas quedan aisladas completamente, sin poder abandonar las instalaciones, a menos que muera un familiar cercano u ourra una emergencia grave.
En caso de que eso suceda, tendrían un límite de tiempo para estar por fuera y serían vigilados por personal de seguridad.

3. No llegarán tarde a la prueba: para realizar la prueba los estudiantes deben ingresar al aula antes de que cierren las puertas definitivamente. Por ello, el país se paraliza y se dispone a colaborar para que todos lleguen sin contratiempos.
La Agencia de la Policía Nacional de Corea del Sur desplegó especialmente 18 mil agentes de policía en todo el país para minimizar cualquier incidente inesperado.
Los policías de tránsito, el Departamento de Bomberos e incluso, vehículos gubernamentales y privados proporcionan servicios de transporte a los estudiantes que puedan estar perdidos o confundidos con las direcciones en la mañana de la prueba.
Este día hay más trenes, taxis y autobuses disponibles.

4. El país retrasa sus horarios: el mercado bursátil de la Bolsa de Valores de Corea del Sur abre una hora más tarde. La Federación de Bancos de Corea modificó su horario de atención. Las empresas, incluso muchas del sector privado, retrasan el horario del ingreso de su personal.
Todo ello, con el fin de disminuir la demanda de transporte en horas en la que los estudiantes deben trasladarse al recinto donde realizán el examen.

Además, los estudiantes de los colegios animan a los de último año a las afueras de los centros educativos donde realizan las pruebas y las familias asisten a los templos de oración para encender velas y levantar sus plegarias.