Elecciones del Parlamento Europeo
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Las minorías no tendrán una gran representación en la Unión Europea

Mientras que en el mundo cada vez más hay mayor participación de las minorías en las democracias, la situación en Europa parece estancada en el tiempo. Solo el 3% de los 6.000 candidatos en las elecciones del Parlamento Europeo pertenecen a estos grupos.

 Una mujer alemana sostiene  una pancarta con la frase: “Luchemos por el orgullo blanco” durante una protesta.  / EFE
Una mujer alemana sostiene una pancarta con la frase: “Luchemos por el orgullo blanco” durante una protesta.EFE

A diferencia de lo ocurrido en distintas democracias del mundo, en donde las minorías étnicas y sexuales han conseguido, y ganado, cada vez mayor representación en varios países, las elecciones parlamentarias que se celebrarán entre el 23 y 26 de mayo en Europa, en las que se elegirán a los 751 diputados del Parlamento Europeo, parecen estar atrapadas en el pasado.

Mientras que en Estados Unidos el pasado diciembre se rompió el récord de participación de las minorías en unas elecciones, lo cual terminó con la conformación del Congreso más diverso de su historia, el panorama en Europa no es alentador para estos grupos.

Menos del 3% de todos los candidatos al Parlamento Europeo son personas de color; y una proporción aún menor es probable que sea elegida, según un estudio de la Red Europea contra el Racismo (Enar por sus silgas en inglés).

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La cifra es alarmante si se tiene en cuenta que, de acuerdo con cálculos oficiales de la Unión Europea, cerca del 10% de los 500 millones de habitantes de los 27 países que conforman el bloque pertenecen a una minoría étnica. Los grupos más grandes pertenecen a personas nacidas en Marruecos, Albania, India, Turquía y Pakistán.

Pero una cosa es ser candidato y otra, resultar elegido, algo que de acuerdo con la Enar parece difícil para estos 133 candidatos que pertenecen a una minoría. Una baraja de opciones mínima para los cerca de 50 millones de miembros de minorías étnicas que viven en Europa y que sufren de problemas graves como el desempleo, la inmigración ilegal y la creciente xenofobia.

“En Europa se llevan a cabo innumerables debates políticos sobre el futuro de la UE, pero sin la participación de ninguna persona de color”, se cuestiona Sarah Chander, representante de la Enar en una entrevista con el diario británico The Guardian. “Está claro que las instituciones de la UE no han logrado que la diversidad racial sea una prioridad”, añade.

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Las elecciones del Parlamento Europeo se definen por los votos que reciben las listas de los partidos políticos europeos, que son votadas en cada país miembro. Para salir elegido, lo mejor para un candidato es estar en los primeros lugares de las listas. El candidato que esté mejor posicionado tiene mayor chance de ganar.

Pero, en este caso, las minorías también cuentan con una fuerte desventaja, según la Enar. Solo el 9% de los candidatos de personas de color o de alguna minoría étnica son cabezas de listas, y apenas el 38% están en la parte superior de las mismas. Los demás se encuentran en posiciones en las que, de acuerdo con los pronósticos, tienen muy difícil salir elegidos.

Alfiaz Vaiya, coordinador del grupo anti-racismo y diversidad del Parlamento Europeo, advierte que una de las razones por las que hay pocos candidatos de minorías tiene que ver con el ascenso de los movimientos populistas y de extrema derecha en Europa, que han persuadido a los partidos a “irse por lo seguro”.

Otro tema preocupante es la poca o nula participación de candidatos de minorías en varios de los países de la Unión. En España, por ejemplo, el país que mayor número de inmigrantes recibe en Europa, solo 4 de los 594 candidatos en la contienda pertenecen a una minoría étnica. Y de estos cuatro, apenas uno tiene serias opciones de ganar.

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Por su parte, países como Irlanda, Grecia, Polonia, Austria, Eslovaquia, Eslovenia, Lituania, Malta y Bulgaría no tienen ni siquiera a un aspirante de color o de alguna minoría étnica o sexual compitiendo.

Y mientras los europeistas piensan en formas de atajar a los nacionalistas y ultraderechistas, que amenazan con corromper al bloque, Sarah Chander considera que estos esfuerzos deben provenir por dentro de la Unión Europea, pues la situación actual, está dándole la razón a los euroescépticos.

“Si las instituciones no representan a los ciudadanos de las minorías, demostrarán que no son tan diferentes de los racistas y nacionalistas que simplemente son más explícitos en su creencia de que Europa es blanca”, concluye.