Las tensiones por Jerusalén ensombrecen la celebración de la Navidad en Belén

Millones de cristianos en todo el mundo se preparan este domingo para celebrar la Navidad, como en Belén, donde según la tradición cristiana nació Jesucristo, pero las tensiones seguían latentes en la región tras la ola de indignación causada por la decisión de Estados Unidos de reconocer a Jerusalén como capital de Israel.

Israel ocupó Jerusalén en 1967 y después se la anexionó, aunque la comunidad internacional ha evitado reconocer a Jerusalén como su capital, y considera que su estatuto debe ser negociado. AFP

El controvertido anuncio efectuado el 6 de diciembre por el presidente estadounidense, Donald Trump, desató manifestaciones y enfrentamientos en varios países y también en Belén, donde los cristianos celebran el nacimiento de Jesucristo con una misa a medianoche. 

En este contexto, el papa Francisco lanzó este domingo en El Vaticano, al final de Angelus, un llamado a la "paz para todo el mundo, especialmente para los poblaciones que más sufren por culpa de los conflictos".

El domingo por la noche, en la basílica de San Pedro, Francisco  celebrará la misa del gallo. El lunes, en la plaza San Pedro, pronunciará su quinto mensaje de Navidad "Urbi et Orbi" (A la ciudad y el mundo).

 

Más dispositivos policiales

 

En estas fechas, Belén, situada en Cisjordania, suele estar llena de turistas, pero hasta ahora la localidad parece vacía debido a los temores de que haya enfrentamientos entre manifestantes palestinos y el ejército israelí. 

El arzobispo Pierbattista Pizzaballa, uno de los más altos dignatarios católicos de Medio Oriente, dijo que "decenas" de grupos anularon sus visitas previstas por el miedo a disturbios.

"Claramente esto creó una tensión en torno a Jerusalén y desvió la atención de la Navidad", indicó, aunque matizó que la celebración de la Navidad se mantiene tal y como fue planeada. 

Los cerca de 50.000 palestinos cristianos representan casi un 2% de la población de Cisjordania y Jerusalén Este, mayoritariamente musulmana. 

Un portavoz de la policía israelí dijo que se desplegarán efectivos adicionales en Jerusalén y en los controles de Belén para facilitar los viajes y el acceso de "miles de turistas y de visitantes". 

Israel ocupó Jerusalén en 1967 y después se la anexionó, aunque la comunidad internacional ha evitado reconocer a Jerusalén como su capital, y considera que su estatuto debe ser negociado. 

Los palestinos consideran Jerusalén Este como la capital del Estado al cual aspiran y el anuncio de Trump fue interpretado por ellos como un rechazo al derecho a tener una capital en esta zona.

En un comunicado previo a la Navidad, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, dijo que el anuncio de Trump "alentó una desconexión ilegal entre las ciudades santas de Belén y Jerusalén".

Abas llamó a "los cristianos del mundo a que escuchen las voces verdaderas de los cristianos nativos de la Tierra Santa (...) que rechazan con fuerza el reconocimiento estadounidense de Jerusalén como capital de Israel". 

"Ellos son los descendientes de los primeros seguidores de Jesucristo y son una parte integral del pueblo palestino", afirmó Abas, que se refirió a la comunidad local de cristianos como "una parte inherente de nuestras sociedades". 

 

Ataque contra una iglesia

 

En Egipto, los coptos, que celebran la Navidad el 6 de enero, sufrieron el sábado el ataque contra una iglesia cuando una multitud entró en el templo ubicado en Atfih, a unos 100 km al sur de El Cairo, destruyó lo que había en su interior y después agredió a los cristianos presentes. 

La minoría cristiana de Egipto, que representa un 10% de los 100 millones de habitantes de este país de mayoría musulmana, ha sufrido cerca de 20 incidentes de este tipo durante 2017.

En Irak, este año marca un cambio para mejor para la comunidad cristiana en la ciudad de Mosul. Allí, los cristianos celebraron una misa por primera vez en años, después de que la ciudad fuera liberada del control del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en julio pasado. 

En Siria, en otro exfeudo del EI, Raqa, reconquistado en octubre por una coalición de kurdos y árabes, habrá aún que esperar para recuperar el espíritu navideño: aunque dos históricas iglesias cristianas han sido desminadas, los habitantes aún no han vuelto a ellas.

En cambio en Homs (centro de Siria), la comunidad cristiana celebrará la Navidad por primera vez desde que la ciudad fuera reconquistada por las fuerzas del régimen de Bashar Al Asad, con procesiones, recitales, espectáculos y decoraciones entre las ruinas.

En Europa, donde la amenaza de grupos yihadistas sigue presente, cerca de 100.000 efectivos de seguridad serán movilizados el domingo y el lunes en Francia, para garantizar la seguridad de las fiestas navideñas y la de los lugares turísticos y los espacios de culto, dijo una fuente oficial.

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