Las violentas protestas en Haití de las que nadie habla

Desde hace varios días el país está sumido en el caos y la violencia. Miles de manifestantes exigen la renuncia del presidente, Jovenel Moïse, en el poder desde 2017.

Violentas manifestaciones en Puerto Príncipe, capital de Haití. AFP

¿Qué está pasando en Haití? El país se encuentra desde hace varios días en medio de violentas protestas. Las manifestaciones se agudizaron hace una semana cuando el Gobierno declaró una urgencia económica, que implica reducir el costo de los bienes de primera necesidad, incrementar el acceso al crédito de las pequeñas empresas, para intentar paliar la crisis.

Haití, el país más pobre de América, aún no ha aprobado el presupuesto para este año, el cual fue rechazado el pasado mes por la Cámara de Diputados tras argumentar que ese no satisface a la cámara, por lo que instó al Ejecutivo a presentar una propuesta que represente "las necesidades actuales".
El proyecto de presupuesto para este año es de 132.000 millones de gourdes (1.650 millones de dólares).

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La indignación de los haitianos creció hace unos días cuando el Tribunal Superior de Cuentas emitió un informe de auditoría sobre la calamitosa gestión y las posibles desviaciones de fondos prestados desde 2008 por Venezuela a Haití para financiar su desarrollo económico y social. Alrededor de 15 exministros y altos funcionarios han sido señalados.

Lo más grave es que el actual presidente, Jovenel Moise, encabezaba una empresa que se benefició de los fondos para un proyecto de construcción de una carretera, proyecto para el que no se firmó ningún contrato.

Las manifestaciones

Aprovechando el malestar popular, la oposición al gobierno de Moise organizó marchas el pasado 7 de febrero, cuando se conmemora la caída de la dictadura de Duvalier (7 de febrero de 1986). 

Desde entonces la ira popular ha crecido y diaramente se producen enfrentamientos entre manifestantes y policía. Ayer murió un joven en medio de los ataques. La capital, Puerto Príncipe, está casi paralizada, en medio de una nueva convocatoria a protestas para este jueves.

"Es una insurrección popular: los haitianos ocupan las calles y está claro que Jovenel (Moise, el presidente de la república, NDLR) no tiene más opción que renunciar", declaró Prophète Hilaire, uno de los manifestantes, en momentos en que las marchas todavía transcurrían sin violencia en la capital.

"Un gobierno que no puede dar alimentos y agua a su pueblo debe dimitir, pero también se necesita que la burguesía se decida a dejar de acaparar toda la riqueza. En los barrios populares somos más", advirtió.

Desde el lunes,  las calles de Puerto Príncipe están prácticamente vacías, con la docencia y el transporte paralizados, y solo se observan algunas motocicletas que ofrece servicio de transporte. Los manifestantes se las toman y desatan el caos, en medio del silencio del Gobierno. 

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Los grandes negocios no han abierto sus puertas, mientras que en las principales calles de la capital manifestantes han levantado barricadas y han quemado neumáticos, impidiendo el paso de vehículos, lo que imposibilita la comunicación terrestre entre la ciudad y otras localidades vecinas.

Reportes de medios locales indican que otras importantes ciudades viven un panorama similar por las protestas convocadas por sectores de oposición que reclaman la dimisión del presidente Jovenel Moise, quien el jueves pasado cumplió dos años en el cargo.

Las protestas, que han dejado 7 muertos, según distintas fuentes, comenzaron el jueves pasado con multitudinarias manifestaciones en Puerto Príncipe y otros puntos del país, en rechazo al Gobierno de Moise, en medio de una acuciante crisis política y económica.

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El martes, los 78 detenidos en una prisión de una pequeña ciudad del sur del país se fugaron en momentos en que tenía lugar una manifestación antigubernamental frente a la comisaría contigua a la cárcel, según testigos. Una investigación fue iniciada para determinar las circunstancias exactas de esa espectacular evasión.

El secretario de Comunicación, Eddy Jackson Alexis, rechazó este lunes la violencia y llamó a la calma, y aseguró que el Gobierno se está movilizando para "mantener la seguridad".

"La violencia y la intimidación en la calle no tiene que continuar así. La justicia y la Policía tienen instrucciones para restablecer el orden", dijo, y agregó, que "solo con el diálogo vamos a resolver las problemas".

Alexis apuntó que el Gobierno reconoce el derecho a protestar "pero pacíficamente."

 

Con información de agencias AFP y EFE