Les dijeron: "Su visa está aprobada", pero no lo estaba

Cientos de inmigrantes de Yemen recibieron este anuncio.

Un hombre limpia la calle en un mercado en la ciudad vieja de Saná (Yemen).EFE

Cientos de inmigrantes que albergaban la esperanza de escapar de la violencia en Yemen y reunirse con sus familias en Estados Unidos recibieron un aviso oficial el año pasado del Departamento de Estado que comenzaba con un mensaje que habían esperado mucho tiempo: “Su visa está aprobada”.

Pero resultó que solo era de palabra.

Después de que entró en vigor la tercera versión de la prohibición de ingreso del gobierno de Trump el 8 de diciembre, sus aprobaciones de convirtieron de manera abrupta en rechazos, en la que, según abogados, familiares y activistas migratorios, fue una muestra de mala fe.

El rechazo a los ciudadanos yemeníes, muchos de los cuales son mujeres y niños que buscan obtener documentos de viaje desde la pequeña embajada estadounidense en Yibuti, en África Oriental, tuvo lugar aun cuando el Departamento de Estado había dicho que no revocaría ninguna visa cuando llevara a cabo la imposición de nuevas restricciones a la inmigración en seguimiento a lo proclamado por el presidente.

La embajada había dicho a muchos de los rechazados que sus visas estaban aprobadas incluso desde julio del año pasado, después de que los entrevistó el Departamento de Estado. Los avisos de aprobación, en media hoja tamaño carta en inglés y árabe, también decían: “No podemos garantizar cuánto tiempo requerirá su impresión ni cuándo estará listo su pasaporte para que pueda recogerlo. Deberá verificar el estado de su visa en línea”.

Julie Goldberg, abogada en Yibuti, comentó que cientos de personas habían aparecido en sus oficinas desde mediados de diciembre; calculaba que habían rechazado a más de 300 ciudadanos yemeníes hasta el momento. “No hay una explicación para la negativa; los están rechazando a todos”, comentó en una entrevista telefónica desde su casa, desde donde también despacha. “Estamos ante una total desesperación. Hay mujeres que lloran”.

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Sin embargo, el Departamento de Estado manifestó que había una explicación: sin importar qué tan definitivo parezca, un aviso de aprobación no es una garantía, comentó un funcionario del departamento que habló a condición de anonimato debido a que los empleados de este organismo no tienen autorización para hacer declaraciones públicas. Un aviso de ese tipo debería haberse considerado provisional, comentó el oficial, porque en aquel momento, la prohibición de los inmigrantes potenciales todavía no se había completado. Las garantías de la prohibición, agregó el funcionario, solo aplicaban a aquellos que ya tenían una visa vigente.

No obstante, el aviso —con el número de caso escrito con bolígrafo para identificar al solicitante de la visa— les pareció, tanto a los inmigrantes como a aquellos que trabajan en su representación, una decisión definitiva. “Consideramos que así era en el caso de todos nuestros 

clientes”, comentó Mosheer Fittahey, consultor de Marhaba Service en Albany, Nueva York, que brinda asistencia a los ciudadanos yemeníes en relación con transacciones jurídicas, financieras y de viaje.

Fittahey comentó que 111 yemení-estadounidenses de todo el país se han puesto en contacto con él en nombre de familiares que recibieron avisos de aprobación seguidos de rechazos de la embajada en Yibuti. Todos los días reciben más llamadas. Cerca del 60 por ciento de los casos están relacionados con mujeres y niños, comentó.

Mohammed Alawadhi, doctor en Arkansas, mencionó que su esposa, Rasha Alzabaidi, de 27 años, quien padece un problema cardiaco, recibió la aprobación de la embajada de Yibuti el 6 de diciembre.

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El 4 de diciembre, la Suprema Corte eliminó dos mandatos que los tribunales inferiores habían impuesto sobre la segunda prohibición de viaje que le permitió al Departamento de Estado el 8 de diciembre ejecutar la prohibición de viaje más reciente, que restringe la inmigración desde ocho países, seis de los cuales son de mayoría musulmana.

El 17 de diciembre, un día en el que un gran número de familias estaban saliendo de la embajada con avisos de rechazo, Alzabaidi llamó a su marido en un estado de pánico, recordó Alawadhi. “Me dijo: ‘Mohammad, las familias están devastadas. Estoy viendo a familias en la calle que lloran como si alguien se les hubiera muerto'”.

Cuatro días después, recibió su aviso de rechazo. “Me sentí devastado”, comentó Alawadhi.

Malik Almathil, de 27 años, quien nació en Brooklyn, solicitó una visa por primera vez para su esposa yemení, Shaima Almathil, de 22 años, en abril de 2016. Durante un año, la pareja vivió en Malasia, hasta que le informaron que tenía que ir a Yibuti a su entrevista en julio. Salió de la embajada estadounidense en Yibuti el 31 de julio con su visa aprobada. Al igual que sucedió con Alzabaidi, la forma de aprobación decía que tenía que revisar por internet cuando estaría impresa su visa y podría recoger su pasaporte. Siguió revisando, en vano.

El 14 de agosto, Samerah Alawdi, de 38 años, madre de siete hijos y cuyo esposo, un ciudadano estadounidense naturalizado, cuida de cuatro de sus hijos nacidos en Estados Unidos en Michigan, recibió el mismo aviso de aprobación.

Ambos esperaron en Yibuti hasta que ella y sus tres hijos fueron rechazados en diciembre.

Mientras tanto, la embajada en Yibuti sigue entrevistando a los solicitantes de visa de Yemen. Abdo Alfgeeh, de 42 años, quien vive en Mohegan Lake, Nueva York, solicitó una visa para su esposa y sus tres hijos, de entre 16 y 21 años, en junio de 2015. El 29 de enero por fin se aprobó su entrevista.

“Tienen que estar aquí para la entrevista”, comentó Alfgeeh, “aunque hay una gran posibilidad de que se les niegue como a todos los demás”.

@ The New York Times