¿Cómo hacer para que el mandato anticorrupción no quede en el aire?

hace 59 mins

Lo que pasó esta semana en Cataluña

El próximo lunes, el presidente de Cataluña debe definir, al fin, si declaró la independencia. ¿Qué hechos precenden su decisión?

El gobierno de Cataluña recibió de parte de Mariano Rajoy un ultimátum de cinco días que se vencen el lunes. AFP

1. Las calles de Cataluña se llenan de activismo

Los primeros en marchar fueron los defensores de la independencia. Después, de cara a los intentos por reprimir las votaciones que hizo el gobierno de Mariano Rajoy, los catalanes salieron a las calles para defender su derecho a votar, unidos, más allá de su posición particular frente al tema. Más adelante, Cataluña también se llenó de pancartas de la población no independentista y de sus argumentos para querer permanecer en España. En el día de la Hispanidad, celebrado el 12 de octubre, los madrileños protestaron contra la independencia, gritaron arengas contra el presidente Catalán Carles Puigdemont, a favor de Cataluña y de la unidad de España. 

2. El presidente Catalán dijo que sí pero no

Basado en la votación del referendo independentista, que tuvo mayoría a favor de la independencia, Puigdemont, dijo que su región merecía ser independiente. No obstante, más adelante en su discurso aseveró que estaba dispuesto al diálogo con el gobierno de Madrid, por lo que la declaratoria quedó en suspenso. “Proponemos suspender durante unas semanas la declaración de independencia para entrar en una etapa de diálogo”, fueron las palabras de Puigdemont.

“Estamos en un punto donde lo más importante es que no hay condición previa para sentarse y hablar, tenemos que hablar en las condiciones adecuadas", agregó. 

3. La respuesta de Rajoy

Durante un consejo de ministros de caracter urgente, convocado por Rajoy tras las declaraciones del gobierno catalán, España deseaba saber si Rajoy aplicaría o no el Acuerdo 155 que dice: 

"Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general”.

Algunos analistas han interpretado el artículo como la ley que legitimaría enviar al presidente catalán y a las autoridades independentistas a la cárcel. 

No obstante, Rajoy no hizo ninguna de las dos cosas y le dio cinco días de plazo a Puigdemont para aclarar si la suya era una declaratoria de independencia. Si lo es, aseguró con vehemencia, aplicará el artículo. Según él, "no se puede dialogar con quienes intentan poner su voluntad por encima de la voluntad de los demás".

Así, los ojos del mundo están de nuevo sobre Puigdemont. El tiempo corre.