Los campesinos en Tailandia sacrifican sus cultivos por los niños de la cueva

La extracción de agua de la cueva de Tailandia en la que se encuentran 12 niños y su entrenador de fútbol ha afectado a los campesinos de la provincia de Chiang Rai. Sin embargo, ellos se sienten felices de ayudar y prefieren sacrificarse inundando sus cultivos para facilitar el rescate de los menores.

Miembros de servicios de rescate continúan operaciones para sacar a los niños y su entrenador de la cueva de Tham Luang.EFE

Los campesinos de la provincia de Chiang Rai, en Tailandia, prefieren arruinar sus cosechas y sacrificar a sus animales para ayudar en el rescate de los 12 niños y su entrenador, quienes se encuentran atrapados en una cueva desde el pasado 23 de junio. 

Para facilitar la evacuación de los menores, los organismos de rescate han accionado 20 bombas de extracción que funcionan sin descanso y extraen de la cueva miles de litros por hora. Hasta el momento, el nivel de las inundaciones ha descendido cerca de un 40% desde el inicio de las operaciones, y el agua retirada se ha dispuesto en los cultivos de los campesinos de la región.

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"Los lugareños están felices de sacrificarse y de dejar que el agua vaya a los campos. Es por los niños", explica Lek Lapdaungpoin, un agricultor con tierras cerca de la cueva de Tham Luang.

"Hemos reducido los cultivos y dejado los arrozales inundados", informó el granjero Lek, mostrando sus campos a la AFP. "Nos preguntaron si queríamos una compensación por los arrozales, dijimos que no", aseguró, refiriéndose al plan de indemnización mencionado por el gobierno para los agricultores perjudicados por las inundaciones provocadas por la operación de rescate.

El granjero Lek lo siente más por los animales muertos, "sobre todo por las ranas, los peces, los patos"."Hemos perdido más de 10.000 bahts", o sea casi 260 euros o 303 dólares, explica.

Por su parte, Shigeki Miyake, uno de los ingenieros de la Agencia japonesa de cooperación internacional que colabora en las operaciones de rescate afirmó que "Hay tanta agua (...) Es imposible calcular cuánta".

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50 piscinas olímpicas

Las autoridades aseguran que casi 130 millones de litros fueron extraídos de la red subterránea, lo que equivale a 50 piscinas olímpicas. “Bombear un monzón no es cosa fácil", afirmó Bill Whitehouse, vicepresidente del Consejo británico de rescate en espeleología, en una entrevista a la BBC.

A esto cabe añadir que es una zona recóndita y de condiciones adversas, perdida en un bosque tropical en los confines de Tailandia y Birmania. "El problema es que no tenemos suficiente electricidad para hacer funcionar muchas bombas de agua al mismo tiempo", explica el bombero Poonshak Wonjsangiam, miembro del equipo de socorro que moviliza a cientos de personas.

También se puso en marcha un sistema de canalización para el agua que discurre por la montaña en la que se encuentra la cueva.

Las autoridades aplauden el apoyo de los agricultores de la región. Sin embargo, los invitan a no aventurarse como socorristas aficionados, pues hace unos días, una iniciativa de socorristas no registrados vertió accidentalmente agua en la cueva, según Narongsak Osotthanakorn, jefe de la célula de crisis.