Los extranjeros que ya no quieren ser del Estado Islámico buscan país

Se calcula que 20.000 combatientes extranjeros se unieron al grupo terrorista desde 2014. Hoy que el Estado Islámico está acorralado muchos piden regresar a sus países.

Combatientes del Estado Islámico capturados al norte de Siria.AFP

Entre 2014 y 2015 se calcula que 20.000 extranjeros se unieron al Estado Islámico para luchar en Siria. La propaganda de los terroristas logró llevar a miles de jóvenes a una guerra ajena. Hombres y mujeres de 46 países, entre ellos Francia, España, Alemania y Reino Unido, terminaron en las filas de los yihadistas.

Hoy, cuando el Estado Islámico está acorralado, esos combatientes extranjeros quieren regresar a sus países. Es el caso de Shamima Begum, la joven británica de 19 años, quien en 2015 viajó a Siria para casarse con un combatiente del grupo yihadista.

Hoy la joven se encuentra en un campo de refugiados de Al Hol, en el nordeste de Siria, y desea retornar al Reino Unido, pero su país no la quiere. "Estoy un poco conmocionada. Es un poco perturbador y frustrante. Me parece que es un poco injusto para mí y mi hijo", afirmó Begum al canal británico ITV tras el anuncio de que el gobierno británico decidió quitarle su pasaporte.

Ver más: El último kilómetro de tierra bajo dominio del Estado Islámico

Hace una semana, Begum dio a luz a un niño en el campo de refugiados. Había tenido otros dos bebés en Siria pero murieron, afirmó. También confesó haber decapitado a varias personas y dijo no sentir arrepentimiento. Un desafìo para las autoridades británicas que han visto cómo en los últimos meses excombatientes quieren volver al país. 

En el norte de Siria hay actualmente cerca de 900 prisioneros, la mayoría originarios de países europeos. Las esposas y los hijos de estos (casi dos mil personas), que los seguían por las rutas del crimen, están en cárceles y nadie sabe qué será de su futuro.

El caso de los británicos es más grave aún: eran los verdugos, los que degollaban a los que capturaban, tal como se advirtió en un video que circuló por el mundo, donde hablaron tras una ejecución. Esos británicos eran conocidos como "Los Beatles". 

Y hay más. Las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza armada liderada por kurdos, dijeron que tienen detenidos a más de 1.300 yihadistas extranjeros del grupo Estado Islámico (EI) que huyeron de sus últimos reductos en Siria. 

"Tenemos en nuestra posesión a más de 1.300 combatientes del Dáesh (acrónimo en árabe del EI) detenidos que fueron capturados durante los combates, su rendición o durante sus intentos de escaparse de las zonas que controlaron nuestras fuerzas", aseguró a Efe un portavoz de las fuerzas kurdas, Mustafa Bali.

Ver más: Estados Unidos inicia retirada de sus tropas de Siria 

El concepto de "extranjero" se refiere a todas las nacionalidades excepto la de sirios e iraquíes, pues la gran mayoría de los combatientes del EI en esa zona proceden de estos dos países.

Y afirmó que la existencia de estos detenidos supone "una carga" para sus unidades en el norte de Siria, por lo que exigió "a los países de origen" de los yihadistas que se encarguen de la repatriación de sus ciudadanos.

Una encrucijada

Además, dijo que no tienen "tribunales reconocidos" para juzgarlos y por ese motivo han pedido "en más de una ocasión a Naciones Unidas que intervenga y establezca un tribunal bajo su supervisión y su financiación", indicó Bali.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, presionó ayer a sus aliados de Europa para que atiendan con urgencia la situación de más de 800 combatientes del EI capturados en Siria, al abrir la posibilidad de que sean liberados.

"Estados Unidos pide al Reino Unido, Francia, Alemania y otros aliados europeos que se hagan cargo de unos 800 combatientes del EI que nosotros capturamos en Siria y que los sometan a juicio. El califato está listo para caer. La alternativa no es buena, porque estaríamos obligados a liberarlo", escribió en Twitter.

Ver más: Se unió al Estado Islámico, decapitó, tuvo hijos y quiere volver a Londres

Ante eso, diferentes países han respondido a la cuestión, como ha sido el caso de Bélgica, que abogó ayer por una "solución europea" para la repatriación.

Por su parte, el Gobierno del Reino Unido ha retirado la ciudadanía a un centenar de presuntos yihadistas combatientes en Siria con doble nacionalidad británica y de otro país, según dijo este lunes el ministro del Interior, Sajid Javid, quien estimó en unos 900 británicos los que se han trasladado en los últimos años a combatir en el bando de los extremistas en Siria e Irak.

Alemania, por su lado, precisó hoy que desde 2013 partieron a la zona de combate en Siria e Irak 1.050 ciudadanos alemanes y que de ellos un tercio regresó ya a territorio alemán, y alrededor de 200 murieron,

El portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert, dijo que "ha habido conversaciones con la parte estadounidense y con los socios europeos" para esta cuestión.

Los yihadistas se encuentran detenidos en campos que han sido establecidos por las FSD en la provincia de Deir al Zur y donde separan a los hombres por un lado y, por otro, a las mujeres y a los niños.

Prosiguen las negociaciones entre las FSD y el grupo radical para un posible acuerdo de rendición de los extremistas en Al Baguz, el que es el último reducto del EI en Siria.

La "batalla final" ya comenzó. Los yihadistas están en un sector de menos de medio kilómetro cuadrado, pero el avance es magro desde hace varios días.

Integrarlos a los países

Los países de la Unión Europea (UE) se muestran reacios a repatriar a sus nacionales que combatieron en las filas de la organización yihadista Estado Islámico (EI) y que se encuentran en Siria.

Los cancilleres europeos abordaron la cuestión en Bruselas, pero, como había avanzado a su llegada la ministra austriaca Karin Kneissl, no hubo una respuesta común.

"La decisión es competencia de los Estados miembros" y no de la UE, dijo la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, en rueda de prensa al término de la reunión, agregando que las discusiones seguirán "independientemente de las presiones de Trump".

La administración semiautónoma kurda se niega a juzgar a los extranjeros y quiere devolverlos a sus países de origen. Pero, las potencias occidentales son reacias a enfrentarse a la hostilidad de una parte de sus opiniones públicas.

El ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, reiteró las reticencias de su país, al expresar dudas legales así como de seguridad. Su par belga, Didier Reynders, abogó por su parte por una "concertación" entre los países afectados para buscar las mejores soluciones, ya que, a su juicio, países de la región como Irak desearían "juzgar a estos yhadistas en su propio territorio por hechos cometidos allí".

"Los combatientes extranjeros deben ser llevados ante la justicia de acuerdo con el procedimiento legal adecuado en la jurisdicción más apropiada", dijo en la misma línea un portavoz de la primera ministra británica, Theresa May.

El canciller francés, Jean-Yves Le Drian, no se pronunció públicamente sobre la petición de Estados Unidos, pero describió los riegos de "clandestinidad" que pesan pese a que los últimos bastiones de los yihadistas están cayendo.
 

 

840878

2019-02-20T19:02:25-05:00

article

2019-02-20T19:02:25-05:00

alagos_86

none

- Redacción Internacional

El Mundo

Los extranjeros que ya no quieren ser del Estado Islámico buscan país

72

8560

8632