Mejor uso del agua escasa es clave para el futuro de Medio Oriente: Banco Mundial

Según el organismo, más de 60% de la población de la región vive en zonas donde la falta de agua es alta o muy alta, comparado con solo 35% en el resto del mundo.

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La estabilidad política y el crecimiento económico del Medio Oriente y el norte de África podría depender del mejor manejo de sus escasos recursos de agua, dijo el Banco Mundial (BM) en un reporte este martes.

Con pobre acceso al agua y malas condiciones de sanidad, la región sufre pérdidas anuales de unos 21.000 millones de dólares, según el informe, publicado en durante la "Semana del agua", que comenzó a celebrarse el lunes en Estocolmo enfocada en encontrar soluciones innovadoras a estos asuntos.

Esa estimación incluye costos de salud y pérdida de productividad debido a enfermedades y muerte prematura por dolencias asociadas al agua, dijo a la AFP Anders Jagerskog, especialista del BM.

Hafez Ghanem, vicepresidente del Banco Mundial para Medio Oriente y el norte de África, dijo a su vez que la región está viviendo más allá de sus capacidades en términos de agua.

"Si pensamos en los recursos de agua como una cuenta bancaria, entonces la región está ahora seriamente sobregirada", dijo en una declaración, y añadió que consumir agua más rápido de lo que puede ser repuesta socava la salud y resiliencia de la región a largo plazo.

La escasez de agua puede además desatar conflictos, según el informe.

La "fragilidad y el conflicto" en la región puede ser por "la incapacidad de los gobiernos en manejar la escasez de agua", dijo a la AFP Claudia Sadoff, líder del estudio.

"El ejemplo más citado es Siria, donde décadas de mala planificación en torno al uso del agua volvieron a la gente y la agricultura muy vulnerables ante la sequía", dijo. Esto llevó a "cultivos agrícolas fallidos que contribuyeron a generar desempleo y disturbios".

La solución requiere mejorar los métodos de manejo del agua, según los expertos.

Más de 60% de la población de la región vive en zonas donde la falta de agua es alta o muy alta, comparado con solo 35% en el resto del mundo.

Pese a la escasez de agua, las autoridades regionales mantienen los costos de consumo más bajos del mundo.

"Las bajas tarifas desalientan el uso eficiente del agua", dijeron los autores, que piden costos más elevados que reflejen el verdadero valor de este recurso.

Tarifas más realistas podrían motivar al público a reducir su consumo y generar ganancias que ayuden a pagar por el establecimiento de medidas de protección y la infraestructura necesaria, dijeron.

Guangzhe Chen, líder del departamento del BM encargado de las prácticas en torno al uso del agua, también recomendó usar métodos menos convencionales para obtener el recurso, como el reciclaje y la desalinización.

Actualmente, más de la mitad del agua desperdiciada en la región es vertida al medioambiente sin ser tratada, lo que resulta en pérdidas y riesgos para la salud.

Por ejemplo, Jordania y Túnez ya reutilizan de forma segura agua sobrante para el riego, según el BM.