Merkel viaja a Rusia para retomar el diálogo con Putin

Este es el primer viaje de la canciller alemana a Rusia desde su visita relámpago a Moscú el 10 de mayo de 2015, cuando la tensión alcanzaba su cota máxima por el conflicto en Ucrania. 

La canciller alemana Angela Merkel se reunirá este martes con el presidente ruso, Vladimir Putin, una cita organizada en el balneario de Sochi, que marca el primer viaje a Rusia de la mandataria desde 2015, indicio de una reactivación del diálogo entre Berlín y Moscú.

Las relaciones entre ambos se tensaron por la crisis en Ucrania, que llevó a que los vínculos de Moscú con la Unión Europea llegaran a un nivel de deterioro no visto desde el fin de la Guerra Fría. 

En todo este tiempo, Merkel fue una ferviente defensora de las sanciones impuestas por los europeos a Moscú por la anexión de Crimea y por su supuesto rol en el conflicto en el este de Ucrania. En las negociaciones también fue la interlocutora principal. 

Este es el primer desplazamiento de Merkel a Rusia desde su visita relámpago a Moscú el 10 de mayo de 2015, cuando la tensión alcanzaba su cota máxima por el conflicto en Ucrania. 

Entonces, Merkel, al igual que la mayor parte de los países occidentales, boicoteó el desfile militar del 9 de mayo que conmemoraba los 70 años de la victoria sobre la Alemania nazi. 

Desde entonces, Angela Merkel y Vladimir Putin se encontraron en varias oportunidades en cumbres a cuatro con los presidentes de Francia, François Hollande y de Ucrania, Petro Poroshenko, para intentar encontrar una solución al conflicto ucraniano, estancado desde la firma de los acuerdos de Minsk en febrero de 2015.

Este formato de reunión, llamado "de Normandía", también incluyó conferencias telefónicas. En la última llamada el 18 de abril, fue posible sacar adelante una declaración común de los cuatro. 

"Esto no había sido posible desde hacía mucho", destacó el viernes el portavoz de Merkel, Steffen Seibert.

"Hay dos temas que pesan en la relación (entre los dos países), primero la anexión contraria al derecho internacional de Crimea y después la desestabilización de Ucrania oriental por los separatistas prorrusos", recordó. 

Pese a que Moscú niega cualquier vinculación, los occidentales acusan regularmente a Rusia de sostener con ayuda militar y financiera a los rebeldes en Ucrania. 

"Se trata de un contexto difícil, no se puede ignorar. Pero nuestra intención es lograr la manera de integrar a Rusia en acuerdos constructivos", indicó el portavoz, que precisó que Merkel y Putin sostendrán una conferencia de prensa.

Para el Kremlin, la visita de Angela Merkel va a ser la ocasión para "discutir la situación actual y las perspectivas de las relaciones bilaterales". 

A principios de marzo, Vladimir Putin había llamado a la "normalización" de las relaciones entre Alemania y Rusia, en presencia del primer ministro alemán Sigmar Gabriel, que visitaba Moscú. 

El encuentro entre Putin y Merkel implica que "quizás el periodo de congelamiento diplomático llegó a su fin" y envía "una señal diplomática fuerte" con respecto a la voluntad de ambos países de retomar el diálogo, dijo la radio alemana Deutsche Welle.

Además de revisar el tema de Ucrania, la visita de la canciller alemana a Sochi tiene como objetivo preparar el próximo G20 que se celebra el 7 y el 8 de julio en Hamburgo, dijo una fuente del gobierno alemán a la AFP. 

En la cita del G20, Putin tiene programado su primer encuentro con el nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, en un momento en que todavía hay tensión después del bombardeo de Estados Unidos a una base aérea del ejército sirio, del cual Moscú es el principal aliado. 

Al día siguiente de su encuentro con Merkel, Putin va a recibir en Sochi al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, cuyas relaciones con Alemania se han deteriorado en los últimos meses. 

La actividad diplomática de Rusia está tomando cadencia en las últimas semanas y en abril tanto el secretario de Estado, Rex Tillerson, como la jefa de la diplomacia Europea, Federica Mogherini, visitaron el país. 

En ambos casos era el primer viaje que hacían a Rusia desde que asumieron el cargo.